En paralelo, el barrio exigió justicia y los amigos de Juan oraron frente al Municipio
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Dos manifestaciones en simultáneo, una frente al Municipio y otra en la puerta de la casa de la familia, en Langueyú al 800, escribieron otro capítulo del doloroso episodio que le tocó atravesar al adolescente Juan Berté.
Mientras el joven muestra una alentadora evolución en el hospital Materno Infantil “Victorino Tetamanti” de Mar del Plata, sus compañeros del colegio Estrella de Belén organizaron una sentada frente a la Municipalidad con el objetivo de orar por su recuperación y darle fuerzas.
A la misma hora -las 18.30 en punto-, unos ciento cincuenta vecinos agradecieron la mejoría de Juan y pidieron justicia en la cuadra donde comenzó todo, en Langueyú al 800.
El conmovedor episodio tuvo lugar el lunes pasado, cuando cerca de las 10 dos sujetos asaltaron el autoservicio Oriental. Alertados por una empleada, Sergio Berté, su hijo y un vecino salieron a perseguir a los ladrones. Minutos después, Juan recibió un disparo de arma de fuego en el ojo. Luego, fue operado en Mar del Plata y, milagrosamente, evoluciona rápidamente y su pronóstico es alentador.
El fin de
una historia
Antes de la hora prevista, los vecinos del barrio en el que vive la familia Berté comenzaron a congregarse. Sobre la fachada de la casa, que está pegada al Oriental, colgaron carteles que decían “justicia para Juan” y “fuerza Juan”, con la foto del adolescente que circula por Facebook.
Ubicados sobre la vereda de enfrente, unos 150 habitantes de Villa Italia Norte formaron una medialuna ocupando gran parte de la calzada y escucharon las palabras de la vecina Cristina Daneri, quien agradeció el acompañamiento y el apoyo de la barriada.
Con los ojos llenos de lágrimas, la mujer expresó que la movilización fue “el principio de una historia que tiene que terminar”. Luego, un pastor y un cura realizaron oraciones por la salud de Juan y para que no se repita otro hecho tan trágico. Además, la asamblea expresó diversas posturas sobre el barrio y el vínculo con el Gobierno municipal, y decidió marchar a la Seccional Tercera.
“Prometió”
En diálogo con El Eco de Tandil, la vecina Yésica Arias indicó sobre la convocatoria que “la gente se compromete porque en este barrio ya no se puede vivir más. Al supermercado chino le viven robando día por medio. Es como que los han tomado de punto”.
Los vecinos plantearon estos problemas ante el comisario Bustos, que salió a recibir a los manifestantes en las puertas de la Seccional Tercera. Además, le preguntaron por la situación del menor -sospechado de ser el autor del disparo a Juan Berté- y del mayor, que fueron detenidos tras el asalto.
“Nos dijo que iba a pedir gente para que deambule en el barrio. Prometió, como hacen todos… de acá a que lo cumpla hay un largo trecho”, dijo con pocas expectativas.
Por su parte, afirmaron que no van a permitir que la situación continúe así porque fue Juan Berté, pero le pudo pasar a cualquier chico del barrio. Tampoco descartan volver a marchar.
“Queremos que cambie esta ciudad, porque si bien el Intendente dice que es el Tandil soñado, es para él, para los ricos; a nosotros nos roban, nos pasan miles de cosas”, cuestionó Yésica Arias y reclamó que Miguel Lunghi “venga al barrio, así podemos decirle lo que nos está pasando”.*
LOS RECIBIO EL INTENDENTE
Compañeros del colegio, en una sentada
En la explanada de la Municipalidad, ante los alumnos del secundario del colegio Estrella de Belén, con carteles para darle fuerza a Juan y a la familia Berté, el pastor Javier Monje realizó una oración. Luego todos fueron al templo de calle Mitre a colgar los mensajes dirigidos al adolescente.
En plena concentración, que adquirió un tono totalmente pacífico y culminó con un aplauso por Juan, el intendente Miguel Lunghi salió a recibir a los manifestantes.
Minutos después, la directora del secundario, Ana Berg, le dijo a este Diario que la idea surgió de los chicos y desde el colegio decidieron acompañarlos. “En este dolor, en esta situación tan grave y tan difícil, los compañeros han puesto los valores en acción, con solidaridad, con pasión, tratando de apoyar como ellos pueden a Juan”, describió.
Sobre la conversación que mantuvieron con el jefe comunal, precisó que “nos llevó tranquilidad de que se están haciendo las cosas como corresponde, cada uno tomando la tranquilidad que le compete en este caso y con los ojos brillosos cuando escuchó que los chicos gritaban ‘fuerza Juan’. Muy sentido por esta situación, como lo estamos todos, y dando fuerzas, alentando a los chicos que va a salir adelante. Nos alentó a seguir con esta esperanza y a movilizarnos de esta forma pacífica”.
Lo esperan
en las aulas
Ana Berg dijo que en la comunidad educativa están “muy dolidos porque conocemos a la familia Berté desde los primeros chicos que ingresaron al jardín, hace 25 años que estamos en contacto con la familia”.
Además, contó que “sus compañeros van a clases porque es una forma de juntarse, pero obviamente es muy difícil llevar adelante las clases porque están con sus pensamientos en Juan”.
Sobre el modo de ser del adolescente en el colegio, confió que “es un chico muy divertido, siempre buscando el chiste, siempre buscando la forma de relajar las situaciones, siempre llevando alegría, buen compañero, por eso esta movida es por lo que él mismo generó. Siempre extrovertido, moviéndose de un lado para el otro y buen estudiante. Así que lo estamos esperando”.
Por último, ratificó que había quedado preocupado por el robo y ataque que había sufrido Sergio Berté en marzo, y “buscaba siempre la manera de estar con el papá”. Y atribuyó a “reacciones del momento, que nunca les vamos a encontrar una explicación”, la decisión de perseguir a los asaltantes.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios