El Tweety Carrario quiere volver a dirigir
Oriundo de Bell Ville, sería una misión imposible o interminable intentar desandar la trayectoria futbolística de este simpático goleador que hoy tomó la senda de la conducción técnica con la sólida convicción de hacer carrera. Pero, nobleza obliga, no se pueden dejar de citar sus pasos por Talleres, Racing, Boca (la tuvo fea peleando el puesto con ?nenes? como Caniggia, Tchami, Rambert, Guerra, Manteca Martínez y Latorre, entre otros) y tantos más: Unión, Español, Chacarita, Olimpo, Lanús, Quilmes y Argentinos y bla, bla, bla.
-¿Qué andás haciendo actualmente Tweety?
-Estoy viendo prácticas, haciendo cursos de psicología deportiva y preparación física.
-¿Adónde concurrís?
-Estoy yendo a APDA (Asociación de Psicología del Deporte Argentina) con Marcelo Roffe. Y de vez en cuando el profe Gustavo Otero me llama y hacemos algún curso de preparación física, más que nada para reforzar lo que uno no sabe de esa rama o lo que no recuerda, de la época cuando jugaba.
-Marcelo Roffe es un groso en el área de la psicología deportiva?
-Sí, la verdad que las clases están muy buenas, estoy yendo todos los lunes. Me gusta mucho.
-¿Sentís, tras tu paso por Central Córdoba como técnico, que te hacía falta completar ese ítem para volver a dirigir? El de la rama psicológica?
-Sí, me parece que sí. Porque hoy en día la cabeza del jugador está muy difícil, tiene un nivel de ansiedad muy grande, la necesidad de querer ?llegar ya?. Hoy, el futbolista quiere hacer en una semana lo que, por ahí, antes se hacía en dos o tres años y eso es imposible. Hay que saber usar la cabeza del jugador para que sea positivo y uno así poder liderar un grupo de la mejor manera.
-¿Cómo es en el mundo del ascenso cuando un entrenador busca equipo? Porque en primera suelen danzar siempre los mismos nombres?
-En el ascenso también, siempre suenan los mismos nombres (se queja). Es muy difícil insertarse, pero uno tiene que tener tranquilidad, paciencia. Por ahí la varita baja y te toca. Yo me estoy preparando para cuando llegue el momento, todo lo que hago hoy en día es para poder volcarlo mañana.
-¿Y si no sale nada por un largo tiempo?
-Me seguiré preparando, tarde o temprano me saldrá algo, todo llega en la vida, a mí siempre me tocó pelearla, así que no me va a sorprender esto tampoco.
-¿Pero hay que ir sondeando dirigentes amigos, demostrarse dispuesto?
-Sí, es así. Yo recién la semana pasada empecé a hacer eso. En la Primera B restan dos fechas y también me gustaría poder tener la chance en el Nacional B. Recién ahora estoy llamando a dirigentes de clubes que no tienen técnico para ir ofreciéndome o representantes amigos para ver si saben de algo. Porque es muy feo estar sin trabajar y más después de tantos años estar haciendo lo mismo.
-¿Te costó el día después del fútbol? ¿Te entrenás o jugás como para despuntar el vicio?
-Sí, juego cuatro o cinco partidos por semana. Compito en el fútbol senior de Argentinos Juniors y también un torneito, en un country o para un equipo de Fernando Redondo que compite en una liga que anteriormente se desarrollaba en una quinta de Macri, pero ahora se hace en otro lugar por Pilar. No, físicamente estoy muy bien.
Una rara ausencia de goleadores
?Hoy hay poco goleador en el fútbol argentino. Fíjate que en cuanto aparece uno del ascenso, lo compran. Y en primera tenés los casos de Fuertes (Colón) y Montenegro (Independiente) que son jugadores grandes y resulta que son los goleadores del torneo. Está raro en ese sentido el fútbol argentino. Maradona hizo una selección local y ¡lo llevó a Fuertes! (sonríe). Todo bien, pero tiene 37 años, pasa que no hay mucho más. Montenegro nunca fue goleador y está entre los de arriba en la tabla?, relata y medio que se indigna a la vez, pero prosigue: ?Después no sé si viene Luna (Tigre), al que siempre le costó. Es decir, no hay goleadores? pero también pasa porque nadie quiere ir al frente con su equipo. Son camadas también, ¿no? Porque están saliendo defensores como Otamendi, pero hay un faltante de goleadores?.
Sus equipos vendrían a la ciudad
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-¿Tandil?
-Tengo un recuerdo muy lindo. Fui con Argentinos, no, perdón, con Quilmes, con Quilmes. Es una ciudad hermosa, es un lugar fantástico para hacer una pretemporada porque salís del vicio de Mar del Plata que, a mí, principalmente no me gusta. En el verano no hay tanta gente y eso ayuda a despejarse. Creo que si tengo un equipo, lo llevaría de pretemporada a Tandil o a Córdoba, je. Será porque tengo malos recuerdos de pretemporadas en Mar del Plata, mucho frío, te hacían correr al lado del mar, se te pegaba toda la arena, era insoportable (se ríe).
-Bueno, en Tandil también tenés un recuerdo ingrato, creo, con aquel entredicho con Gregorio Pérez.
-No, no, no porque yo no tenía nada que ver. Es decir, yo justo había pasado por Argentinos anteriormente y me fui sin que los dirigentes quisieran y me dijeron que diga que yo me fui por el técnico y, no por ellos. Al otro día, él apareció en el hotel porque se había enojado y bue? (ver ?Se fueron a las manos?). Yo dije lo que los dirigentes me pidieron que dijera porque son amigos. Es más, es el día de hoy que nos seguimos viendo, este fin de semana viajo a ver el partido con ellos a Rosario, tenemos una buena relación, me pidieron algo y les hice el favor.
-De Tandil, por ejemplo, es el Chino Garcé con el que supongo te habrás cruzado en una cancha más de una vez?
-Sí, me enfrenté en un montón de partidos y no tuve la suerte de jugar con él. Era durísimo (se ríe), pero es un jugador serio, que no te habla, callado. Antes se hablaba más en los partidos, se jodía más con el labio y había más lealtad, hoy en día veo que se calientan enseguida los jugadores, son demasiado quisquillosos y se la toman para otro lado. Garcé me parece que es un jugador temperamental, pero leal.*
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