El Vía Crucis de la Juventud reunió a cientos de adolescentes que peregrinaron unidos por la fe
A partir de las 10 de ayer, una importante cantidad de jóvenes se hizo presente en el Monte Calvario para participar del Vía Crucis de la Juventud, y darle vida a este característico encuentro de la Semana Santa.
Cientos de chicos y chicas de agrupaciones juveniles de distintas parroquias de la ciudad, movimientos y colegios religiosos participaron del recorrido más significativo en la ciudad para esta tradicional semana cristiana.
Como es habitual todos los años, el trayecto de los asistentes fue por grupos no demasiado numerosos que pasaron por cada una de las 14 estaciones, en las que predominó la alegría, la escucha y el revivir de las Pascuas.
Todos y cada uno comenzaron acompañados por su grupo de amigos, de su familia, mientras muchos turistas se acercaban a sacar fotos, rezando y disfrutando de este tradicional paseo.
Minutos antes de comenzar el Vía Crucis, el padre Marcos Picaroni expresó: “Todos los años convocamos a chicos de muchos lados, fundamentalmente de Tandil. Siendo las 9.45 estamos por empezar con el grupo organizador, que tiene muchas ganas de recibir a los jóvenes y acompañarlos en este espacio religioso”.
Enmarcados en el lema “Sirviendo a la vida tras los pasos de Jesús”,
los jóvenes renovaron su fe y compromiso dentro de la fe católica. El sentido de la frase, “es el valor a la vida y el encuentro que vivimos con Jesús es una lección de fe que uno pueda llevarlo a la vida”, añadió el padre.
Por último, en cuanto a la respuesta de los jóvenes a este tipo de propuestas, “hay una búsqueda de valores auténticos y este tipo de celebraciones es una manera de poder expresarlos de una manera religiosa”, dijo, a la vez que ratificó la invitación a este Vía Crucis que “es la propuesta más numerosa del año”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMientras tanto, los chicos cantaban y acompañaban a un grupo a la siguiente estación. Cerca, una familia que parecía estar de visita en la ciudad, sacaba fotos. En diálogo con este Diario, Oscar, el padre de la familia, contó que viajaron desde Capital Federal.
“Vinimos con mi esposa Laura, y mis dos hijos, Santiago y Agustín. No conocíamos y mi esposa tenía interés en venir. Si bien llegamos ayer, la pasamos fantástico porque el tiempo ayuda, no está muy fresco”, aseguró.
Seguidamente, demostró su agrado por la ciudad, “estoy encantado porque encontramos la ciudad muy limpia, muy prolija y organizada. La gente muy atenta” dijo, a la vez que transmitió su mensaje de “felicidad, paz y trabajo para todos”.
de ver a Jesús”
Su deseo para estas Pascuas, “es que todos valoremos lo que es la Semana Santa”, marcó Julieta sentada, con la guitarra a cuestas, aguardando al próximo grupo. Mientras, un joven llevaba la cruz hecha de caña que antecede a cada uno los cortejos hasta llegar a las imágenes.
Ya en otra estación, el grupo de adolescentes que aguardaba la llegada de más asistentes cantaba entre ellos. Concentrados, inspirados y unidos, entonaban fuertemente: “Ven con nosotros a caminar, Santa María ven…”, mientras otra agrupación de turistas fotografiaba el momento.
Entre los chicos que aguardaban esa estación, se encontraba Iñaki Rossi, quien participa por tercera vez en la coordinación del Vía Crucis, y según contó, tanto él como los chicos que lo acompañaban, pertenecen a un grupo de Tandil que se formó hace 8 meses y que representa a la Virgen de Salta.
“Lo que me motivó a participar es que los chicos puedan vivir una experiencia de Dios distinta y que no se queden con la fe enseñada, sino que la vivan con la alegría típica de la juventud. Y que sientan y vean que hay más gente viviéndola como ellos”, explicó el joven.
En cuanto a su mensaje para esta Semana Santa, subrayó que “espero que no se vivan estas Pascuas como un fin de semana largo sino que traten de que todos los años reviva Dios en cada uno de nosotros, pero de una manera distinta. Que la Pascua sea distinta para que busque unión en la familia, entre nosotros y que sea un sentimiento distinto, y no unas simples vacaciones”.
Mientras tanto, muchos adolescentes aguardaban al pie del Calvario ensayando con guitarras parte del cancionero católico que remite a la celebración para sumarse al recorrido. Una vez más, los presentes revivieron la Semana Santa en reflexión y como dijo Iñaki, “con la alegría típica de la juventud”.*
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