Elizondo se fue con sensaciones ambiguas
Javier Elizondo volvió a ser protagonista de importancia. Abrió el camino para la victoria de Santamarina, pero se fue expulsado en una confusa situación que ni él mismo se explica.
-¿Te vas con sensaciones encontradas?
-Sí, por un lado con la alegría de otra victoria y la satisfacción de que no nos conviertan. Pero también con bronca e impotencia por la injusta expulsión.
-¿Cómo fue esa jugada?
-Es una cosa que no se puede entender. Sin que yo haya hecho nada, el 6 de Alvarado (José Ferrás Díaz) me agredió justo en la parte donde yo tenía la lastimadura. Cuando me estaban atendiendo me enteré que me habían expulsado.
-¿La bronca es mayor por perderte el partido con Huracán de Tres Arroyos?
-La bronca es grande, pero más que nada por haber sido tan injusto. A nadie le gusta perderse un partido, sea quien sea el rival. Lo único que me queda es agachar la cabeza y seguir.
-Cuáles son las claves de Santamarina?
-Sabemos qué es lo que tenemos que hacer dentro de la cancha y gracias a Dios los resultados nos están avalando. Salimos a ganar desde el primer minuto, pero por momentos nos replegamos cuando es necesario.
-¿En el gol te sorprendió la pelota?
-Claro, porque fue un centro al primer palo y la pelota picó sin que nadie la toque. La alcancé a cabecear y el arquero me tapó, así que me di cuenta que era gol por el grito de la gente.
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