En medio de un operativo por picadas, denuncian agresión policial a menores de edad
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El episodio ocurrió ayer, alrededor de la 1, cuando los jóvenes circulaban a bordo de una Motomel CA 10 DB por el circuito turístico. Al descender por la calle desde el monumento al Fundidor, se toparon con un importante grupo de motos que circulaba por la zona.
En ese contexto comenzó una persecución policial por avenida Avellaneda y luego por Falucho en la cual hubo disparos de goma contra los menores, de acuerdo a lo denunciado.
Luego de caer a la cinta asfáltica, hecho que les causó heridas, uno de ellos logró evadir la presencia de los uniformados mientras que el conductor fue llevado a la dependencia.
Si bien las mujeres reconocieron la infracción cometida por sus hijos a la hora de salir a circular en la moto, repudiaron la agresión y aseguraron que harán la correspondiente denuncia.
En simultáneo a las tareas efectuadas en la zona del tradicional paseo turístico, efectivos de la policía encabezaron un segundo procedimiento en la avenida Lunghi donde también se realizaban picadas (ver recuadro).
El testimonio
de las madres
Molestas por lo sucedido, Silvia Chaluf y María Luján Uría, madres de Luciano y Matías respectivamente, plantearon el caso ante El Eco de Tandil y expresaron su preocupación frente al accionar de un efectivo de la Seccional Primera.
En primer lugar se refirieron al hecho protagonizado por sus hijos en las primeras horas de ayer. “Los chicos salieron a dar una vuelta en moto por el Dique. La policía los empezó a seguir porque venía otro grupo atrás”, contextualizó Silvia Chaluf. Según el acta, se labró una infracción porque el rodado era conducido por un menor de 15 años y por circular “a velocidades máximas”.
En medio de la persecución, uno de los efectivos, a la altura del club Independiente, “sacó un arma, les apuntó y los chicos se asustaron”, agregó María Luján Uría.
Mientras los seguían, Matías, quien circulaba como acompañante en la moto de Luciano, recibió el impacto de varios disparos de bala de goma, según contaron. “En la espalda tiene cuatro marcas”, dijo su madre.
Golpes
Varios minutos después, al llegar a la intersección de avenida Falucho y Piedrabuena, el conductor perdió el control del rodado y ambos ocupantes cayeron al piso, situación que les provocó escoriaciones en los codos, antebrazos y rodillas, y la fractura de un dedo a uno de ellos.
En ese momento, el joven de 16 años aprovechó la oportunidad y se fue corriendo del lugar, mientras que allí quedó el de 15. “El comisario de la Primera le pegó mientras que los otros compañeros que estaban en el móvil se le reían a Luciano y lo insultaron”, contó su madre, Silvia Chaluf.
Aparentemente, el efectivo “golpeó” la cabeza del menor contra el móvil en el cual fue trasladado hacia la dependencia.
Por su parte, María Luján Uría indicó que Matías “salió corriendo y no lo pudieron agarrar. Tenía un dedo de la mano izquierda quebrado por la caída”.
Desde las instalaciones de Independencia 261, el otro menor de edad se comunicó con sus padres. “Luciano no nos dijo nada por miedo, y el policía me contó que lo persiguieron para que no tuviera ningún accidente y le creí”, confió la mujer.
Durante el transcurso de la mañana, “lo fui a levantar porque tenemos a la noche (de ayer) el cumpleaños de mi sobrina y tenía que salir a comprar ropa, y me dijo llorando que no se podía levantar. Lo miro y tenía la rodilla y los brazos golpeados”, describió Silvia Chaluf, que más tarde llevó a su hijo al Hospital para su atención.
Pedido
Frente a este complejo escenario, Silvia Chaluf y María Luján Uría coincidieron en que continuarán con su reclamo hasta lograr que el policía sindicado sea separado de su cargo. “Es por nuestros hijos y por todos los jóvenes”, advirtieron.
Defendieron a los menores y aseguraron que “no son chicos malos. Matías trabaja desde las 7 hasta las 15 como peón de albañil, por decisión propia, porque no quiso continuar en la escuela”.
“No estaban haciendo nada”, ratificó María Luján Uría, que también reconoció las condiciones en las cuales salieron: “Entendemos que andaban en la moto, sin casco, no tenían carnet, son menores. Pero los golpes que tienen no se justifican”.
Luego, Silvia Chaluf se quebró al recordar el modo en que encontró a su hijo luego del episodio y aseguró que buscarán que “lo saquen de allí al policía y que le paguen a Matías por no poder trabajar. La multa que le hicieron a la moto la pagaré, pero las cosas que le rompieron que se las repongan porque mi hijo está trabajando para pagarla”.
Por último, María Luján Uría adelantó que “voy a ir a la Primera y también a la Fiscalía. No vamos a parar”. u
***NOTA SECUNDARIA***
POR PICADAS
Disturbios en avenida Lunghi
El viernes por la noche, en la zona de avenida Lunghi y Azucena, la policía encabezó un operativo de control debido a la realización de picadas en el lugar, el cual derivó en agresiones a uniformados y la aprehensión de dos menores y de un mayor de edad.
De acuerdo a lo informado los disturbios se iniciaron alrededor de las 23.30, cuando un grupo de personas que se encontraba allí comenzó a arrojar piedras contra los móviles.
En ese instante uno de ellos rompió con una piedra el vidrio de una patrulla que golpeó a un efectivo en el rostro.
Como consecuencia fueron apresados dos menores que circulaban a bordo de una moto y a un mayor de edad. Se iniciaron actuaciones por “Atentado y resistencia a la autoridades. Lesiones y daño”. u
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