Emoción en el Santísimo durante la celebración de la Misa Inaugural del Pontificado de Francisco
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailY este Papa inusual, hasta podría decirse único en la historia con este tipo de actitudes, recibía el mismo fervor de los tandilenses dentro de la Iglesia Matriz Parroquia Santísimo Sacramento, donde cientos de almas se dieron cita para presenciar el histórico momento en la vida de los católicos, de los sudamericanos, de los argentinos.
El párroco Raúl Troncoso, sentado en las últimas filas al lado del sacerdote Marcos Picaroni seguían atentamente todos los momentos de la ceremonia y tampoco pudieron escapar a la emoción ni a la lente de nuestro reportero gráfico.
Al terminar la Misa, el papa Francisco fue a orar a la estatua de la Virgen, a la derecha del altar, mientras se escuchaba el canto del "Salve Regina" y el rezo silencioso de los tandilenses en todas las naves de la parroquia. Cuando el papa Francisco instaba en la misa de inauguración de su pontificado en la plaza de San Pedro a defender el medioambiente y pedía a los numerosos dirigentes que asistían a la ceremonia a no dejar que "los signos de destrucción y muerte" guíen al mundo, los aplausos y los “¡Viva el Papa!” resonaban en el templo local.
"Quisiera pedir, por favor -y parecía que se salía de la pantalla gigante- a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos 'custodios' de la creación, del designio de Dios, inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medioambiente; no dejemos que los signos de destrucción y muerte acompañen el camino de este nuestro mundo". Y se veían las cabezas asistiendo, los comentarios al oído, el abrazo entre hermanos. Y después de verlo, escucharlo, saber de su vida humilde y generosa, quedó flotando en la Iglesia Matriz una palabra. La mejor de todas, si se piensa desde la Argentina.
La palabra fue esperanza. Que no es poco.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios