El último adiós para un grande del fútbol tandilense
Ayer se apagó la vida de uno de los más grandes referentes del fútbol tandilense, Aquiles David Caviglia. A los 82 años, falleció un hombre que entró en la categoría de mito para los amantes del fútbol local, porque pertenecía a esa clase de personas que una vez que abandona la actividad, parece acrecentar sus virtudes con los años. La mayoría de los que tuvieron la suerte de verlo en una cancha, en las décadas del ‘50 y ‘60, coincide en que fue el mejor jugador de la historia en la ciudad.
Don Aquiles había nacido en Tandil el 18 de diciembre de 1928. Más allá de su trayectoria en equipos tandilenses, integrando en diferentes épocas a Defensa Tandil, Santamarina, Ferrocarril Sud e Independiente, así como vistió las camisetas de Atlético Mar del Plata y Juarense, dos hechos marcaron la carrera de este extraordinario delantero: haber integrado el plantel del seleccionado tandilense que se consagró campeón provincial en 1960, y ser parte de una recordada formación de Banfield, en los comienzos de los ‘50.
Caviglia formó parte de una notable camada de jugadores, que le dio al seleccionado tandilense uno de sus mayores logros, el título provincial de 1960. En aquella ocasión, marcó dos goles en cada una de las finales frente a Mar del Plata, resultando determinante para la consagración de los serranos. Aquel logro se cristalizó gracias al empate (2-2) logrado en la visita al representativo de Mar del Plata, rival al cual los serranos habían vencido 3-1 en el partido de ida.
Sus notables condiciones hicieron que River Plate se fijara en él y después de jugar en la reserva varios encuentros fue cedido a Banfield, a principios de 1951, como parte del pase de José Pizzuti al club de Núñez. Enseguida se acopló a un plantel que ese mismo año haría historia en el club, perdiendo la final del campeonato frente a Racing, por 1-0. Aquiles era habitualmente suplente en una delantera famosa del Taladro, y en una época en la que no existían los cambios. Así, su debut se produjo por la lesión de uno de los integrantes de la delantera, Nicolás Moreno. Y su presentación no pudo ser mejor, porque hizo el gol de la victoria frente a Newell’s Old Boys, que en el arco tenía a Julio Musimesi. Los cinco de adelante de Banfield eran una de esas formaciones que el hincha recita de memoria: Converti , José María Sánchez, Albella, Moreno y Huarte.
En aquella recordada final del ‘51, Banfield cayó frente a un equipo de Racing que también está guardado en la historia, con una delantera integrada por Boyé, Méndez, Bravo, Simes y Sued.
Estuvo hasta 1954 en Banfield, y luego paseó su calidad de goleador por Chile y Uruguay, hasta que un desprendimiento de retina lo obligó a alejarse del fútbol profesional. Su carrera se cerró disputando la liga tandilense, y demostrando la vigencia de su talento.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios