En diciembre estará listo el proyecto para regular la construcción sobre las sierras
En el marco del trabajo interdisciplinario que lleva adelante un equipo interdisciplinario de profesionales se presentaron los primeros datos recavados para la elaboración del Plan Especial de Manejo de la Zona Protegida ?Sierras de Tandil?.
En el palacio municipal, la directora de Medioambiente, María Verónica Fernández, acompañó la exposición del técnico forestal Hugo Biasco, coordinador del proyecto; el abogado ambientalista Andrés Nápoli; las arquitectas Iliana Migñaqui y Sol Galíndez Peña; y los egresados de la Facultad de Humanas Hernán Alonso, el geógrafo Norberto Gabriele y Santiago Linares.
Desde el año pasado, y a partir de una ordenanza sancionada por el Concejo Deliberante, el grupo trabaja para redactar las normas que regularán el uso del suelo en los cordones serranos de la ciudad, a partir de la implementación del Plan de Ordenamiento Territorial (PDT).
A partir de este plan de manejo saldrán las normas que permitirán establecer las características de la construcción en la zona urbana de Tandil. El trabajo incluye varias etapas y en la actualidad se encuentra en la instancia del relevamiento y procesamiento de los datos. Los plazos estimados señalan que en diciembre de 2009 estarán terminadas las acciones estratégicas que conducirán a establecer una rezonificación y nuevos parámetros urbano-ambientales.
En ese camino, el equipo comenzará a realizar una encuesta destinada a los integrantes de los colegios de profesionales que tienen injerencia en los proyectos constructivos que se desarrollan en la ciudad.
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Durante la presentación, el abogado Andrés Nápoli, especialista en legislación ambiental, explicó que ?lo central en lo jurídico es limitar el derecho de propiedad?, lo que conlleva ?una tensión entre el derecho individual y el colectivo?, dado que hay titulares de las tierras que se quieren preservar en beneficio de la comunidad.
En este sentido, aseguró que la dificultad reside en alcanzar una ?relación de equilibrio?, siempre desde dos pilares: ?preservar? y ?mejorar la oferta de recreación?, que es otro de los mandatos del Plan de Ordenamiento Territorial.
Las zonas
A partir de la investigación, el equipo determinó una delimitación de la Zona Especial de Protección, Zonas de Amortiguación y Zonas Especiales de Desarrollo Urbanístico.
El segundo paso es generar un documento técnico con las normas, restricciones al dominio, uso, ocupación y la densidad ocupacional.
En las tareas, según el coordinador del equipo Hugo Biasco, lo más conflictivo resultó el relevamiento a través de las bases de datos disponibles, que no están actualizadas.
Por este motivo, y mediante un convenio con la Facultad de Ciencias Humanas de la Unicén, se encargó una colecta de datos sobre el terreno que incluye una planilla y fotografías digitales del lugar, que permitirán a futuro comparar los cambios en el terreno. Toda la información se vuelca sobre los planos, que ahora cuentan con mojones de la altimetría gracias al trabajo que efectuó el Colegio de Agrimensores de esta ciudad.
Los datos del cordón sur
Los primeros indicadores que arrojó la investigación determinan que el 8 por ciento de los proyectos situados sobre el sector de Don Bosco están haciendo un uso de suelo prohibido por el Plan de Ordenamiento Territorial, mientras que el 50 por ciento es ?autorizable?.
En ese sector, el 56 por ciento de la tierra no está edificada y el 44 por ciento cuenta con construcción. Otro aspecto interesante fue el 47 por ciento de la superficie cuenta con menos del 25 por ciento de cobertura de vegetación, lo que marca un proceso de degradación acelerada.
De acuerdo con la arquitecta Iliana Mignaqui, el Arco Serrano Sur se extiende sobre 3.360 hectáreas y entre las construcciones, predominan las viviendas y hospedajes destinados a los turistas.
Los problemas que evidencia la zona son la subdivisión de terrenos existente y la ausencia de servicios. También encontraron que hay una falta de control sobre la obra nueva.
Tanto en la zona de la avenida Juan B. Justo como en Don Bosco, lo que se pretende regular es la posibilidad de subdividir las tierras, ya que todavía más del 70 por ciento de los propietarios estaría en condiciones de lotear.*
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