En los penales, Turquía encontró la clasificación
Con un gol en la última jugada del alargue, Turquía hizo un nuevo milagro para vencer 3-1 a Croacia por penales, tras empatar 0-0 en los 90 minutos y 1-1 en el alargue, ayer en Viena, clasificándose por primera vez en su historia a las semifinales de la Eurocopa.
Los turcos ahora lucharán por un lugar en la gran final del 29 de junio enfrentando a Alemania, que derrotó 3-2 a Portugal.
El gol croata fue anotado por el atacante Ivan Klasnic en el minuto 119 con un cabezazo certero, pero en la última bola del partido del turco Semith Senturk (121?) envió la definición a los penales.
En ellos los turcos Turan, Semith y Altintop anotaron, mientras que Modric, Rakitic y Petric fallaron y sólo Srna marcó.
La Turquía de los milagros una vez más sacó un conejo de la galera para sobrevivir, como lo hizo en la primera ronda con sus triunfos in extremis que le permitieron clasificarse a cuartos de final.
El equipo de Fatih Terim había superado a Suiza en el último minuto (2-1) y ante República Checa remontó un 0-2 para ganar en los últimos tres minutos con dos goles de Nihat (3-2).
Pese a que la alegría es enorme, el entrenador otomano ya tendrá un dolor de cabeza para su próxima cita de semifinales ante Alemania, el miércoles en Basilea, pues no podrá contar con Tuncay, Turan y Asik, que recibieron su segunda tarjeta amarilla.
Croacia, que ganó su grupo de primera fase de forma invicta con victorias ante Austria (1-0), Alemania (2-1) y Polonia (1-0), no pudo aprovechar su frescura física y de juego, convirtiendo a su estrella Luka Modric en el gran villano, pues jugó un partido flojo y erró su penal.
Pese a que Croacia figuraba en todos los pronósticos como amplio favorito, Turquía plantó batalla en todos los sectores del terreno y enredó el juego, anulando el cuadrado mágico croata integrado por Srna-Niko Kovac-Modric-Kranjcar.
De hecho, en la primera etapa apenas contó con una situación de gol, cuando Luka Modric mandó un centro desde la derecha que Ivica Olic estrelló en el travesaño entrando solo al área chica.
La respuesta otomana fue 20 minutos después, con un misil de Stipe Pletikosa que salió rozando el poste izquierdo.
En la segunda parte, la tónica del partido no cambió, salvo que la carta de triunfo croata Modric desapareció completamente, para desgracia del técnico Slaven Bilic.
Sin embargo, la cuadriculada logró inquietar apenas más al histórico portero turco Recber Rustu (117 selecciones) con un par de apuradas de Olic, un remate de Ivan Rakitic desde posición inmejorable y un tiro libre de Srna que obligó a una estirada del ex meta de Barcelona.
Turquía, diezmada por lesiones y suspensiones, con un efectivo de apenas 17 jugadores a disposición del DT, apenas se animaba a atacar y su héroe Nihat, lentamente le fue cediendo ese estatus a Rustu.
En el alargue, el miedo escénico se apoderó del favorito Croacia y los turcos estuvieron más cerca de desequilibrar en 15 minutos que en los 90 anteriores. No pudieron, pero marcarían el desnivel en los penales. (NA).
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