?En el Gobierno están con una actitud paranoica? y en la gente ?comienza a dominar la bronca?
La crisis que atraviesa el país y que a estas alturas ya envuelve a todos los sectores de la sociedad, no sólo está afectando la economía sino que también está haciendo mella en los ánimos de la población, que se ve envuelta en un conflicto del que hoy nadie conoce con certeza, cuándo y cómo terminará.
Para conocer más acerca del tema, Multimedios El Eco mantuvo una charla con el médico psiquiatra Jorge Garaguso, presidente de la Asociación de Psiquiatras del Centro de la Provincia de Buenos Aires, quien se mostró muy preocupado y dijo que ?los sucesos parecen una bola de nieve, no paran, a un hecho le ocurre otro y esto nos angustia mucho a todos?.
Para el profesional, ?estamos ante una situación de incertidumbre, no sabemos lo que va a ocurrir mañana y la cantidad de hechos que fueron ocurriendo durante el fin de semana nos va pasando de esa sensación, la de la incertidumbre, a la de la impotencia total, porque hay como certezas de cada lado, tanto del Gobierno como del resto del país, en que cada uno comienza a descender su parte, generando una gran impotencia y eso es lo que nos lleva a acumular broca, por lo que creo que lo que está sucediendo y va a suceder en estos días es peligroso, porque lo que está empezando a salir a flor de piel es toda la bronca frente a esta gran impotencia?.
Como la posibilidad de unirse ante un sentimiento definió a los cacerolazos: ?Es poner en conjunto esta angustia, a diferencia de lo que puede ocurrir del otro lado, que están con una actitud muy paranoica, muy enferma. Creo que estamos comandados por enfermos y esta unión en el sentimiento de la población, de alguna manera les está demostrando la debilidad en el poder, porque les están dando la espalda. El pueblo es el que otorga el poder a la autoridad y el que la puede quitar y creo que eso es lo que está pasando?, afirmó Garaguso, agregando que ?por suerte, dentro de los mismos políticos, hay muchos que están empezando a reaccionar?.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCómo canalizar
Al ser consultado sobre cómo canalizar civilizadamente y por la vía de las instituciones estas sensaciones, teniendo en cuenta las consecuencias que pueden traer las distintas manifestaciones con gente en la calle, con bronca acumulada, señaló que ?no hay demasiadas salidas, si no se logra sentarse en una mesa a intercambiar alguna idea, creo que no hay otra salida que ésta y que de alguna manera, canalizarlo en conjunto, gritando, golpeando una cacerola, pero no golpeando al otro, es la única forma, porque hay demasiada angustia en juego. No debe ser llamativo que en los cortes de ayer se generaran algunas situaciones de violencia. Esto lleva demasiado tiempo y entonces la bronca se puede canalizar mal?.
Agregó que ?cuando empieza a desaparecer la palabra se instala la violencia, por lo que deben aparecer algunos canales en donde se pueda intercambiar algo para una mejor salida, pero lo lamentable es que lo que se empieza a quebrar es lo institucional y eso es lo que hay que evitar?.
Sobre el sentido de pertenencia, de sentirse ?parte de? y la utilización de la palabra pueblo, de la sectorización del conflicto, Jorge Garaguso destacó que ?todos son pueblo, lo que pasa es que cada uno puede defender una parte de, cada uno se siente identificado con un sector, pero todo es pueblo?, reiterando que ?el poder lo tiene el pueblo y lo da a sus representantes con una gran ilusión, pero cuando llegan períodos en los que todo eso cae, la desilusión aparece?.
Ilusión y desilusión
Ejemplificó citando palabras de Martín Heidegger, en su libro Ser y tiempo, en que dice que ?permanentemente, vivimos en situaciones de ilusión y desilusión y que ése es un juego permanente y en relación al poder también: Se otorga el poder e inevitablemente en el tiempo hay desgaste y desilusión, y los gobernantes tienen que trabajar con eso, porque es inevitable y eso es permanente, en cualquier situación de poder y en este momento, son dos situaciones de poder encontradas, en las que no puede existir el diálogo, aunar ningún criterio, entonces cada sector se identifica con algo, pero en realidad es todo lo mismo, con desilusiones y sin ellas?.
Sobre las respuestas a responsabilidades que a cada parte del conflicto le tocan, Garaguso manifestó que ?ésa sería una opinión más política que psiquiátrica. Desde mi lugar profesional es algo muy complicado de responder, pero creo que cuando alguien se siente invadido desde cualquier posición de poder, la reacción creo que es natural, eso pasa hasta en un conflicto familiar. Cuando uno se siente verdaderamente invadido, la reacción es de defensa, es totalmente natural, pero cuando eso se empieza a sumar, se generan verdaderos espacios y es cuando el poder se empieza a debilitar y creo que acá la Presidenta perdió su poder?.
Los maridos,
de costado?
Definió al poder como algo ?viril? y agregó que ?así fuese una mujer, si uno revisa otras situaciones de la historia; las mujeres que lo ostentaron fueron muy viriles en su manejo y los maridos siempre se mantuvieron de costado?.
Sobre si viril en este caso era usado como sinónimo de masculinidad, Garaguso aclaró que lo usaba como sinónimo de ?fuerza?, diciendo además que ?acá, lamentablemente, la Presidenta perdió el poder, quedó totalmente limitada por su propio marido que, por otro lado, creo que cada vez está más paranoico. En este momento, hay mucha patología en derredor de la Presidenta y su marido?.
Para finalizar la charla, dijo que ?lamentablemente todo esto empieza a agregar en la gente demasiada preocupación y angustia? y que, a la larga, esto desemboca en depresiones, en aumento del estrés y en desesperanza. Hemos pasado por varias y las salud mental se empieza a quebrar y mucho, porque no terminamos de resolver una crisis de hace muy poco tiempo y ya estamos frente a otra. Hay mucha angustia?.*
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