El Taller de Memoria cumple diez años e inicia sus clases en la Biblioteca Rivadavia
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
El mismo dará su inicio el 17 de abril y está dirigido a personas de todas las edades y es coordinado por las licenciadas María Pura Cordonnier y Mabel Gómez.
-Comienza un nuevo año del taller de memoria…
Mabel Gómez: -El décimo año. Para nosotras se trata de comenzar a ejercitar la memoria a largo plazo como coordinadoras y recordar estos diez años de un taller de entrenamiento de memoria.
Fue haber empezado hace diez años atrás, cuando todo esto era desconocido. En ese momento hubo gente que comprendió la propuesta y se animó: eran seis personas. A medida que pasó el tiempo fuimos creciendo y hoy estamos en el subsuelo de la Biblioteca Rivadavia, habiendo terminado el año pasado con sesenta alumnos, divididos en grupos de quince o menos. De esas seis señoras que comenzaron, tres continúan.
-¿Personas de que edades pueden concurrir?
Pura Cordonnier: -Es para personas de todas las edades, pero la mayor cantidad de alumnos está en la franja de los sesenta y setenta años; tenemos jóvenes y otros muy añosos.
Nosotros tratamos de que en los grupos haya personas de distintas edades y sexos. En general, la mayoría son mujeres. Es interesante que sea heterogéneo, porque así es más rico el trabajo grupal y se pueden intercalar experiencias y eso se vuelve enriquecedor.
Objetivos claros
-¿Cuál es la misión del taller de memoria?
M.G.: -El taller apunta a la prevención y a la promoción de salud. Prevención, porque con el entrenamiento de la memoria, retrasamos si hubiera alguna posibilidad de deterioro serio.
Entre los integrantes que vienen y el grupo familiar que participa en la ejercitación se produce un “enganche” y eso tiene que ver con la promoción de la salud. No es sólo el entrenamiento, sino lo grupal, esto de reencontrarse con otras personas a las que les pasa lo mismo y se dan cuenta que no es una enfermedad. Al trabajar lo grupal, se despiertan potencialidades que la gente desconocía.
Hay gente que descubrió que le gusta la literatura y al año siguiente, en vez de venir al taller de memoria, fue al taller de escritura. O gente que descubrió a través del taller que tenía capacidad para la pintura y se fue a aprender arte. En todos estos años eso ha sido sorpresivo.
Cuando nosotros empezamos sólo apuntábamos al entrenamiento de la memoria, pero no, tiene que ver fundamentalmente con la promoción de la salud. Hay mucha gente que deja de tomar medicamentos, porque a través del grupo recupera una autoestima que tenía perdida y eso es maravilloso.
Ponerse en marcha
-¿Cómo se entrena la memoria?
P.C.: -Fundamentalmente desde la atención y con ejercicios y juegos grupales que tratamos de que sean entretenidos y divertidos, pero que tienen un objetivo pedagógico y didáctico.
En los talleres proponemos un trabajo que le permite a la gente, paso a paso, ir tomando conocimiento de cómo funciona la memoria y también, para ir logrando un autoconocimiento.
-¿Qué logros consiguen las personas que acuden al taller?
P.C.: -Nosotras decimos que, en principio, logran ampliar el concepto previo que traen sobre la memoria. Después, darse cuenta cuáles son los problemas que los llevan a tener olvidos y finalmente, entienden que pueden hacer algo para mejorarla. Cuando esto sucede, se produce un efecto muy tranquilizador, porque la gente se da cuenta que no está enferma, sino que es algo que se puede llegar a manejar. Además, se dan nuevas relaciones, la pasan bien, se entretienen, sin olvidar el objetivo pedagógico y didáctico.
Año nuevo y festejos
-Cumplen diez años, ¿habrá alguna celebración?
M.G.: -Vamos a ir haciendo actividades en el transcurso del año, relacionadas con la memoria, que iremos informando oportunamente.
-¿Está abierta la inscripción a nuevos alumnos?
P. C.:- Sí, está abierta la inscripción porque los talleres comienzan en la segunda quincena de abril. Hasta esa fecha estaremos entrevistando nuevos interesados.
Siempre explicamos que nuestra propuesta es de un año, de un ciclo lectivo. Empieza en abril y termina en noviembre. Se necesita un tiempo para poder mostrar de qué se trata, para ejercitar la memoria. La gente va comprendiendo que entrenar la memoria es tan bueno como ejercitar el cuerpo y lo incorpora como un hábito saludable de vida.
Es muy importante autoconocerse y prestarle atención a la atención. Cuando las personas ven que su atención empieza a flaquear, retoman las ejercitaciones.
Al principio, nosotros hacemos una entrevista a los aspirantes y una evaluación de las facultades de ‘las memorias’. Una vez que tenemos todo eso listo, hacemos un perfil de los grupos y otro individual, para ir viendo en el transcurso del año cuál es la dificultad que se da en todo el grupo e individualmente, para ir apuntalando. Cuando termina el año, volvemos a tomar los test y el cambio es increíble.
Por consultas, llamar a los teléfonos 15-4486306 o 15-4497885 y después de 20 a los números 444-2228 o 445-3762.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios