En respaldo a Ersinger, Bullrich pasó por Tandil y defendió la idea macrista de ?revolución educativa?
En el marco de una visita “fugaz”, habló sobre las distintas temáticas del área, pero puso especial énfasis en la “revolución educativa” planteada desde el macrismo, en la que marcó tres focos centrales: el estudiante, el docente y la familia.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAcompañado al concejal Claudio Ersinger, el ministro planteó “cómo podemos multiplicar lo que estamos haciendo en la ciudad de Buenos Aires en la educación para resolver un problema que consideramos es uno de los mayores fraudes de la política argentina hoy: el fraude educativo”.
Fundamentó su planteo diciendo que “en la Argentina hoy la mitad de los jóvenes no termina el secundario y la mitad que lo termina, no comprende textos. Si uno se cruza con cuatro jóvenes en la Argentina, tres de ellos no comprende textos”.
Pero señaló además que “si uno va a los sectores más pobres la tasa de graduación universitaria es 10 veces más baja que en el promedio de la Argentina. Uno de cada 10 jóvenes puede aspirar a un título universitario, solamente 1 de cada 100 jóvenes que están en pobreza pueden aspirar a un título universitario”.
Por lo tanto, afirmó que el objetivo planteado desde el Gobierno de la Ciudad está relacionado con tres principios: poner el foco en el estudiante, en el docente y en la familia.
Expuso que es central poner el centro en el aprendizaje de los chicos. “Si aprenden o no. Con el centro en ellos hay que trabajar en dos principios fundamentales: los docentes, que si bien no son el centro son agentes transformadores, a los cuales hay que motivarlos y capacitarlos”, y también –explica más adelante- en su familia.
En este sentido, Bullrich argumentó que en la actualidad “el docente tiene que ser el empleado público mejor pago e invertimos todos los años, por eso hace 4 años que no tenemos paro por temas salariales”.
Asimismo, aclaró que “contra esa motivación y ese esfuerzo que estamos haciendo con Mauricio Macri para acercarnos a ellos, les exigimos. Hoy todos los docentes de la provincia de Buenos Aires son evaluados”.
El rol de la familia
Respecto al papel de la familia, el titular de la cartera educativa del Gobierno porteño consideró que “es fundamental que vuelva a la escuela y al proceso educativo”.
Informó luego que en la ciudad de Buenos Aires “de las familias que reciben ayuda social, el 70 por ciento no terminó el secundario porque hay una relación directa entre la pobreza y la educación, y queremos terminar con la pobreza en serio; no con planes sociales que ayudan a alivianar la carga de la pobreza pero que no resuelve el problema de fondo, que lo vamos a resolver con mejor educación”.
Afirmó que “estamos ofreciéndoles a todas las familias la oportunidad de que terminen el secundario de forma gratuita, con planes adaptados a la realidad de cada uno”.
La revolución
en Tandil
-Habla de una `revolución educativa´, ¿una revolución que se puede llegar a plasmar en Tandil?
-Absolutamente, creemos que esta revolución se puede plantear desde el ámbito local y se debe plantear así. La revolución educativa no puede ser de arriba hacia abajo, tiene que ser de abajo hacia arriba. Cada comunidad, Municipio, tiene que tomar un rol activo de acercarse a la escuela y trabajar, esto es lo que estamos planteando con Claudio –Ersinger-, lo que pretendemos es que en cada municipio de la provincia de Buenos Aires, que hoy es una de las provincias con más complejidad en términos de la educación, creemos que es muy importante que se promueva y lo iremos haciendo con propuestas concretas. Desde el Concejo Deliberante plantear que por ejemplo las escuelas abran sus puertas fuera del horario escolar. En la ciudad de Buenos Aires ya tenemos más de 150 escuelas que lo hacen.
-¿Con qué objetivo?
-Para que los padres vayan a terminar el secundario, pero además desde eso hasta por ejemplo en las cocinas enseñarles a las madres solteras a cocinar. En las villas de la ciudad tenemos problemas de obesidad; no por cantidad de comida sino por mala calidad de comida. Entonces, hay que enseñar a las madres a que aprendan a cocinar, hay muchas villas que tienen tercera generación de familias que han comido en comedores sociales, que no han comido en sus casas, que además no tienen un lugar íntimo en su casa donde poder juntarse a comer y estudiar, por eso el símbolo de nuestro programa para culminar el secundario que se llama “Familias a la Escuela”, es una mesa plegable con sillas plegables porque como no existe el lugar tienen que poder ponerse y sacarse, pero además queremos decirles a las familias que se fortalezcan y se unan.
-En Tandil hay un Consejo Escolar que tiene que lidiar con el Gobierno provincial en muchas cuestiones, ¿qué es lo que podría llegar a agilizarse en cuanto a las gestiones?
-Esto está demostrado en el mundo, no decimos nada raro. Lo que pensamos con Claudio es que la Provincia debería descentralizar alguno de los fondos, por ejemplo, para transporte escolar o para comidas, y que se maneje más localmente. Porque cuanto más cerca uno está de quien va a ser el receptor final de la ayuda o del programa político-social, más fácil es controlarlo. Y segundo, cuando el responsable está más cerca es más fácil ir a hacer el reclamo, cuando uno tiene que hacer el reclamo ahora y tiene que ir a La Plata…entonces hay que pensar la política de otra manera, cuando Mauricio dice `acerquémosle la política a la gente´, es esto, dejemos que la gente controle, esto va desde darle el teléfono a un docente pero también tiene que ver con el que ejecuta los fondos esté cerca, entonces puedo ir a reclamar. Estas cosas son básicas y ya están estudiadas.
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