Emotivo homenaje se le tributó a Esneldo Vagnola
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Vagnola recibió la clásica estatuilla Küme Che (Buena gente), una escultura diseñada por el artista tandilense Alberto Vinsennau. En el comienzo del acto tuvo lugar una recepción musical a cargo de Jorge Bertrand y Sergio Pantuso. Luego se proyectó un video con testimonios de su hija, Mónica Vagnola, y de dos ex compañeros gráficos, Gil Carballo y Pedro Lappano.
Posteriormente el gerente del casino Carlos Esquivel y el intendente Miguel Lunghi con cálidas palabras se refirieron a la personalidad de Vagnola y a la importancia de homenajear en vida a estas personas que han luchado y lo siguen haciendo, en este caso particular a los 84 años de edad. El primero de ellos le hizo entrega del original del video mencionado y del trofeo. Lunghi destacó su asistencia al acto no como Intendente sino como vecino y amigo, para homenajear a un militante del radicalismo de la primera hora.
A continuación hubo más música, brindis, abrazos y muchas emociones.
Su personalidad
Con 14 años, a fines de 1941, Esneldo Vagnola llegó a Tandil acompañado por su mamá y otros tres hermanos, desde la localidad de Teodelina, provincia de Santa Fe. Dice que en esa zona y en otros países latinoamericanos, dicho nombre de pila es bastante más común que por estas tierras del sur.
Rápidamente, en los primeros días de 1942, consiguió trabajo como cadete en Nueva Era. Pero fue siempre un muchacho curioso y ávido de aprender un poquito más cada día. Observaba con atención a sus compañeros, algo mayores que él, mientras escribían en el inmenso teclado de aquellas legendarias linotipos. Y fue aprendiendo el oficio de trabajador gráfico, que recién abandonó cuando las nuevas tecnologías para la confección de los periódicos reemplazaron a aquella técnica conocida como “impresión en caliente”, por el calor intenso que el plomo de las linotipos transmitía. Durante mucho tiempo realizó también con eficiencia la labor de linotipista en El Eco de Tandil. Salía del vespertino, cruzaba la plaza y se instalaba en el matutino.
En Nueva Era Vagnola ejerció incluso el periodismo a través de las páginas de deportes. Y es el día de hoy que, a los 84 de edad, sigue vinculado a ambos diarios, aunque con otras ocupaciones, en especial la de cobrador de publicidades.
FOTO VAGNOLA
Vagnola saluda emocionado y feliz por la merecida distinción de que fue objeto.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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