En el Mumbat se inaugura ?Adentro es afuera?
Trabajaron durante dos años con Ana y participaron en dos muestras colectivas: en el Museo de Bellas Artes de Luján Fernán Félix Amador y en la galería “Oliva Drys” en Azul dentro del marco del Festival Cervantino de Latinoamérica. Finalmente “Solución Caos” se disolvió y ellas dos armaron la muestra 3:3 en el Museo Metropolitano de Buenos Aires. Comparten ideas, proyectos, viajes, gustos, intereses y por eso encontraron afinidades en el trabajo: ambas lo hacen con el espacio en función del cuerpo. Un cuerpo sensorial y emotivo, un cuerpo activo y gestual. Les interesa reflexionar sobre “el cuerpo de obra de un artista y de varios artistas de una época”, y a través de esto, estudian y aprenden.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
De las artistas
Florencia Álvarez Guardoempezó con la serie de pinturas que presenta cuando escuchó en una película china muy romántica, que en la antigüedad cuando alguien quería guardar un secreto subía una montaña, buscaba un árbol con un hueco, le susurraba el secreto y lo tapaba con barro; de esta manera éste jamás sería revelado.
Ella dice: “Me gustó la imagen, una especie de árbol-oreja y la idea de hablar o confiarle algo a lo supuestamente inanimado (confieso suelo hablarle al mar, al cielo y a algunos objetos). Así que empecé a pintar árboles. Paralelamente comencé a interesarme por algunos libros de medicina china. Llamé a estos estudios Land-escapes(tierras de escape: lugares para “escaparme”). Luego aparecieron las selvas. Con estas dos series de pinturas me redefiní desde lo pictórico. Trabajaba “por capas”, es decir, añadía diferentes cosas a la imagen: pintura, dibujo, collage, pintura otra vez. Finalmente, decidí dibujar calando la superficie e iluminando desde adentro. Al calar llegué a la luz. Empecé a perder el interés por lo representado, por la pintura, por el gesto, por los árboles-oreja, por las selvas”. “Sacrifiqué la pintura por probar e investigar maneras de iluminar. La luz me permitió incluir el espacio, la luz me aportó una dimensión. La luz es clima, el color es luz. La ‘hora de oro’, es un momento del amanecer y/o atardecer en dónde la luz del sol es cálido y se considera en fotografía como ‘luz de oro’”. “Morfológicamente, estos objetos aluden a biombos que están conectados, pensados como un recorrido cerrado. Por otro lado el semicírculo puede pensarse como un mueble-altar: me gusta referenciar lo natural desde lo arquitectónico, es una manera de hacer presente la conciencia humana acerca de todos estos aspectos del universo”.
La artista estudió artes plásticas y pintura y dibujo, pero no terminó ninguna de las dos. Completó su formación en el taller de Julio Lavallén y con Marina de Caro desarrollando proyectos de pintura, video e instalación y escultura con Claudia Aránovich.
Milagros Majódice que siempre piensa y siente que lo que está haciendo es un lugar al que pertenece. “Lo que pinto, lo que tejo, los espacios que armo. Así, queriendo generar un espacio para poder habitar, poder ser parte, me encontré con Hysteros, un lugar de gestación, de nacimiento, de iniciación, el paso entre dos mundos. La abertura que permite entrar y salir, un pasaje posible”.“En el tiempo más primigenio, cuando la gente y los animales vivían en la tierra, una persona podía convertirse en animal si así lo deseaba y un animal en ser humano. A veces eran personas y en ocasiones animales, y no había diferencia alguna. Todos hablaban la misma lengua, era la época en que las palabras eran mágicas. La mente humana tenía poderes misteriosos, nadie podía explicarlo, así era como funcionaba. En la transmutación no hay un desarrollo progresivo, sino un desplazamiento fluido de uno a otro aspecto de la psique, es transitorio, versátil. La transmutación no altera los elementos esenciales pero define la ‘realidad alternativa’, plural, polimórfica de lo que existe. La imagen de la transmutación sugiere que la vida siempre esquiva la éxtasis, cuanto más genes descubrimos más alteración y miradas de formas de vida se revelan”.
La artista estudió artes visuales, realiza talleres donde experimenta con la materia a través de técnicas artesanales y ancestrales y estudia música desde lo rítmico focalizando en ritmos africanos e hindúes.
Ambas son porteñas y en esta ocasión han invitado a acompañarlas a Martín Castellano, responsable de la realización e iluminación y a Mana Pena, autora del cuento “Adentro es afuera” que da nombre a esta interesante muestra.
Estas estarán vigentes en el Mumbat, Chacabuco n 353, con entrada libre y gratuita hasta el 15 de septiembre, inclusive.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios