?En la desesperación, se me nubló el mundo?, contó la esposa de la víctima
Isabel Angela Clemente, esposa de Luis Cano, fue la primera en comenzar a ventilar los hechos de aquel fatídico 12 de diciembre, los mismos que despertaron varios reclamos de Justicia realizados por la familia.
La mujer, que se quebró en el inicio de su relato, explicó que ese día había viajado junto a su marido a Mar del Plata a comprar verdura para el comercio. Por ese motivo, cuando ingresó el asaltante su marido estaba limpiando la verdulería y ella se encontraba marcando la mercadería.
En la escena, Cano se veía desde la puerta de entrada del comercio, mientras que su esposa había quedado oculta entre un muro y el mostrador. Según su testimonio, ella estaba muy concentrada en su tarea, no escuchó conversaciones y no vio a otra persona en el local.
En un instante, Luis Cano le dijo: “Gorda, dale toda la plata” y “cuando levanto la vista, ya lo tenía adelante mío”, describió. Agregó que había entre 60 y 70 pesos en la caja, ya que poco antes le habían pagado a un proveedor.
Isabel Clemente contó que le contestó: “Sí, pero llamo a la policía”. Fue entonces cuando “mi marido le quiso arrebatar el arma, trastabilló para atrás y cuando se quiso incorporar”, el asaltante “le disparó”: el primer proyectil dio en el techo y el segundo impactó en su marido.
Más entera que en el comienzo, la esposa de la víctima sostuvo que “ahí se me nubló todo” y recordó que sus dos nietos estaban en la cocina que se comunica con el local a través de una ventana y una puerta. “El nene lo alcanzó a ver”, lamentó y refirió que minutos antes otro niño ingresó al comercio a comprar pan.
“En la desesperación se me nubló todo”, insistió Isabel Clemente que presenció el asesinato de su compañero de 65 años, aunque pudo describir que el agresor llevaba lentes demasiado grandes para su cara, un gorro y una mochila.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailTambién manifestó que cuando llegó al local, Isabel Clemente cuestionaba “cómo le podían haber hecho esto después de que le habían entregado todo”.*
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