El Rotary Tandil y alumnos de la EET 1 inauguraron una hamaca integradora
Los alumnos de la Escuela Técnica de Villa Alduncin construyeron una hamaca integradora para la plaza de Rodríguez y Uriburu. Con el impulso del Rotary Club Tandil Oeste, se logró llevar a cabo el proyecto en consecuencia con lo que realizó el Municipio en esta temática.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLuis Serra, miembro del Rotary Club Tandil Oeste, explicó que fue una iniciativa de uno de los socios el cual es profesor en la Escuela Técnica 1.
Los alumnos de la EET 1 respondieron junto con el profesor Drisdel a este proyecto con gran entusiasmo y generosidad así como también la comunidad de Tandil a través de los bonos donación que vendieron para comprar el material necesario. Con estos fondos, los alumnos construyeron la hamaca que es la primera realizada en Tandil aunque se instaló un poco más tarde.
“Es la única que ha sido construida íntegramente por jóvenes de nuestra comunidad y destinada a los niños de la ciudad”, detalló Serra.
Por su parte, el gobernador del Rotary, Rodolfo Moretto, especificó que fue excelente el trabajo que realizó el Rotary Club junto con los chicos de la escuela; pero destacó que lo más maravilloso fue que “más allá de ser una hamaca para chicos discapacitados, está hecha por jóvenes y a eso le tenemos que dar valor”.
Gran desafío
El profesor encargado del proyecto, explicó que la idea la llevó otro profesor de la escuela el cual les llevó una foto con el proyecto y les preguntó si se animaban a construirla. “Por supuesto que nosotros le dijimos que sí pero que solamente necesitábamos los materiales; y éste es el fruto del trabajo de los alumnos”, remarcó.
La hamaca fue íntegramente construida por los alumnos bajo la supervisión y el apoyo de todos los profesores del taller. Los chicos trabajaron con mucho entusiasmo cuando supieron de qué se trataba porque al principio pensaron que construirían una hamaca común, pero “cuando les dije que se trataba para una hamaca para silla de rueda, trabajaron con muchísimo más entusiasmo”.
La construcción les llevó un año lectivo, pero no se trabajó continuamente en la hamaca sino sólo en las horas de práctica de taller que les tocaba a ellos por lo que el profesor calcula que en total les habrá llevado alrededor de dos meses y medio. “Además tenemos un proyecto más grande que es una calesita para sillas de ruedas y estamos elaborando el proyecto para conseguir la financiación y siempre se construirá en la EET 1”, concluyó Drisdel.
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