En reclamo por trabajo, un enfermero se encadenó en el hall del Municipio
Según su relato, años atrás ganó un juicio laboral a un centro asistencial privado situación, a raíz del cual se siente perseguido y no lo toman en el Hospital pese a haber ganado doce concursos.
Al no obtener ninguna respuesta favorable por parte de las autoridades, cumplió con su aviso. Dispuesto a todo, ratificó: “No me voy a mover de acá hasta que no tenga una solución pronta”.
Así, ayer por la mañana se acercó a la sede de Gobierno “buscando una respuesta” a su pedido. En una primera instancia, Guillermo fue atendido por el jefe de Gobierno Marcos Nicolini “y otro abogado que no me dijo su nombre, y me dijeron que me tomara una semana y que en ese tiempo me iban a contestar por sí o por no”, relató.
Le pidieron además que “escribiera una carta contando lo que pasó y yo les mostré toda la documentación”, en la cual “figuro como chofer de Vialidad” y además da cuenta “de los concursos de enfermería que he ganado y ninguno da el paso para empezar a trabajar”. Por eso les expresó que “no estoy pidiendo nada que no haya ganado”.
Frente a ese argumento, José Guillermo resaltó que “estoy reclamando trabajo porque tengo una familia que mantener, además el trabajo dignifica”.
“No estoy pidiendo casa, terreno, ayuda. Lo que estoy pidiendo es lo que me gané, por derecho”, remarcó.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“El Intendente pasó más de una vez y los representantes de los derechos humanos pasaron cuatro o cinco veces”, graficó el enfermero, quien le achacó a los representantes de los organismos que participaron del acto en repudio a los daños que provocaron en la señalización como sitio de la memoria (ver aparte) que “dejen de mirar un poco el pasado y miren el presente porque hay un hombre encadenado pidiendo trabajo”.
Luego, aseguró que permanecerá en ese sitio “hasta las últimas consecuencias” y dijo que ello “no es una amenaza, como lo tomó Nicolini”.
“Hago responsable a todos los políticos que me vieron sentado y que no vinieron a darme una mano y a escucharme”, reprochó José Guillermo, dado que esa situación se desencadenó por “culpa de ellos, por negligencia, por no saber manejar las cosas”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios