Elevan a juicio la causa del violador serial de ancianas: lo acusan por 19 hechos
La medida fue adoptada por el fiscal Carlos Matheu, quien acusó al detenido, Oscar Ernesto Barraza, de 53 años, por 19 hechos de abuso sexual con “acceso carnal”, entre otros delitos. El acusado había sido detenido el 29 de diciembre de 2006, cuando abandonaba una obra en construcción en el barrio General Paz de la ciudad de Córdoba.
El 28 de febrero pasado, el fiscal Carlos Matheu le dictó la prisión preventiva por la comisión de 19 hechos de abuso sexual con acceso carnal reiterado, 10 de robo calificado por escalamiento, 6 de robo simple, 6 de violación de domicilio y uno de robo calificado por efracción (boquete en una pared), según destacó hoy el diario local La Voz del Interior.
La defensa del imputado apeló ante el juez de Control y posteriormente el caso llegó a la Cámara de Acusación. Casi un año y medio después, los 9 cuerpos del expediente volvieron a la fiscalía y, en las últimas horas, Matheu elevó la causa a juicio. El acusado, según la investigación judicial, había cometido los ataques sexuales que tuvieron como blanco a 19 mujeres de edad y solas entre el 7 de agosto de 1999 y el 4 de abril de 2004.
La unificación de los casos fue el punto de partida que permitió establecer dos cuestiones esenciales: perfil psicológico del violador y el perfil geográfico. La mayoría de las víctimas eran vecinas de barrio San Martín y el resto, de la zona de Crisol y San Vicente, según lo que surgió de la cuestión geográfica. En cuanto a la personalidad y “modus operandi” del violador serial, surgió que hacía una “inteligencia previa” para elegir a sus víctimas.
Según esas investigaciones, la condición excluyente era que vivieran solas, que fueran de la tercera edad y en lo posible que tuvieran problemas psicomotrices. “Concluida la elección, las agendaba, estudiaba y atacaba”, señaló el fiscal Matheu. Además, se determinó que las incursiones del abusador eran de noche, cuando las víctimas elegidas dormían.
Ingresaba a los domicilios por escalamiento y en uno de los 19 casos llegó a perforar una pared para poder entrar. Sólo una de las 19 víctimas conocidas -se sospecha que hay muchas más que no denunciaron o no quisieron denunciar los hechos- pudo verle el rostro y fue la que reconoció a Barraza después de su detención.
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