El vigilador que protagonizó el drama familiar se mostró arrepentido ante el fiscal
Así lo indicaron fuentes judiciales, al referirse a la declaración de Miguel Oscar Dabeira, de 36 años, el hombre que mantuvo en vilo a autoridades y a los familiares por la suerte que había corrido su hijo de un año, que se llevó secuestrado tras atacar a puñaladas a la madre y el bisabuelo del pequeño.
“Sólo quería irme a mi hijo”, repitió Dabeira al ser indagado por el fiscal de Don Torcuato Cosme Iribarne, mientras intentó desligar el hecho de un crimen premeditado, según se supo.
De acuerdo con la versión del vigilador, el abuelo de su ex mujer, Juan Alberto Franchuk, fue quien lo enfrentó el viernes por la madrugada cuando acudió a la casa para llevarse al pequeño y por eso se desencadenó la sangrienta pelea.
Dabeira comentó que tras acuchillar a Franchuk accedió a la habitación en la que se encontraba su ex mujer, Gisella Campori, de 32 años, con el pequeño, tras violentar una puerta y una ventana.
Ya en el interior de la habitación, el vigilador le provocó algunas lastimaduras en el cuello y otras partes del cuerpo a su ex mujer, quien salió a pedir ayuda.
Inmediatamente, el agresor tomó a su bebé y luego abordó un colectivo hacia la vecina localidad de San Fernando, para luego escapar a distintos sitios y darle al pequeño a un amigo, a salvo, luego de varias horas.
Finalmente, todo terminó cuando el hombre pactó su entrega a la Policía en la tarde del viernes.
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