En su mes aniversario, Aluba realiza una campaña de prevención gratuita

Mediante esta iniciativa, Aluba tiene como objetivo llegar a la comunidad con la difusión de información a través de diferentes acciones que contribuyan a generar entre las personas hábitos de vida beneficiosos para la salud.
La campaña contará con charlas abiertas a la comunidad los martes y jueves de 9 a 13 y diagnósticos gratuitos en los mismos días y horarios para todas aquellas personas que se acerquen a la delegación, sita en 9 de Julio 1205. Todas las consultas diagnósticas serán gratuitas.

Situación actual

En Aluba no reciben toda la cantidad de personas con trastornos que existen, pero saben que hay muchos habitantes afectados, incluso niños, que coinciden con que ?están acostumbrados a que todo tiene que ser ya y manifiestan ansiedad, un síntoma habitual. Los chicos no pueden esperar y los padres acceden a sus demandas y, por lo tanto, no ingieren variedad de comidas. Tampoco hacen deportes, se quedan en la casa mirando la televisión y los padres no determinan los hábitos de alimentación. En los niños hay desórdenes alimentarios y por ejemplo, dejan de comer como una agresión pasiva y esa conducta se asienta en una estructura obsesiva?, afirma Viviana José.
El mayor porcentaje de consultas se verifica entre los adolescentes que están en un período de su edad que son más vulnerables y buscan modelos para imitar, para identificarse ?y encuentran lo que presenta la televisión: chicas súper flacas. Hoy prima la imagen y la belleza. Hay ausencia de valores y de cultivar la espiritualidad, que va más allá de la imagen?, argumenta la psicóloga.

Prevención de situaciones

Las charlas apuntan a que se conozca qué son los trastornos alimentarios, porque no se trata sólo de bulimia y anorexia, sino de comedores compulsivos, obesidad, gente que está ?a mitad de camino? o de la selección de alimentos.
?Observamos que un chico se acostumbra a comer milanesas, papas fritas y huevo frito, y no lo podés sacar de ahí. Nosotros tenemos más acceso a los adolescentes, a las escuelas. En cambio, el adulto cuando llega después de muchos años de enfermedad, está muy deteriorado. Tiene conciencia de querer cambiar, pero es difícil variar hábitos de vida?, afirma Viviana José.
En muchos casos las personas enfermas no se acercan por vergüenza, sobre todo porque en los bulímicos, por ejemplo, la forma de comer es muy compulsiva. Igualmente suele pasar desapercibido porque no tiene tanta variación en el peso. Sin embargo, evidencian enfermedades gástricas y sufren el deterioro de sus dientes.
Una de las acciones que han implementado es acercar cartas a los gimnasios, porque un costado de la enfermedad es la persona hiperactiva y el gimnasio es un lugar donde esto se puede comprobar: ?El profesor se tiene que dar cuenta de  que todo tiene que tener su moderación?.

Tratamiento

El tratamiento se adecua a la gravedad del cuadro. Si el chico está en edad escolar y la enfermedad es muy avanzada, se arranca con el hospital de día. Si un adolescente tiene todos los síntomas, concurre diariamente a Aluba desde las 9 hasta las 16, donde hace varias comidas con el grupo de autoayuda. El chico se encuentra con un grupo al que le pasa lo mismo que a él y que ha vivido los síntomas y se ha recuperado.
Este es un grupo de autoayuda en el que aprenden a trabajar en equipo, a ser tolerantes, a comunicarse a salir de sí mismos y a descentrarse.
Otro método se conforma con los grupos externos que concurren dos veces por semana y no tienen todos los síntomas. Estos son coordinados por la terapeuta y una psiquiatra.
Finalmente, se dan los casos de pacientes que concurren una vez a la semana porque presentan sólo alguno de los síntomas. *

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