El toque femenino
Alicia ?Tita? Brivio
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEspíritu de lucha
Es difícil resumir en pocas líneas lo que ha hecho ?Tita? durante su vida en rubros con fuerte presencia masculina. ?Si me quieren definir: soy una trabajadora y lo que hago lo hago con todo?, resalta con sencillez. La definición no puede ser otra para alguien que se ha desempeñado varios años como presidente de la Cooperativa Rural Eléctrica Tandil Azul Limitada (CRETAL). Además fue productora agropecuaria y ha dejado su huella en la política local, lo que más la apasiona. Con un gesto de humildad cuenta que la llamaron de la Escuela Nº 2 para nombrarla ciudadana ilustre: ?No merezco tanto?.
?De chica me aburría y quería ser grande para hacer cosas?, recuerda. En su libro Mi vida política, comenta que a los 15 años ?no se sentía muy identificada con las chicas de su generación?. En 1943 obtuvo el título de docente con el mejor promedio de su promoción de la Escuela Normal y hubiese querido estudiar una carrera humanística con la beca que daban de premio pero no se lo permitieron. Recuerda la rigidez de su madre: ?Yo tenía ideas de avanzada que chocaban con su conservadurismo. Preferí casarme e irme al campo para ser libre, algo que no salió tan bien?, cuenta Alicia, que formó una familia con tres hijos en su primer matrimonio y luego, en una segunda relación, tuvo al cuarto. Aún teniendo uno de sus hijos con parálisis cerebral de nacimiento, que todavía vive con ella, Alicia siempre mantuvo su espíritu emprendedor y de lucha.
?En casa se daba más importancia al papel del hombre y al no contar con ese apoyo me dediqué a la política?, cuenta. Pudo darse cuenta a los 25 años, cuando conversó en un casamiento con el Dr. Juan Carlos Pugliese, Antonio Salceda y Miguel Basílico. ?Ellos hablaban de política, de temas diferentes a los que conversaba con mi familia y amigos. Siempre me gustó hablar con personas con proyectos. Y al poco tiempo me afilié a la UCR. Nunca fui a mirar lo que hacían los hombres sino a intervenir y me han respetado.? Así, Alicia llegó a presidir la primera Comisión Femenina del Comité Radical (1951) y fue la primera concejal mujer de Tandil por la UCRI, entre 1957 y 1960. A fines de los 90 fue electa nuevamente en ese cargo por el Partido Justicialista. ?Aporté a las mujeres de Tandil la sensación de que podían ser parte de cualquier proyecto.?
?Me gusta usar la política para hacer cosas importantes.? Eso sí, destaca: ?No me caso con nadie, sólo con mis ideas. Soy una ciudadana libre y no me encasillo en ningún partido?. Entre sus labores se destacan en los 90, como presidente de la Asociación Tandil para la Salud Mental, la realización de un Centro de Salud Mental y la reubicación de nueve familias que ocupaban ese edificio. Unos años más tarde, Alicia volvió a impulsar con la misma asociación un Hospital de Día de Salud Mental. ?Me voy ubicando donde me necesitan?, sostiene. ?Después de muchos años abandoné la política porque no encuentro a nadie afín y no logro hacer lo que quiero?. Para destacar: ?Tita? siempre donó sus sueldos de los cargos públicos.
Alicia también realizó otras tareas rodeada de hombres. Hace más de cuatro décadas fue tesorera de CRETAL y luego fue elegida presidente de esa entidad, un cargo que hoy ocupa. ?La cooperativa me permite hacer cosas y estar con gente que me quiere.? Allí, concretó una fábrica de postes para la extensión de líneas rurales y la implementación de energía eólica con la instalación de dos molinos de viento.
?Tita? también se destacó como productora agropecuaria a cargo de 1000 hectáreas durante 30 años. Por estos días, sigue con el mismo entusiasmo: ?Trabajar es lo que más me divierte?. Y asegura: ?Siempre atendí a la familia y en el tiempo libre trabajé?.
?Como mujer, al dirigir un grupo me ayudó la sensibilidad, el sentido de madre. Me ha resultado fácil trabajar con hombres y mujeres. En el fondo soy una maestra y busco el razonamiento de la gente. El valor más grande que tengo es la lucha.?
Perfil de Tita
Edad: 83 años
Ciudad de origen: Tandil
En el tiempo libre: ?Me gusta trabajar?.
Alicia Jakob
Una mujer sin barreras
Estar en una reunión con más de 500 hombres, siendo la única mujer, ya es habitual para Alicia Jakob, propietaria de la empresa Navimetal. Pues pudo participar en este tipo de encuentros en la Unión Industrial de Buenos Aires desde que era muy joven. ?Algunos no podían creer que con 28 años estuviera sentada con gente como el gerente de Loma Negra, hablando de igual a igual?, cuenta con una voz serena. En 2006 la eligieron empresaria del año por el rubro donde se desempeña.
Habiendo cursado la licenciatura en Turismo, a los 20 años, Alicia tenía su propio emprendimiento en el sur del país: una empresa de transporte de pasajeros para trekking en el glaciar Perito Moreno. Se desempeñó en esa actividad hasta que su padre, que estaba enfermo, le pidió que continuara con la empresa familiar junto con su madre y su hermano. Alicia optó por la sucursal de Navimetal de esta ciudad para instalarse. ?Cuando llegué, con 24 años, me disfrazaba de señora grande para que me respetaran. Recién ahora me siento cómoda, como una más, discutiendo en reuniones con empresarios.? Casada y con un hijo, en ese entonces además de trabajar, cursaba la carrera Administración de Empresas.
Alicia siempre se ha desenvuelto en ámbitos donde prevalecen los hombres. ?Comencé en el astillero de papá en Necochea, un negocio que por cuestiones económicas, también se orientó a la venta de hierro?. En los 90 no hubo construcción de barcos en el país. Entonces la empresa se focalizó en la construcción industrializada y el mantenimiento de plantas industriales. Por ejemplo, se hizo la planta de Aluar en Puerto Madryn. Pero eso también decayó y se dedicaron a la construcción en seco. ?Después del 2001 empezamos a construir pesqueros de alta mar?, cuenta Alicia y agrega: ?Como estaba tan bien la exportación de pescado nos dedicamos también a eso. Siempre le buscamos la vuelta al negocio. Ahora contamos con 23 empleados y nos estamos mudando a un lugar más grande. Nuestro fuerte son los materiales para construcción y queremos dedicarnos más al rubro agropecuario.?
Luego de años de experiencia, Alicia piensa: ?Una mujer debe dar siempre examen, tiene que ser brillante para que la tomen en cuenta, debido a nuestro prejuicio y el de los hombres. A ellos les gusta que la mujer esté en la casa. Además, una debe medir los comentarios y no herirlos porque muchas veces nuestra visión es muy diferente a la de ellos?. Sin embargo, destaca: ?En reuniones es ideal que estemos todos porque ellos no ven los detalles sino lo importante. Pero nosotras somos más ?vuelteras?. Entre todos logramos una visión completa de las cosas?.
Dirigir a un grupo de gente no es una tarea fácil. En lo personal, la empresaria comenta: ?Me ayudó la experiencia de haber realizado un emprendimiento de turismo. Me dio seguridad para hablar ante 50 personas y controlar diferentes situaciones?.
Alicia se define como ?estricta y clara dando órdenes?. ?En una empresa uno va ganando respeto. Algunos valoran mi sentido común, los códigos. No impongo, escucho y decido lo mejor para la mayoría. No es una cuestión de género. También hay que saber disculparse si uno se equivoca y ponerse en el lugar del otro?.
?Al despedir a alguien, siempre pienso en las familias. El hombre es práctico y nosotras, más sentimentales. También soy abierta a que los empleados me cuenten lo que les pasa.?
Por estos días, Alicia asegura: ?Es necesaria la presencia de más mujeres en lugares como el que ocupo. En Tandil, todavía la sociedad no está muy preparada, se sorprende al vernos en este tipo de empleos y no nos da el lugar que deberíamos tener. Pero comparando con 10 años atrás estamos mucho mejor.?
Perfil de Alicia
Edad: 40 años
Ciudad de origen: Necochea
En el tiempo libre: ?Disfrutar en casa con mi familia?.
María Cristina Ferreyra
Entusiasmo por el trabajo
Cuando uno entra a El Mensu, lo primero que percibe es un cálido perfume a madera. Detrás de un escritorio, Cristina se predispone a contar su experiencia en la empresa. Con un dejo de acento misionero y una voz potente, sus palabras brotan con facilidad. ?Nací en Posadas y hace 20 años que vivo en Tandil. Este negocio surgió en 1986 por iniciativa de mi padre, que era tandilense.? El mandaba la madera desde Misiones pero era necesario que alguien se ocupara de la administración en esta ciudad. Por eso, en el 89, Cristina se instaló acá luego de haber estudiado en Buenos Aires la carrera de Contador Público. ?Era una opción de vida que me gustaba. Aunque costó como todos los desafíos.? Algunos no comprendían cómo con esa profesión, incursionó en este rubro: ?En Buenos Aires ejercí y acá también lo hago ? remarca ?. Soy contadora de mi propio ?boliche? y tengo la suerte de hacer lo que me gusta?.
Cuando su padre fallece, Cristina elige quedarse con el emprendimiento: ?Trabajo con el alma, no me produce esfuerzo, me pone contenta, algo que a veces no veo en la mayoría de la gente. Ahora me estoy limitando por mis hijas de 11 y 8 años?. Y reconoce: ?A la mujer se le complica. Por suerte tengo un marido que me respalda. Pero llego a casa y la demanda de mis hijas es automática. Me encanta porque sé que también ese es mi lugar y es irreemplazable?.
Volviendo al rubro laboral, no es raro que los clientes pregunten por el patrón de la empresa y Cristina lo vivió. ?Al principio no me dejaban hablar, preguntaban por ?el que sabe?. Acá soy la única mujer y hay tres empleados. Fui aprendiendo con la actividad. Me esforcé en conquistar a los clientes y lograr que me escucharan?, cuenta.
?La ventaja de ser mujer es que al vivir en una sociedad bastante educada, el varón conmigo ha sido muy respetuoso. Además, indico carácter hasta en el tono de voz. Nunca tuve problemas en el trato con varones?, asegura. ?Por otra parte, hago amena la relación comercial porque trato de interpretar lo que el otro me quiere decir. Estoy más en el detalle. En ese sentido, el varón no tiene tanta paciencia.?
Cuando se trata de despedir a alguien, Cristina ?lo hace con convicción? y se da cuenta que percibe cuando alguien no está conforme. Asegura que el ?sentido de madre? lo tiene muy desarrollado.
Ante la consulta de si trabajaría con mujeres, responde con un no categórico. ?Soy mujer y las conozco. Además, este es un espacio muy reducido, tendría que ampliarlo para no chocarnos. Pero pueden hacer este tipo de trabajos.?
Cristina trata de cumplir el horario de mañana y de tarde en el negocio: ?Hasta acostumbro mal a mis clientes porque a veces si no estoy se van?. Y comenta: ?Lo que más me gusta es el trato con la gente, que son la mayoría hombres. Tengo teorías confirmadas, por experiencia el varón es decidido, compra lo que quiere. La mujer es más complicada. Somos así ? se ríe ?. No hay duda?.
?Carácter, determinación y voluntad? son las características que debe reunir una mujer para dirigir una empresa de este rubro, según Cristina. ?No veo al otro sexo como opuesto, al contrario, tengo buena comunicación. La mujer se ha ganado el lugar que tiene y se complementa con el hombre.?
Perfil de Cristina
Edad: 47 años
Ciudad de origen: Posadas
Tiempo libre: ?Algunos fines de semana me aíslo, quiero estar en casa, en familia?.
María Teresa Sánchez y Romina Moledous
?Las chicas?
Muchos podrían pensar que María Teresa y Romina son parientes que heredaron la empresa de transportes de carga y servicios agrícolas: CerCam. Y si no es así, ¿cómo es que dos mujeres llegaron a este rubro? ?Habíamos trabajado en una cooperativa de transporte hasta que se dio la oportunidad de independizarnos. Diferentes personas nos propusieron hacer una sociedad?, cuenta Romina. Y María Teresa agrega: ?Inclusive había transportistas que nos incentivaban. Así arrancamos con un socio capitalista?. Para ambas era un desafío ya que comenzaron en 2002, un momento difícil del país, pero siguieron adelante.
Como muchas mujeres, se superponen en la charla. Entre los comentarios M. Teresa cuenta algo que les dio seguridad: ?Teníamos contactos de clientes importantes y de transportistas?. Su compañera añade: ?Solo era cuestión de organizarse para empezar. La gente conocía nuestra forma de trabajar. Es una actividad que se basa mucho en el contacto de las personas. Nosotras somos intermediarias entre clientes y proveedores?. Y a coro afirman: ?El primer año nos fue muy bien?. Además de apoyarlas como clientes pequeños productores, también confiaron en ellas conocidas empresas como Mc Kein, Nidera y Cargill.
Conocido por algunos como el transporte de ?las chicas?, en la actualidad, CerCam cuenta con tres camiones propios y focaliza sus trabajos, sobre todo, en diferentes zonas de la provincia de Buenos Aires y de Córdoba. ?Trabajamos con rubros como el de la piedra pero el más importante es el cereal. Entonces, nos afecta cómo le va al sector rural?, describe M. Teresa.
Las empresarias destacan el respeto de los hombres hacia ellas. ?Ser mujer nos favorece. Los varones se contienen en situaciones complicadas?, explica Romina y M. Teresa agrega: ?Con nosotras prevalece más el diálogo, no hay portazos?.
Casadas y con hijos, cada una rescata el soporte de la familia para lograr el emprendimiento. Sin embargo, Romina reconoce que sus dos hijos pequeños sí le pasan factura.
Aunque, como en muchos trabajos relacionados con el campo, no tienen horarios ni días feriados, sobre todo en épocas de cosecha, están conformes con lo que hacen. ?Al empezar este proyecto, necesitaba trabajar. Aparte era interesante, sabía hacerlo y podía redituarme, manteniendo mi independencia. Nos gusta el rubro, estar con gente en comunicación permanente. Si hubiese podido seguir estudiando, hubiese querido hacer algo relacionado con la medicina?, expresa M. Teresa.
?¿Dedicarme a otra cosa?? se pregunta Romina y enseguida responde: ?Me encanta lo administrativo, los papeles. Volvería a elegirlo. Era muy joven cuando se dio la oportunidad y en esto es muy importante la experiencia?. M. Teresa destaca: ?Uno rescata el valor de lo que construyó. Fue todo a pulmón?.
Perfiles de Teresa y de Romina
Edades: María Teresa (51) y Romina (32)
Ciudad de origen: Tandil
Tiempo libre: ?Hoy, pasarlo con mis hijos.? (Romina)
?Mi placer es mirar una buena película o leer.? (M. Teresa)
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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