En el Día del Mal de Alzheimer, profesionales reclamaron más atención para la tercera edad
El psiquiatra Jorge Garaguso y el neurólogo Daniel López, junto a la psicóloga Yanina Massa, se refirieron a la jornada que se ha instituido mundialmente para tratar de concientizar a la población y también al Estado acerca de la responsabilidad que tienen para que los adultos mayores que contrajeron la enfermedad y para con quienes deben realizarse estudios a efectos de descartarla o no, logrando una buena calidad de vida.
Para Daniel López, ?la idea de esta jornada es tratar de despertar conciencia sobre una realidad que tenemos y que no podemos esconder porque los hacedores de política sanitaria, al Alzheimer, a la tercera edad, la tienen muy abajo y no sólo a nivel nacional sino también municipal?.
-¿En qué quedó el proyecto que presentaron al Concejo Deliberante a pedido de ese cuerpo?
Daniel López: -Estará durmiendo en algún cajón. No prosperó y siempre decimos que lo del Hospital de Niños es maravilloso. Equiza y Lunghi son pediatras y se han dedicado mucho a los chicos, pero ¿qué sucede con la tercera edad? Pami no funciona bien, tiene un montón de problemas y para esta patología en particular cubre el 40 por ciento de los medicamentos, no todos, sino algunos. No cubren un taller de memoria, una evaluación neuropsicológica, un centro de día terapéutico para que el paciente vaya a estimularse cotidianamente.
-¿El Instituto de la Memoria cuenta con algún tipo de subsidio municipal?
D.L.: -No, ni provincial y tampoco nacional, dependemos de lo que cobramos de IOMA, de los esfuerzos propios, de nuestros bolsillos y de los que pagan solventando a los que no pueden hacerlo.
Jorge Garaguso: -Como decía Daniel, esto de los días mundiales es para tomar conciencia de que la enfermedad la tenemos que pensar globalmente, programar nacionalmente y actuar localmente. Nosotros intentamos desde hace cinco años, a partir de Gammat y el Instituto de la Memoria, actuar en Tandil en relación al Alzheimer, a partir de hacer tomar conciencia de que ésta es una población que ha crecido mucho en gente joven, pero también que ha ido envejeciendo y que el Alzheimer está instalado en cuanto geriátrico se visite o en cada familia.
Existe una demanda en la población que desde nuestro espacio tratamos de dar una pequeña respuesta, que a veces no es acompañada desde los otros aspectos, porque esto realmente requiere mucho esfuerzo, no solamente económico. Nosotros tratamos de tener presencia en cuanto Congreso haya para que lo que le damos a Tandil sea de jerarquía y esté a la altura de países de excelencia.
-¿Cómo es la presencia del Estado en otros países?
D.L.: -España tiene subsidios no solamente para que el paciente haga el tratamiento sino el cuidador que por lucro cesante no va a trabajar y tiene que quedarse a atender al familiar para que se mantenga, estudie, tenga tiempo libre para que cuando el familiar no esté sea una persona útil nuevamente a la sociedad. La diferencia con nuestro país es abismal, acá hay muchísimo por hacer.
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perder la memoria
-¿La gente consulta un poco más?
D.L.: -Un poco, pero no como debiera porque si Gammat no existiera, si ustedes no nos ayudaran a hacer difusión, consultarían menos porque persiste el famoso tabú de que ?es la edad?.
Yanina Massa: -El lema de este año es ?No hay tiempo que perder?, en el caso del diagnóstico hay gente que consulta, pero de diez evaluaciones neuropsicológicas de las cuales siete tienen un diagnóstico de demencia, vuelven al médico, se les hace un tratamiento farmacológico y no regresan siete pacientes para el tratamiento sino sólo tres.
-¿Por qué?
D.L.: -Falta de dinero, de cobertura social, apoyo municipal, provincial, nacional. El familiar le dice a IOMA que necesita un centro de día terapéutico para un paciente con diagnóstico de Alzheimer y la obra social manda el requerimiento a Mar del Plata, La Plata y el formulario, argumentando que falta otro papel más. Entonces el familiar se cansa, el paciente se muere de esperar.
J.G.: -Este es un tremendo maltrato al paciente.
-Cuando el paciente pierde la memoria y se lo lleva a diagnosticar, ¿en qué etapa de la enfermedad estaría?
Y.M.: -Hay un error conceptual al tomar a la memoria como la única función a considerar a la hora de hacer una consulta. La depresión como síntoma muchas veces precede a la patología, trastornos en la organización de la vida diaria, personas que ya no pueden hacer las mismas cosas como lo hacían antes, todas estas cosas son precedentes a veces a un trastorno de la memoria, es distinto del envejecimiento normal.
J.G.: -Todos estos síntomas que menciona Yanina, se pueden mejorar; si tiene depresión, se le administra un antidepresivo; si se desorganiza, se puede empezar a trabajar tempranamente para volver a orientarlo, se pueden reaprender algunas cuestiones que es lo que vemos en el Instituto. Por lo menos, yo he aprendido tanto con ellos, porque las cosas que las pacientes logran son maravillosas.
-Además el paciente se debe sentir muy bien con los logros, motivado, con mejor carácter ¿es así?
Y.M.: -El Instituto tiene un taller de teatro, lo cual puede sonar incompatible con el Alzheimer porque involucra la memoria, el desarrollo del lenguaje. Unas pacientes presentaron en un jardín de infantes de la ciudad una obra que ya se había preparado y la repercusión, tanto de las pacientes emocionadas como de los chiquitos que las aplaudían y abrazaban, era algo maravilloso. Entonces ver esos logros, como también los hay en pacientes más complicados, es maravilloso… pero pensar que hay otras personas que podrían estar haciendo lo mismo que éstas, pero tienen problemas porque su obra social no los respalda, es un sentimiento de impotencia tremendo.
J.G.: -Así y todo esperamos que las autoridades municipales, provinciales o nacionales se sensibilicen con este tema que de ninguna manera pueden desconocer, ignorar.
D.L.: -Pensando en positivo, esperemos que cuando hagamos el año que viene esta misma nota tengamos buenas noticias, no sólo de los logros que vemos en los pacientes, sino de que el sistema de salud está ampliando su campo de atención.*
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