En sólo seis días juntaron 400 firmas para exigir seguridad en la zona de Juan B. Justo
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailJulio Jorge Casas, quien hace 40 años que vive cerca de Juan B. Justo y Juramento, relató que el jueves de la semana pasada, por la noche, sufrió un asalto en la esquina de los monoblocks ubicados en avenida Perón.
Indicó que tras un cruce de palabras con un grupo de jóvenes, lo tiraron al piso y lo golpearon, para luego robarle los 200 pesos que llevaba para comprar unas chuletas.
“Me rompieron el labio y la nariz”, dijo el vecino que es albañil y aún no había podido regresar al trabajo a causa de los golpes que recibió en la zona de las costillas.
También contó que “eran tres. Los que siempre están ahí” e informó que realizó la denuncia, aunque “primero no me la querían tomar porque antes tenía que ir a la guardia y recién ahí me la iban a tomar. Me vio el médico de policía en la Primera, me revisó, hizo una planilla”.
Julio Casas, que es sobrino de Margarita Herrera (asesinada en su departamento de los monoblocks hace ya varios años), informó que fue la primera vez que le robaron estos jóvenes, que son sus vecinos.
De todos modos, denunció que tras iniciar la campaña de firmas, le pasaron una nota anónima por debajo de la puerta que decía: “Petiso quedate piola porque sos boleta”.
“Están robando muchísimo”
“Ya la gente está cansada”, sostuvo al realizar un diagnóstico sobre la situación del barrio. “Quiero más seguridad y que ande la patrulla más seguido”, precisó.
También contó que en la barriada “son todos jubilados” y “no podemos salir a la calle, no tenemos derecho a estar en la esquina porque viene uno y si te quieren pegar, te pegan”.
En este sentido, exigió “más seguridad, que podamos vivir tranquilos y no pongamos rejas en todos lados”.
Por ese motivo, está levantando firmas entre los habitantes de las cerca de mil viviendas que hay en los distintos barrios de la zona, que comprende el Atepam, el General Belgrano y el Obrero. La intención es entregar el reclamo en fiscalía, en el Tribunal Oral Criminal 1 y ante el Municipio.
Cansado, Casas describió que “son todos vagos, rompen todo, se drogan, toman. Acá es un desastre. Están robando muchísimo”.
Sobre los autores de la mayoría de los hechos, señaló que “mataron al capitán y después quedó el cacique. El padre recorría y después mandaba a los chicos” y agregó que son cuatro o cinco “borregos” que “a las 9 ó 10 de la noche están tomando cerveza”.
Explicó que la situación se agrava desde las 21, aunque “viernes, sábado y domingo se pone peor porque quieren ir al baile y juntan plata”.
En cuanto a la presencia policial en la zona, sostuvo que “vienen con las sirenas prendidas, cuando los ven se meten en el monoblock y no los encuentran más porque es oscuro”.
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