En el descuento, Vélez consiguió cantar victoria
Vélez Sarsfield logró ayer un agónico triunfo sobre Unión Española de Chile por 3-2, con un gol de Rolando Zárate en tiempo adicionado, en el partido de ida de una de las series de octavos de final de la Copa Sudamericana de fútbol.
Unión Española poseía una ventaja de 2-1 y parecía tener el juego controlado, pero Vélez, en tiempo adicionado, aprovechó las dudas del equipo chileno en defensa y dio vuelta el partido.
Más allá del vibrante final, el equipo argentino, en el balance del encuentro exhibió un rendimiento irregular y preocupante.
El partido revancha se jugará el jueves 1 de octubre en Santiago, Chile.
Unión Española sorprendió a Vélez en los minutos iniciales del partido con un fútbol colectivo prolijo y rápido en la mitad de la cancha.
Sin embargo, el equipo chileno de a poco perdió dinámica y, así, el partido se tornó más monótono.
En esa ráfaga inicial Unión Española inquietó con su trío de delanteros argentinos, en especial David Ramírez (los otros son el conocido Raúl “Pipa” Estévez y el rionegrino Gustavo Canales).
Vélez no sólo exhibió un opaco juego ofensivo, sino que, además, mostró un esquema defensivo endeble, lejos de su solidez habitual.
En ese contexto llegó la inmerecida ventaja del equipo modelado por Ricardo Gareca, cuando a los 24 minutos López definió una jugada que se había iniciado con un desborde de Jonathan Cristaldo.
La igualdad llegó rápido: a los 33 minutos Raúl Estévez le cedió una pelota a Ramírez y el delantero concretó una definición impecable con un remate cruzado.
A pesar de que el empate le calzaba bien, Unión Española no se retrasó para defender el resultado en el segundo tiempo.
El partido mantuvo su paridad y a los 15 minutos, en una lucida acción de contraataque liderada por Ramírez, Estévez conquistó el segundo gol.
Unión Española no sufrió sobresaltos hasta los últimos diez minutos del encuentro.
En la ráfaga final, con fuerza, desorden y el impulso de los jugadores que llegaron desde el banco, Vélez arrinconó a su rival en el área.
A los 45 minutos un remate de Leandro Caruso se estrelló en el palo izquierdo, la pelota rebotó en Diego Rosende y se metió en el propio arco chileno.
Enseguida, ya en tiempo adicionado, un centro de Maximiliano Moralez fue “peinado” por Rolando Zárate y la pelota fue dirigida al fondo del arco.
La victoria, impensada, fue un premio excesivo para el equipo de Gareca, que de todas formas estuvo lejos de sus mejores noches.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios