El titular del sindicato de Trabajadores de Turf habló sobre la Copa UTTA, que se correrá mañana
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
En el marco de la carrera que tendrá lugar mañana en el Hipódromo de Tandil, Carlos Felice el secretario general de la Unión de Trabajadores del Turf y Afines (UTTA) y presidente de la obra social Ospat, se refirió a la historia de las copas UTTA, impulsadas por la organización sindical.
En primer lugar, explicó que las competencias “nacieron con la preocupación por rescatar el mercado del interior en materia de hípica, de federalizar una actividad monopolizada por los hipódromos centrales y las estructuras sociales, económicas y políticas atadas a ese centralismo, la Copa UTTA viene de tierra adentro”.
“Salimos a levantar la actividad con nuestras ideas y con las posibilidades que teníamos a mano porque era una manera de salvar a las miles de familias que dependen de esto”, apuntó Felice sobre la idea de encarar un emprendimiento de este tipo. Y agregó: “Creo que el espíritu sigue siendo no sólo el mismo, sino que tenemos mayor convencimiento, inclusive”.
A su vez, marcó que “copas UTTA siguen siendo un sueño de un país más federal también en materia de turf. Falta mucho, y hacen falta muchos más dispuestos a unirse a esta hazaña”.
En ese camino, “vamos consiguiendo algunos logros, consiguiendo multitudes que se van encolumnando detrás del mismo objetivo. Estamos ilusionados con ese resurgimiento, pero no con cualquier resurgimiento, sino con uno que tenga a los hipódromos de las provincias motorizándolo”.
En primer lugar, explicó que las competencias “nacieron con la preocupación por rescatar el mercado del interior en materia de hípica, de federalizar una actividad monopolizada por los hipódromos centrales y las estructuras sociales, económicas y políticas atadas a ese centralismo, la Copa UTTA viene de tierra adentro”.
“Salimos a levantar la actividad con nuestras ideas y con las posibilidades que teníamos a mano porque era una manera de salvar a las miles de familias que dependen de esto”, apuntó Felice sobre la idea de encarar un emprendimiento de este tipo. Y agregó: “Creo que el espíritu sigue siendo no sólo el mismo, sino que tenemos mayor convencimiento, inclusive”.
A su vez, marcó que “copas UTTA siguen siendo un sueño de un país más federal también en materia de turf. Falta mucho, y hacen falta muchos más dispuestos a unirse a esta hazaña”.
En ese camino, “vamos consiguiendo algunos logros, consiguiendo multitudes que se van encolumnando detrás del mismo objetivo. Estamos ilusionados con ese resurgimiento, pero no con cualquier resurgimiento, sino con uno que tenga a los hipódromos de las provincias motorizándolo”.
Fuentes
de trabajo
de trabajo
En relación a la importancia de la actividad en materia de mano de obra ocupada, Felice señaló que, “según un estudio paradigmático del sector que realizó Mora & Araujo, la industria hípica en general emplea a 70 mil personas de manera directa y a 110 mil en forma indirecta”.
Entonces, “el impacto económico de las industria hípica en la economía nacional es superior a los 800 millones de dólares anuales. El turf y la cría y explotación del caballo pura sangre de carrera representa el 70 por ciento del Producto Bruto de la industria hípica”.
Entonces, “el impacto económico de las industria hípica en la economía nacional es superior a los 800 millones de dólares anuales. El turf y la cría y explotación del caballo pura sangre de carrera representa el 70 por ciento del Producto Bruto de la industria hípica”.
La obra social
Por otro lado, y en virtud de los afiliados que muestra la obra social del sindicato (Ospat), Felice evaluó que la adhesión “se basa en una excelente gestión”, como parte de “un trabajo creativo pero además racional de un equipo inteligente para encontrar esa fórmula que produzca una obra social sindical sustentable, que dé buenas prestaciones, que garantice toda la salud para cada beneficiario, obviamente uno de los componentes ineludibles de esa fórmula es la honestidad”.
“Las obras sociales sindicales no tienen financiamiento del aporte nacional”, aclaró el secretario general de la Unión de Trabadores del Turf y Afines, quien seguidamente explicó que “las obras sociales sindicales se financian con el aporte de los trabajadores y de sus empleadores”.
Carlos Felice conduce una obra social con 250 mil afiliados con cobertura en todo el país y que figura entre los diez primeros puestos del ranking de obras sociales en cuanto a cantidad de beneficiarios.*
“Las obras sociales sindicales no tienen financiamiento del aporte nacional”, aclaró el secretario general de la Unión de Trabadores del Turf y Afines, quien seguidamente explicó que “las obras sociales sindicales se financian con el aporte de los trabajadores y de sus empleadores”.
Carlos Felice conduce una obra social con 250 mil afiliados con cobertura en todo el país y que figura entre los diez primeros puestos del ranking de obras sociales en cuanto a cantidad de beneficiarios.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios