En su regreso al voley, Maly logró un ascenso
Maly, tandilense por adopción, había cerrado hace tres años atrás una prestigiosa carrera en este deporte, con incursión en el ámbito europeo y la selección argentina, en la que llegó a competir a nivel mundial y olímpico.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA los 38 años, Leo emprendió el regreso y lo hizo con un ascenso. Le contó a este Diario que “todo empezó en julio, cuando el entrenador (Walter Terra) me llamó para contarme del proyecto, que tenía el objetivo de ascender. No se necesitó una negociación muy extensa, me gustó la idea y rápidamente llegamos a un acuerdo. Llegué a Río Grande el 18 de noviembre y me puse a disposición del técnico para comenzar a ensamblar las piezas”.
Sobre las sensaciones personales que le deparó su regreso, Maly sostuvo que “fue algo extraordinario volver a jugar después de tres años. Extrañaba esa presión de pelear por algo importante. Fueron cuatro días de entrenamiento antes del cuadrangular que otorgaba dos ascensos”.
En cuanto al desarrollo de la competencia, Leo contó que “el primer partido, contra Sol de Mayo de Viedma, lo ganamos claramente, con un juego equilibrado, más allá de los nervios del debut. En el segundo encuentro, contra Defensores de Viedma, perdimos por 3-1. Tuvimos mala suerte porque apenas empezado el partido nuestro armador titular se fue lesionado, lo que se sumó a la baja de todo el torneo que sufrimos en el opuesto. Más allá de eso, presentamos batalla y el resultado fue ajustado”.
El 24 de noviembre llegó el ascenso, consumado frente a Escuela Madrynense: “No importaba cuánto, pero si queríamos el ascenso debíamos ganar. Lo hicimos, por 3-0, y el Estadio Municipal fue una fiesta. La ciudad festejó que por primera vez va a tener un equipo en el ámbito nacional”.
Tras el logro, Maly dijo estar “satisfecho, ésa es la palabra justa. Termino mi carrera dándole una mano a un equipo que iba detrás de un sueño. Dejo de jugar oficialmente agradeciendo a Río Grande. Hoy me despido, pero no sé qué puede pasar en el futuro”.
De ese modo, Leandro deja una puerta abierta para un eventual regreso, sobre todo tras haber disfrutado de esta aparición en Tierra del Fuego. Allí, lo acompañó Gustavo González -oriundo de Barker-, quien trabaja en Tandil como profesor y también tuvo su regreso como jugador.
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