Empresas de turismo, software y metalmecánica son optimistas al evaluar el crecimiento de Tandil
Un grupo de cinco empresarios de diferentes sectores se reunió para expresar su visión positiva del crecimiento de Tandil, con el objetivo de dar una opinión sobre la realidad que ?se puede palpar y no la virtual?.
Ariel Bardisa, del complejo de cabañas El Molino; Carlos Panighetti, de Las Dinas; Cristian Lazarte de Intercomgi y Fabián Oliveto del Grupo Most, ambos del software; y Roberto Baretta, de metalmecánica Hulba, hicieron una lectura del crecimiento de Tandil desde el optimismo, aunque sin desconocer que hay problemas que cruzan a todos los sectores.
El turismo emplea a
unas 5 mil personas
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAl analizar la actualidad del sector turístico, Ariel Bardisa indicó que ?se ha aumentado mucho en puestos de trabajo, también se incrementó bastante lo que es oferta en turismo y hubo más demanda. La gente, al haber más oferta, fue tomando más productos, pero la rentabilidad en los últimos años ha caído porque no se ha podido equiparar el precio con la variación de los costos?.
Esto se puede deber a la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores, sumado a que ?somos más actores, entonces también hay que mantener las reglas del mercado?. También destacó que ?el turismo hace un corte transversal a la economía, compra a todos los sectores, porque se provee y tiene personal de distintos rubros. En turismo hay talleres mecánicos, estaciones de servicio, medicina; mucha gente que cuando está en la ciudad genera un gasto o una inversión?.
Estimó que entre empleados ?directos y semidirectos, tenemos en Tandil unas 5 mil personas empleadas? y en el último año, ?se nota que se ha ocupado a más gente?.
La familia como
unidad productiva
Por su parte, Carlos Panighetti expresó que ?la cantidad de emprendimientos o de pequeños empresarios que se han volcado hacia el turismo es realmente muy grande y es muy interesante también analizar el fenómeno. No solamente por la mano de obra que se toma directamente, sino también cuántas familias están vinculadas. La oferta de cabañas y pequeños empresarios que se dedican al turismo son en su mayoría emprendimientos familiares y, seguramente, le están dando trabajo a varios miembros de la familia?.
El titular de Las Dinas subrayó que la inversión ?es de la gente de Tandil para la gente de afuera. Y genera un tipo de hotelería que es bastante distintiva porque todo el mundo viene y está atendido, en mayor o menor medida, por sus dueños. Si tuviéramos un organigrama, los dueños están todos los días en todas las partes: las necesidades de conseguir clientes, cubrir los bancos, atender al huésped, mirar los cuartos, controlar al personal?.
En igual sentido, manifestó que ?le da a la industria un condimento muy especial y vuelve a la industria dinámica y, desde el punto de vista social, super interesante, porque se convierten todas en pymes o microempresas, todas de contexto familiar?.
-Ustedes sostienen que no todo es negativo, pero mencionan la pérdida de la rentabilidad?
A.B.: -El sector ayuda a que mucha gente esté ocupada. Si hablás de la masa ocupada, entre dueños y los empleados, es bastante interesante. Aparte genera movimiento en otras áreas. Es un rubro, el turismo, apuntado cada vez más a la calidad.
Hoy seis complejos de cabañas estamos haciendo las normas de calidad para implementarlas, es un proyecto nacional que eligieron a Tandil para implementarlo. Estamos trabajando con algunas ONGs como Aiesec, con intercambios de gente del exterior con conocimientos para mejorar.
Nosotros tenemos como principal objetivo, y se ve muy bien en el Plan Estratégico, que el primer turista es el tandilense. Porque los que vivimos acá no somos, como en otros destinos, gente que viene hace una inversión, se va y la maneja desde otro lado. Vivimos en Tandil, entonces tratamos de mantener nuestra calidad de vida, no queremos un destino masificado y eso quedó claro en el Plan Estratégico: buscamos un destino de calidad, con una capacidad de carga limitada, controlada. Y el turismo, hoy en día, para no fagocitarse, apunta al cuidado del medioambiente.
-¿Cómo se hace para regular que un destino de moda como Tandil no empiece a recibir demasiadas inversiones en alojamiento?
A.B: -Por el Plan de Ordenamiento Territorial.
-Eso está claro, pero en el centro se pueden ubicar emprendimientos?
A.B.: -Son las reglas de juego. Ahora se propone dentro del Plan Estratégico, por ejemplo, un manual del inversor, para que cada persona que hace una inversión lo pueda leer y chequear. Ahí vas a ver que falta recreación para los días de lluvia; toda la zona rural, de Vela, Gardey, hay que darle una movida también, sin invadir. Hay mucho sin seguir concentrando todo en el Lago.
C.P.: -Hoy Tandil es una plaza turística interesante, pero si comparamos la cantidad de camas que tiene con una cuidad turística de estirpe, la cantidad de gente que podemos recibir hoy es muy chica.
Obviamente, esto está en crecimiento. En realidad, somos actores de la génesis del Tandil turístico. Para el desarrollo, si realmente Tandil se termina convirtiendo en una ciudad turística de acá a corto, mediano o largo plazo, vamos a ver si tiene los atributos que nosotros, como generadores, en este momento histórico en el cual estamos parados, le queremos dar a la ciudad.
A.B.: -Además, todo lo que se vende en turismo es como una exportación para la región, porque es toda plata de afuera que entra. Y generalmente, las compras se manejan dentro de la región, pocas cosas se traen de afuera y casi todo el gasto que tenemos es en servicios y personal. Y la gente que lo consume en un 70 por ciento es de afuera.
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