En 2012 el control de tránsito permitió secuestrar unos 500 vehículos más respecto de 2011
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Las cifras se desprenden de los datos oficiales aportados por el titular de la dependencia comunal, Walter Villarruel, quien en diálogo con El Eco de Tandil trazó un panorama y evaluó que el incremento se explica a partir de un factor principal: la intensificación de los operativos de tránsito en distintos puntos de la ciudad.
Algunos números
En base a los datos aportados se desprende un incremento en el número total de unidades retenidas por la Dirección de Control Urbano Vehicular.
En concreto, durante el año pasado se superó en 507 la cantidad de unidades retenidas en relación a 2011.
Puntualmente, el número de motos secuestradas ascendió de 969 en 2011 a 1164 el año pasado, mientras que fueron llevados al depósito 431 automóviles, 63 camionetas y seis cuatriciclos.
Se logró entonces secuestrar 1.777 vehículos junto a 113 licencias de conducir.
La misma tendencia se registró en la cantidad de infracciones labradas por diversas causas. En ese sentido, se indicó que se confeccionaron 14.100 actas, mientras que en 2011 se efectuaron 11 mil.
Faltas más
comunes
La misma estadística permitió conocer las faltas más comunes en las que incurren los automovilistas tandilenses por las calles de la ciudad.
Al respecto, se informó que los casos por falta de casco o casco no colocado (representan el mismo artículo) determinaron la elaboración de 1.703 infracciones, mientras que la falta de licencia a la hora del operativo, 1.206.
En el mismo orden, se labraron 1.036 actas por falta del seguro obligatorio, 627 por giros a la izquierda y 546 por irregularidades o falta de cédula verde.
En esa línea, Walter Villarruel expresó que una infracción que “nos sorprendió” fue por no acatar la orden de detención requerida por el agente de tránsito en el marco de un operativo.
En efecto, “se hicieron 1.894 infracciones a partir de la patente y el vehículo que se da a la fuga”, especificó.
Esa cifra aumentó casi en un 50 por ciento en comparación a 2011, aseguró, lo cual requiere un análisis aparte. “El que está en falta sabe que si lo paramos el vehículo va a ser retenido. Por eso trata de evadirlo, girando antes del operativo, pasando por arriba de la vereda o acelerando”, evaluó el director.
Agregó que los conductores “saben que hay un control más severo, más rigidez, se juegan a pasar sin pensar que quizás puedan llegar a sufrir un accidente”.
Dos factores
En su análisis, Walter Villarruel reconoció que el aumento en los secuestros tiene dos factores. Se debe a que, por un lado, “se incrementaron mucho más los operativos, tanto nocturnos como diurnos”, y por otro “hay un parque automotor más importante”.
“Si bien no son números oficiales, se estima que en Tandil hay más de 9 mil motos en circulación y casi 70 mil autos”, enfatizó el funcionario.
A su vez, admitió que “si bien incrementamos o reforzamos los operativos e hicimos campañas de prevención, el efecto no redituó en la cantidad de secuestros”.
Es decir que también “vemos que el que va en moto o en auto sabe que si no tiene las cosas en regla le secuestraremos la unidad, trata de evadir mucho más el control”.
Respecto de la cifra que indica un aumento superior a 500 en la cantidad de secuestros de unidades, consideró que el número es “muy significativo” a la hora de efectuar una evaluación puesto que desde el área “hicimos un esfuerzo muy grande”, tanto en las campañas de prevención (uso del casco, cinturón de seguridad) y la intensificación de los controles.
“El conductor sabe que en algún momento va a ser controlado. Que de un año a otro se hayan hecho 4.100 infracciones más y se hayan secuestrado 500 vehículos más es importante para una ciudad de 120 mil habitantes”, aseguró Walter Villarruel.
Prevención
En cuanto a la actitud de los conductores en moto, por los cuales se labró la mayor cantidad de infracciones en relación al uso del casco, y el impacto de la campaña de concientización, expuso: “Vemos que hace poco más de un año atrás, de 10 motos que pasaban, 2 usaban casco. Y ahora seis o siete llevan casco”.
No obstante, aseguró que el inconveniente “más grande” se presenta los fines de semana, “cuando hay masividad de conductores y la problemática es más evidente”, dijo.
“Creo que la campaña que se desarrolló sirvió en una parte pero estamos muy lejos de lo que sería una medida más significativa a la hora de los resultados”, afirmó.
Depósitos desbordados
Lo cierto es que esta tendencia se traduce en un inconveniente a la hora de depositar las unidades secuestradas.
En consecuencia, el depósito de Belgrano al igual que los galpones de avenida Santamarina (ex corralón Municipal) se encuentran desbordados.
“El problema que estamos teniendo es que se va acrecentando el remanente que va quedando año a año”, explicó el director de Control Urbano Vehicular, que graficó una situación: “En 2012 se secuestraron 1.164 motos y casi el 40 por ciento hoy está en el depósito sin haber sido retiradas”.
Por eso a medida que pasa el tiempo, los automóviles son trasladados –previa autorización-, al depósito municipal de Cerro Leones.
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