En la Sexta Brigada Aérea, un joven marplatense realizó, con todo éxito, su primer ?vuelo solo?
En la mañana de ayer fue el primer teniente Diego Sebastián Mayorga, oriundo de Mar del Plata, quien tuvo su bautismo en la ceremonia ?Vuelo solo 2008? y fue, por un rato, el dueño y protagonista absoluto del aire tandilense. Al tocar tierra, llegaron los abrazos, los saludos y, por supuesto, no podía faltar la ?malteada?.
Tiene 30 años y el de ayer fue uno de los momentos más importantes de su vida. ?Realmente es un momento muy emocionante. Estuve destinado en Córdoba, Mendoza, Reconquista y hace unos diez meses que estoy aquí, en Tandil?, comenzó diciendo el joven, todavía emocionado.
?Volar es la razón de ser de la Fuerza Aérea?, contestó cuando se le preguntó por qué eligió ser aviador. Agregó que ?a medida que transcurren los distintos cursos es que se va alineando el camino como para que uno pueda llegar al avión de combate, de los que existen tres tipos: el 58 Pucará; el A 4 AR, el que está en San Luis, y el Sistema de Armas Mirage, aquí en Tandil?.
?Hace un año que estoy esperando este momento?, para el que se viene preparando muchas horas antes y ?uno saca de la cabeza muchas cosas personales para que todo salga bien. Recién cuando uno vuelve a aterrizar, cuando toca tierra, hay tiempo para pensar en la familia, en los amigos y en toda la gente que hizo posible que uno llegara hasta acá?.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEmotivo acto
Una vez realizado el ?vuelo solo?, el joven aviador fue agasajado con un acto, del que participaron el jefe de la Sexta Brigada, comodoro Rafael Nieto; el jefe del Grupo 6 de Caza, vicecomodoro, Roberto Andreasen; con la asistencia especial del comandante de Operaciones Aéreas, brigadier Carlos Eduardo Perona.
Luego de la entonación de las estrofas del Himno Nacional, ejecutado por la Banda de la Primera Brigada Blindada de Caballería, el ayudante del jefe del Grupo 6 de Caza, primer teniente Martín Ignacio Betiol, dio lectura a la orden de grupo correspondiente al ?vuelo solo?.
Más adelante, y luego del discurso del vicecomodoro Andreasen, se realizó una invocación religiosa con la bendición del pañuelo, distintivo y diploma, a cargo del capellán de la unidad, presbítero Walter Javier Kowalski.
Momentos muy emotivos se vivieron cuando el piloto recibió el diploma, el pañuelo, el escudo y firmó en el libro de oro al piloto que realizó su primer vuelo en soledad. Acto seguido, se tocó la diana de gloria y se entonó la marcha ?Alas argentinas?. Al finalizar, Diego Mayorga recibió el saludo de las autoridades presentes.
Sangre nueva
Uno de los responsables de la gestación de nuevos pilotos en Tandil, es el vicecomodoro Roberto Andreasen, que explicó que ?todos los pilotos de la Fuerza Aérea, después de hacer el curso de caza en Mendoza, son destinados a las unidades de combate y en ellas hacen durante un largo período toda su adaptación al sistema de armas que van a volar, que es un largo camino de estudios que están compuestos de materias teóricas, además de prácticas en simuladores y prácticas de emergencias. Cuando han alcanzado el nivel apropiado, recién ahí se les autoriza a que realicen su primer vuelo solo, pero antes han hecho varios vuelos con instructor con aviones bi plaza y una vez que el instructor se da cuenta de que el piloto está listo, se produce este evento?.
-Un momento muy importante para la Fuerza…
-Claro que sí. Es sangre nueva, nos renueva, revitaliza a todos y nos da esperanzas de que podemos seguir teniendo esperanzas para en el futuro.*
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