En promedio, llegan cinco situaciones familiares nuevas a diario al servicio local de Protección de los chicos
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La profesional habló del trabajo articulado con las instituciones de la comunidad y de cada barrio en particular, dinámica imprescindible debido a la complejidad de las situaciones que se presentan todos los días. En tal sentido, destacó el aporte de las diversas instituciones que intervienen con las familias. Subrayó también que el objetivo de 2013 desde el área que coordina es el de afinar la co responsabilidad como la plantea la Ley 13.298 de Promoción y Protección de los Derechos del Niño.
“Todos estamos trabajando para un solo objetivo: los chicos, es la única forma de salir adelante. Lo peor que hay es sentarse en la vereda de enfrente y criticar lo que se está haciendo porque cuando se trabaja con problemáticas sociales nadie tiene el A, B, C, de cómo es”, expresó Marino.
Entre los datos más sobresalientes, informó que “hay un promedio de cinco situaciones familiares nuevas por día que atiende el servicio Local”, por los meses de enero y los días transcurridos de febrero. Describió que “fueron dos meses de muchísima atención a demandas espontáneas, tanto el servicio Local como el Zonal”.
En el servicio zonal, informó que hay registrados 890 legajos que incluyen Tandil, Benito Juárez y Rauch. “Es la intervención puntual que se empieza a hacer con una familia, ahí le abrimos un legajo, que lo tenemos cargado en el Registro Estadístico Unificado de Niñez y Adolescencia (Reuna), trabajamos online, todos los servicios zonales y locales, para que no haya superposición de intervenciones”, aclaró.
Las problemáticas siempre “son las mismas”, aseguró, pero reconoció que “el tema de adicción es una de las más difíciles de abordar”. Mencionó en otro punto los “códigos de silencio dentro del ámbito familiar” en situaciones de violencia.
Frente a esto, consideró trascendente continuar con “esta mirada de lo que es la capacitación y la formación de las diferentes problemáticas porque es lo que nos va enseñando y formando como profesionales para seguir trabajando”.
El trabajo y la demanda
-¿Cómo se viene desarrollando el trabajo a partir de la inauguración de la nueva sede de los servicios Local y Zonal de Promoción y Protección de los Derechos de Niños y Adolescentes?
-A partir de noviembre, cuando se inauguró esta instalación provincial, compartimos el espacio con el servicio Local que es municipal. Me parece importante remarcar que a partir de que nos mudamos a esta sede, el servicio Local se ha conformado ya como tenía que estar porque hubo un período donde faltaban profesionales. Hoy está el equipo completo: tiene tres trabajadores sociales, un abogado, un psicólogo y tres personas administrativas. Y después por otro lado está el servicio Zonal, donde hay tres trabajadoras sociales, una abogada, una psicóloga y un administrativo, con la reciente incorporación de la trabajadora social Claudia Bullock. Lo que hemos podido lograr en este último período es que el Sistema de Promoción y Protección esté en pleno funcionamiento.
-¿Ha crecido la demanda en cuanto a intervenciones? ¿En qué barrios?
-No puedo decirlo a nivel barrio, sí puedo decir que en enero y lo que va de febrero fueron dos meses de muchísima atención a demandas espontáneas, tanto el servicio Local como el Zonal. Hay un promedio de cinco situaciones familiares nuevas por día que atiende el servicio Local.
-¿Situaciones de qué tipo?
-Generalmente, lo que se nos está presentando ahora son situaciones con jóvenes adolescentes, mujeres, en situación de vulneración de derechos. Chicas con falta de contención familiar, situación de calle, conflictivas en el ámbito familiar, viviendo en otros ámbitos familiares, familias planteando no hacerse cargo de sus hijos y tener nosotros que tomar medidas de abrigo, de protección, para darles un lugar de alojamiento, ya sea en un ámbito oficial –lo que tiene que ver con una institución- o con una familia empleada. Enero y febrero fueron meses bastante atípicos de lo que nosotros venimos trabajando con mucha demanda, muchísimo trabajo. También es cierto que al estar la feria judicial todo recae sobre los servicios. Nos estamos preparando para un año que seguramente va a ser difícil y complicado. El tema de la niñez y la adolescencia es un tema que año a año vas trabajando con todo lo que va surgiendo, son situaciones en las que uno no puede decir `terminó nuestra intervención acá y la situación está solucionada´.
-¿Considera que este incremento de trabajo durante enero y febrero responde a falencias sociales que se vienen profundizando?
-No, creo que tiene que ver con que la gente sabe adonde acudir, las falencias son siempre las mismas, las situaciones son siempre las mismas y la gente tiene espacios donde se puede acercar. Yo insisto en eso, no creo que haya aumentado la violencia familiar sino que la gente encontró en la Comisaría de la Mujer, en el ámbito de la Justicia y en el ámbito de los servicios de Promoción y Protección, un lugar donde poder decir lo que le está pasando. Hoy en Tandil tenemos muchos organismos donde la gente se puede acercar.
La co responsabilidad
-¿Cuál es el mecanismo a la hora de realizar una intervención? ¿La asistente social recepciona la problemática, lo charla en equipo y luego el caso se deriva?
-Generalmente la derivación tiene que venir del barrio, que es donde está la primera detección de la situación de vulneración de derecho, y esto es un organismo donde nosotros trabajamos la co responsabilidad, no es que lo derivan sino que lo trabajamos en forma conjunta. Se detecta la situación de vulneración de derecho en un barrio a través de un centro comunitario, de la escuela o de un centro de salud, y lo van a trabajar en el barrio. Si amerita la intervención del sistema de Promoción vamos a asistir sino lo puede trabajar el barrio directamente. Después está la demanda espontánea, la gente que se acerca espontáneamente, ya sea por un asesoramiento o porque necesita una respuesta inmediata. En estos últimos años en Tandil hemos tenido una apertura de muchos organismos. Hoy podemos decir que tanto los servicios Local y Zonal están trabajando a pleno. Después para que esto vaya funcionando y para que todo lo que tenga que ver con la intervención con niños y adolescentes vaya teniendo un camino y una mirada favorable tiene que ver con la co responsabilidad porque ni nosotros ni cualquier profesional solo en el medio de un barrio puede solucionar una problemática, esto lo solucionamos entre todos. Muchas veces es lo más difícil, ahora este año con la inclusión de Claudia Bullock en el servicio Zonal, vamos a hacer capacitaciones con los ámbitos educativos pero principalmente no capacitar sobre la Ley porque creemos que está en vigencia, está trabajada, puesta en funcionamiento, está conocida, sí nos falta afinar lo que tiene que ver con la co responsabilidad.
Las problemáticas
en los barrios
-¿Han aumentado los casos en problemáticas puntuales?
-No puedo decir que haya aumentado cierta o cual problemática, creo que las problemáticas siguen siendo las mismas: tenemos problemas de adicciones, que los trabaja el CPA en forma conjunta con nosotros, cuando hay que tomar una medida de protección, cuando hay que alojar a un chico en la comunidad. Tenemos problemas de violencia familiar que se trabajan en forma conjunta con el Juzgado de Familias o con los ámbitos que trabajan ese tipo de problemáticas. Pero creo que ahora hay lugares donde la gente visibiliza y se acerca, se están visibilizando las problemáticas.
-¿En qué barrios se está trabajando?
-En todos. Después están los programas de Promoción de Derechos, como son los centros de día que tenemos uno por barrio, y después el trabajo en conjunto, nosotros no trabajamos aislados. Trabajamos con los centros comunitarios, con los centros de salud, con los programas de Niñez y Adolescencia, con todos los programas de la Dirección de Juventud. Tenemos trabajos muy ligados porque tanto el director de Juventud como el secretario de Desarrollo Social tienen a cargo programas de Promoción y Protección, y los hogares donde los chicos están alojados son municipales con convenio con la Provincia, entonces tenemos una relación diaria yo diría, y uno va compartiendo todo el recurso.
Lo visible y lo invisible
-¿Es un mito o una verdad que en los barrios más carenciados se presenten mayoritariamente problemáticas sociales?
-Sí, es un mito. En realidad el problema de la violencia familiar y de género está en todos los ámbitos sociales, lo que pasa es que sí posiblemente en los ámbitos carenciados los atendemos nosotros y en otro tipo de clases sociales queda más entre cuatro paredes, a través de abogados o de psicólogos.
Claudia Bullock: -Y la intervención también es diferente porque la exigencia de las familias es diferente en función de una respuesta ya, cuando a veces la respuesta tiene que ver con el mismo ámbito familiar, adónde voy, adónde lo llevo. En las circunstancias donde familias están atravesadas por la pobreza, los procesos de intervención a veces son más lentos y en otra sintonía; sin embargo en clase media, media alta, hay otras exigencias, pero no significa que no pase.
-Para mí lo importante es ver lo positivo, siempre que hacemos una nota, nos reunimos o nos juntamos los colegas, vemos la parte negativa de nuestro trabajo. Nosotros trabajamos con problemáticas sociales, estamos todo el tiempo trabajando con “el dolor ajeno”, vas avanzando y retrocediendo permanentemente en la intervención pero también hay que ver lo otro positivo que es que hoy en Tandil hoy puedas salir a la calle y no tengas chicos en la calle, no tenemos chicos pidiendo, hay un trabajo de hace más de 10 años en la calle, hay operadores de calle de la asociación civil Pajaritos de la Calle, que cumplió 15 años este mes de trabajo ininterrumpido con más de 100 chicos en forma mensual. La Casita de la Unión trabaja con más de 80 chicos que se presentaron este año en el Carnaval, se presentó toda la familia completa, es decir, son cosas importantísimas que se pueden hacer y que no son visibles. Para nosotros son visibles que los centros de Día tengan presencia en los carnavales: La Vía, La Tribu, La Unión, Las Pulgas; todos tuvieron sus murgas y se presentaron. Y además el resto del año siguen trabajando y eso es invisible muchas veces.
-También está en funcionamiento el Programa Envión…
-Eso muchas veces también es invisible. Vos podés contar la cantidad pero lo que importa es el uno a uno, el chico, cómo le llegó esa herramienta en su vida, cómo le llegó esa inclusión escolar, en el ámbito laboral, en el deporte, en la recreación, porque digamos cuando trabajamos con los niños y adolescentes hay que trabajar todo, no sólo la capacitación sino en la inclusión educativa que es fundamental y el sostenimiento del sistema escolar pero también lo recreativo que lo forma como niño y lo sociabiliza, también lo deportivo que lo lleva a una vida más sana y le permite conocer otros ámbitos, y también la capacitación para aquellos que están en edad de capacitarse para entrar al mercado laboral. Entonces, es un trabajo muy individualizado. Hoy tenemos 61 chicos en instituciones alojados, con medidas de abrigo, o con guardia institucional por problemas en el seno familiar que llevan a que vos los tengas que separar; 61 con medidas tomadas en Tandil, Juárez y Rauch pero después tenemos todo el impacto que está por fuera que tiene que ver con los chicos que están en el Envión, en los programas de la Secretaría de Niñez a través de los centros de Día, los que están dentro de la Dirección de Juventud, todos los chicos que diferentes organizaciones sociales que trabajan en los barrios, es decir, si empezamos a sumar es mucho pero por ahí siempre se ve lo menos.
Los frutos
-¿Se ven los frutos del trabajo?
-Creo que se ven, también Tandil es una sociedad que ha crecido mucho y como crece la ciudad crecen la problemáticas, obvio que sí, pero a mí me alienta poder salir a la calle y no tener gente durmiendo en las veredas, no tener chicos pidiendo en los semáforos, eso es un trabajo día a día, es un trabajo que no sólo lo hacen los operadores de calle sino todas las organizaciones porque todos saben que nosotros apuntamos a que no haya niños en la calle. Para que eso funcione la gente también ayuda.
-De cara a este 2013, ¿qué acciones tienen previstas en la agenda de trabajo?
-Seguiremos acompañando todos los programas que trabajan en infancia, seguiremos supervisando el servicio Local tanto de Tandil, Rauch y Juárez, porque tenemos otros servicios a cargo. Me parece importante seguir con esta mirada de lo que es la capacitación y la formación de las diferentes problemáticas porque es lo que nos va enseñando y formando como profesionales para seguir trabajando.
Para contactarse con los Servicios Local y Zonal de Promoción y Protección de Derechos del Niño y Adolescente, los interesados pueden hacerlo dirigiéndose a la sede de Alem 1146 o por teléfono 44-23410, de 8 a 14 horas.
Adicción: “Una de las problemáticas
más graves para poder afrontar”
Consultada sobre cómo se trabaja con la problemática de adicciones, Marino aclaró que son respetuosos en la temática y que lo trabaja el Centro Provincial de Atención a las Adicciones en Tandil (CPA). “Frente a cualquier duda sobre la situación de consumo, la derivación es inminente al CPA, es quien debe evaluar si un chico está consumiendo, qué tipo de tratamiento debe hacer y qué tipo de derivación. Si el CPA considera que esa derivación tiene que ser a través de la comunidad en un régimen internativo, ahí nos encargamos nosotros a través de una medida de proyección de alojar al joven en una comunidad terapéutica”, detalló.
Si bien reconoció que las problemáticas sociales con las que se trabaja “son las mismas”, dijo que “algunas son más complicadas para seguir resolviendo”. En este sentido, insistió en que “el tema de adicción es una de las problemáticas más difíciles de abordar porque tenés al chico, a la familia, al CPA haciendo un tratamiento, un montón de redes, el Centro de Día que está en el barrio que va dando la contención, pero hoy en día hay gente que sigue vendiendo. Entonces, eso no lo vamos a poder resolver nosotros. Es una de las problemáticas más graves para poder afrontar”.
La violencia
familiar
En cuanto a la violencia familiar, Marino también reconoció que “es muy difícil poder detectar situaciones de violencia familiar dentro del ámbito, hasta que la persona no habla o no se hace visible. El rol fundamental es el de la escuela, quien ve todos los días al chico y lo que a nosotros nos facilita una intervención rápida”.
Advirtió que “ante cualquier sospecha uno tiene que hacer una presentación o denuncia porque es muy difícil entrar en el entramado de lo que tiene que ver la familia dentro del contacto de la violencia de género y familiar, donde hay secretos preestablecidos y sobre todo con los chicos, lo mismo pasa con el abuso sexual infantil, ante la primer sospecha de que hay un síntoma que está haciendo cualquier chico en cualquier institución hay que hacer la denuncia porque es muy difícil después para poder trabajar”.
Puso hincapié en que “hay muchos códigos de silencio dentro del ámbito familiar en ese tipo de situaciones y cuesta mucho tiempo desentramarlos y que el chico lo pueda hablar, expresar y ponerlo en palabras para que se pueda tener una intervención, sobre todo adecuada y a tiempo. Lo ideal en estas situaciones es poder agarrar los chicos a tiempo, a veces llegamos muy tarde pero no por falta de inoperancia sino porque se desconoce” u
Cómo funcionan los
servicios Local y Zonal
El Servicio Local recibe la primer demanda, sea a través de la familia, los propios jóvenes, la escuela o cualquier organización de la comunidad que pueda plantear o solicitar ayuda frente a un derecho vulnerado, cumple además la función de ejecutar programas, planes, servicios y toda acción que tienda a prevenir, asistir, proteger y o restablecer los derechos del niño.
También recibe denuncias e interviene de oficio ante alguna situación de presunta violación o amenaza en el ejercicio de los derechos de los niños, propiciando y ejecutando alternativas para evitar la separación del niño de su familia.
Si bien el Servicio Zonal también responde demandas, se encarga principalmente de la supervisión de las organizaciones que trabajan en infancia, la gestión de recursos y la supervisión de los servicios locales de Tandil, Rauch y Benito Juárez, interviniendo con las medidas de abrigo, las guardas institucionales y el acompañamiento en cada una de las situaciones que se trabajan
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