Elichiribehety aseguró que estamos en ?turbulencia social? y trata de evitar los ?traumáticos? desalojos
La oficina de Desarrollo Social se hace pequeña ante la gran demanda. Madres, padres y chicos esperan por la atención de los funcionarios de la comuna. Desde el secretario Julio Elichiribehety, hasta los directores y asistentes sociales trabajan a destajo: reciben, escuchan y analizan alternativas; sólo a veces llegan a dar respuestas.
Cerca del mediodía, Elichiribehety se encuentra con Claudia Aranda, de 22 años, madre de tres nenas de 6, 4 y 1 año y 7 meses. Tuvo una vida dura que la llevó a conocer de cerca el hogar de contención Reencuentro y la Casa de Madres Solteras.
Había dejado atrás sus padecimientos, vivía en el campo con su pareja y ambos percibían un salario de 2 mil pesos, además le proporcionaban la vivienda. Hace 6 meses, la crisis impactó de lleno en su cotidianidad y regresó a Tandil para iniciar una peregrinación que la llevaba de lo de una hermana a lo de su cuñada, pasando por lo de su madre, para volver a cargar sus cosas y permanecer dos o tres días en cualquier sitio prestado.
Ya sin paciencia, Claudia usurpó una casa del Plan Federal II y dice que no la va a dejar, aunque entiende que en dos meses la Justicia la va a desalojar. El Municipio le ofreció alquilarle una casa por dos años, pero la mujer insiste con que necesita una casa propia y se va ?a encadenar a cualquier lado? para que no la saquen de La Movediza.
-¿Sabe que en pocos meses la Justicia la va a desalojar?
Claudia Aranda: -Sí, eso lo sé desde el momento en que me metí. Que pase lo que Dios quiera, yo me voy a encadenar y la voy a pelear a morir hasta que pueda tener una solución. Eso es lo que quiero hacer.
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Planteado el drama social, Julio Elichiribehety manifestó que intentan ?no cortar el diálogo? con la gente que toma las casas y a ?evitar los desalojos, siempre traumáticos, sobre todo porque hay chicos?.
Si bien el funcionario ?tiene un grado de comprensión? ante la desesperación de las familias, ?no puedo avalar la usurpación de viviendas del Estado?.
En cuanto a la ocasión que brindan las 200 casas de la segunda etapa, con la construcción paralizada, sin custodia permanente y lejos de una reactivación, sostuvo que ?le limitás el Plan Federal al Intendente porque es radical y el problema es éste?, en referencia al caso de Claudia Aranda.
Por otra parte, el secretario indicó que con otras tres familias que estaban ocupando casas llegaron a un acuerdo y la comuna les paga el alquiler. De todas formas, hoy hay siete casas usurpadas del Plan Federal II, una del I y cuatro de la Cooperativa Federación Tierra y Vivienda, todas en La Movediza.
Migraciones internas, otra
consecuencia de la crisis
Por otra parte, Elichiribehety manifestó que en la actualidad el Municipio paga el alquiler de más 600 casas, de las 42 mil construidas en Tandil, es decir, el 1,5 por ciento del total. Los costos más altos oscilan entre los 500 y 600 pesos mensuales.
Ante la crisis que impactó en la industria metalmecánica, la Secretaría de Desarrollo Social asiste a doscientas familias de obreros cesanteados que dependían de firmas como Fameco, Metalúrgica Moreno y Fundalum.
Sumado a esto, se incrementó un 30 por ciento la demanda por el pago del servicio de luz y en el suministro de garrafas, y aumentaron los pedidos de zapatillas y de materiales para la construcción. Otra situación que se adiciona es la de aquellos que sí cuentan con una casa pero que no pueden hacer frente al costo de los alimentos.
Por todo esto, Julio Elichiribehety analizó que ?estamos en una situación de turbulencia social? y marcó que se está produciendo un proceso de migración interna, que tiene que ver con familias que tenían ingresos superiores a 3 mil pesos y vivían en el radio céntrico y que, ante las suspensiones, se ven obligadas a mudarse a la periferia, padeciendo el desarraigo, pero además un cambio radical en sus costumbres.
?Creo que ahora hay una profundización absolutamente palpable de la crisis, del desempleo, de la demanda y del malhumor social: la gente está malhumorada?, manifestó.
?El Estado municipal tiene límites. El déficit habitacional en Tandil es imposible de resolver por parte del Municipio. Además está paralizado el plan de las 200 viviendas, que resolvería en forma paliativa. El Municipio ha comprado trece manzanas para poder construir y esto también depende de programas nacionales y provinciales, la coparticipación ha bajado y también el pago de las tasas municipales. Estamos trabajando, estamos reorientando las partidas?, sostuvo Elichiribehety.
Agregó que ?se intentan evitar situaciones que generen turbulencia social, pero uno lo que percibe claramente es que vamos a un camino en donde la gente acrecienta su mal humor, su malestar y su demanda, y nosotros tenemos recursos limitados para dar respuestas?, aseguró.
Para cerrar, consideró contradictorias ciertas actitudes, ya que algunos vecinos de La Movediza celebraron la ocupación de las casas ante la inseguridad. ?Las situaciones que se están viviendo son extremas y el Estado tiene que intentar resolver sin avalar conductas transgresoras ni hacer aportes que prosigan con este tipo de acciones?, cerró.*
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