?En materia de trigo, llegó la hora de cambiar? dijo el ministro Topo Rodríguez
Inicialmente minimizó el hecho de no haber sido convocado a la reunión sobre lechería convocada por los ministros Carlos Casamiquela y Axel Kicillof que incluyó a pares de provincias lecheras al marcar que “no tengo nunca ningún problema en participar o no, figurar o no. No es mi preocupación. Mi preocupación es que los temas se aborden y se resuelvan. Si yo no estoy invitado, eso no es lo importante”.
“Topo” Rodríguez añadió que “me ocupa y me preocupa la situación del trigo y de la lechería, de nuestros pequeños tamberos en la provincia de Buenos Aires”.
“Algo hicimos mal”
Admitió luego que “en materia de trigo estamos en condiciones de producir el doble de lo que venimos produciendo en estas últimas dos campañas, ya que entre 2033 y el 2011 produjimos un promedio anual de ocho millones de toneladas y hoy apenas estamos sobrepasando las cuatro millones. Eso quiere decir que algo hicimos mal”.
Analizó que “cuando uno hace política y lleva adelante acciones de gobierno, tiene la obligación -y nosotros la tenemos- de evaluar y evaluarnos permanentemente. Evaluar políticas públicas significa reconocer la necesidad de continuar, de ajustar algunos aspectos o de cambiar. En materia de trigo, llegó la hora de cambiar”.
“Topo” Rodríguez enfatizó que “tenemos que mejorar las condiciones de producción y de comercialización” y aclaró que “no estamos a favor de que aplique algún castigo a algún cultivo, pero no quiero que nos sigamos engolosinando con la soja. Quiero que le demos más incentivos al trigo, al maíz, al girasol, al tambo, a la ganadería”.
En tal sentido recalcó que “además de proponer, nosotros estamos haciendo” y ejemplificó que “nuestra tarjeta Procampo Trigo del Banco de la Provincia de Buenos Aires le permite a los productores sembrar trigo, adquiriendo semillas e insumos a pagar a 270 días, a tasa cero. Pero también la Mesa Agropecuaria Provincial, que está integrada por todos los nucleamientos importantes del agro de la provincia de Buenos Aires, nos pidió incorporar allí al combustible, que es un insumo fundamental. Lo incluimos también. No pudo ser a una tasa cero, sino que en este caso fue del 8,5 por ciento”.
Añadió que “una vez que avanzamos con esa tarjeta para el trigo se nos planteó el desafío para el maíz y el girasol e hicimos lo mismo: desde el primero de agosto está vigente la tarjeta para adquirir en las mismas condiciones los insumos y semillas para maíz y girasol”, anunció.
La defensa de los tamberos
Al abordar aspectos de la producción lechera, el ministro tandilense dijo que “he planteado con toda claridad mi compromiso de trabajar para que nuestros pequeños tamberos -aquellos que producen menos de tres mil litros por día- reciban un precio justo que les permita continuar con la actividad y tener una rentabilidad razonable”.
“Topo” Rodríguez razonó que “el que deja de hacer tambo no lo vuelve a hacer nunca más. La decisión de hacer tambo no es una decisión comercial sino que es una decisión de vida, que involucra también decisiones de carácter familiar”.
Recalcó que “podemos producir más leche en la provincia de Buenos Aires a precio justo para los pequeños tamberos, sin que eso signifique un aumento en las góndolas para el consumo popular”.
Sobre su gestión en la materia, el ministro dijo que “no estoy ni para tirar ideas, ni para tirar la bronca ni para generar conflictos. Tengo propuestas y las trabajo de manera respetuosa con mi Mesa Lechera Provincial, a la que hemos reactivado tras dos años sin reunirse. Ya nos hemos reunido cuatro veces este año y lo volveremos a hacer pronto”.
Agregó que tales acciones las plantea también a otras provincias, ya que “no puedo entender que la provincia de Buenos Aires se encierre y no comprenda que la producción no tiene ni límites administrativos ni colores políticos. Yo trabajo con el ministro de Agricultura de Córdoba y de la Producción de Santa Fe. También con mucho respeto -y en un marco de diálogo constructivo- le he planteado al Ministerio de Agricultura de la Nación y a otras áreas la necesidad de continuar políticas en este sentido”.
Desengancharse del pasado y
convocar a un pacto nacional
En tren de definiciones, “Topo” Rodríguez recalcó que “no podemos quedarnos enganchados en materia de política agropecuaria con las políticas del pasado: primero, porque no corresponde a ninguna sociedad madura hacerlo y -segundo- porque en el presente, de cara al futuro, tenemos muchos desafíos. Esos desafíos hay que encararlos con mucha grandeza y hay que llamar a un Gran Pacto agropecuario nacional para el desarrollo, donde todos estemos en una misma, poniendo de cara a lo que se viene en el futuro, los objetivos, las políticas que hay que llevar adelante y el compromiso común”.
