En la Universidad Barrial se brindará el curso de alambrador
Bigliante, que cursó sus estudios en escuelas técnicas y se desempeñó en una planta lechera de Tandil, aprendió a alambrar gracias a uno de sus tíos, quien ejerció este trabajo durante más de 40 años.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Es un trabajo que se requiere mucho no sólo en el sector rural, sino también en el casco urbano, ya que los materiales que se utilizan suelen ser económicos y generan armonía con el entorno”, expresa el docente.
Las clases en el centro de oficios de la Universidad del Centro serán muy dinámicas y se compartirán saberes teóricos y prácticos. “La idea en un comienzo es que los alumnos conozcan las herramientas con las que se trabajan: motosierras, taladros a explosión, generador de energía, palas, barretas, pisón, tenazas, tijera corta alambre, llaves francesas y llave de caños. Más adelante, se describirán los distintos tipos de alambrados y técnicas: tradicional, corrales para hacienda, en laguna, eléctrico, en cerro, instalación de manga y colocación de tejido. También podrán distinguir los distintos tipos de maderas, como lapacho, quina, curupay, quebracho, guayubira y demás”, señala Bigliante.
Se considera muy importante que los participantes del taller lleven a cabo tareas prácticas que le permitan aprender el trabajo. “Vamos a trabajar en el campo. Quiero que todos los que pasaron por el taller terminen sabiendo bien el oficio. Eso implica manejar adecuadamente todas las técnicas y sacar bien los presupuestos. Mi intención es que en diciembre los egresados puedan trabajar conmigo u otros colegas”.
El profesional agregó que en esta ciudad hay sólo unos veinte alambradores y una demanda de más trabajadores en el sector. “Con responsabilidad y dedicación, ésta puede ser una gran oportunidad para quienes buscan una alternativa laboral”, cerró.
Un poco de historia
Los inmigrantes europeos trajeron a nuestro país el oficio del alambrador, entre ellos se encontraban los “vascos alambradores”, hombres predispuestos al trabajo duro que por aquel entonces, significaba hacer pozos con barretas en suelos pedregosos y planificar los alambrados con herramientas rudimentarias. Hoy, el oficio mantiene su vigencia en aquellos que heredaron la técnica de sus ancestros.
Las estancias ganaderas empezaron a extenderse por la inmensa Pampa a mediados del siglo XIX y desenrollaron millones de kilómetros de alambre para delimitar las fincas y evitar la pérdida de animales.
La tecnología, como los tractores, las maquinarias y las mechas para hacer pozos, han ayudado a desempeñar la labor, aunque continúa siendo una tarea artesanal. Es un trabajo de oficio que una vez terminado reconforta mucho a quien lo hace.
Más talleres
En la Uni Barrial también se brindará durante este segundo cuatrimestre: cocina (segundo nivel); informática básica; buenas prácticas de manufacturas de alimentos; pilates; tango para adultos mayores; yoga y buenas prácticas de alimentación y cocina.
Inscripciones
Los interesados en participar de todos estos talleres, de acceso gratuito, deben dirigirse a la sede de la Universidad Barrial, ubicada en la intersección de las calles Nigro y Darragueira con fotocopia de documento, de lunes a viernes de 9.30 a 18.30. El teléfono del centro de oficios es: 443-2615.
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