Más adelante sostuvo que “no puede ser que nos sentemos solamente el campo y el gobierno. Tienen que estar también las empresas de servicios públicos y la banca pública y privada, porque normalmente es la banca pública -principalmente el Banco Provincia- la que hace el mayor esfuerzo. Pero quiero también que reflexionemos sobre en qué va a contribuir la banca privada al desarrollo agropecuario. Además, deben estar también los sindicatos y las empresas. Debemos trabajar con mucha serenidad, ya que la Argentina no puede darse el lujo de desaprovechar oportunidades y nosotros vamos a trabajar para aprovecharlas”.
¿Pilar de Scioli 2015?
Consultado acerca de si el sector agropecuario puede ser un pilar en lo que sería Scioli 2015, “Topo” Rodríguez respondió que “en lo que el Gobernador tiene como propuesta para brindarle a la Argentina, que es pasar del crecimiento el desarrollo, la actividad del campo -y el motor del campo en particular, el gran complejo agroalimentario- es uno de los tres pilares fundamentales”, junto a la energía y la minería.
Aclaró que ello es “pensando en términos de políticas de 2015 en adelante. Pero nosotros ahora tenemos dos desafíos. Uno es gobernar permanentemente hasta el último día la provincia de Buenos Aires como lo está haciendo el Gobernador y acompañarlo en eso. El otro es más particular de nuestro ministerio de Asuntos Agrarios y es dar respuestas en el día a día. No puedo sumarme a ninguna dinámica que no sea la de cumplirlo y -obviamente- trabajar de cara a lo que se viene”.
Concluyó remarcando que “cualquiera que quiera seguir gobernando de manera constructiva a la República Argentina tiene que abrazar con hermandad al campo y sumarlo a un proyecto de crecimiento sin mirar para atrás”.
APELO A UN SEGURO MULTI-RIESGO
Declararían casos puntuales de
desastre agropecuario en Tandil
El ministro de Asuntos Agrarios Alejandro “Topo” Rodríguez minimizó la agilidad que puso de manifiesto para la inclusión de Tandil en la emergencia agropecuaria al señalar que “no hay nada que destacar ni es nada excepcional. Mi compromiso con Tandil así lo requiere y además los instrumentos están disponibles”.
Adelantó que “estuve dialogando con el presidente de la Sociedad Rural, Mariano Harguindeguy, quien me ha planteado con mucha claridad la necesidad de analizar algunos casos particulares que podrían configurar casos de desastre. Como corresponde he puesto a disposición tanto al Ministerio como los equipos técnicos para evaluar caso a caso con cada uno de los productores”.
Cuando se le planteó que muchos productores consideran que la declaración es una herramienta arcaica, el ministro dijo que “siempre es bueno reflexionar acerca de la validez de los instrumentos que tenemos, aprovechar al máximo lo que nos dan y no tener ningún problema en reconocer que hay que mejorarlos o que hay que complementarlos. Creo que sí, que es tiempo de complementar el instrumento de la emergencia agropecuaria con un sistema nacional de seguro multi-riesgo para el sector agrícola”.
“Topo” Rodríguez advirtió que su funcionamiento implicaría “esfuerzos públicos y privados, porque nadie va a pretender -y ningún productor lo requiere así- que el Estado venga a asistir a un productor -sea agropecuario, industrial a o comercial- frente a cualquier riesgo porque no sería viable”.
Dicho seguro debería “como mínimo cubrir los costos de un nuevo ciclo productivo. Hay que explorarlo, requiere mucho esfuerzo presupuestario público -y obviamente también del pequeño y mediano productor privado- y también de un compromiso en cuanto a desarrollo del negocio de las compañías de seguro”.
Señaló que hay experiencias internacionales y que “todas tienen esos dos componentes: un gran esfuerzo público y una contribución privada. Cualquiera que saque un seguro para cualquier rubro o actividad de la vida humana algo cotiza mensualmente. De eso se trata: la diferencia es que sería también con aportes públicos y desde una visión de un sistema nacional”.
Finalmente destacó que “lo importante de este tipo de seguro es que su adhesión sea masiva, porque si se convierte en instrumento individual no tiene un efecto sobre el sistema de producción en general. La clave es que este tipo de sistema puede ayudar a minimizar el impacto de los riesgos y a mejorar la productividad media de la economía argentina, por lo que es muy importante asumirlo como desafío”.
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