En Tandil, nueve de cada diez ahorristas que intentan adquirir dólares no lo logran
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“Con la última disposición, frenaron prácticamente todas las ventas. En el mostrador nosotros tenemos un parate total. A partir del 1 de mayo se empezó a implementar y la primera semana estaba un poquito más flexible pero se fueron poniendo trabas hasta que la segunda y tercera semana de mayo fue total la traba a la venta de divisas”, resumió Bruno Trama, subgerente de Jonestur.
Y explicó que la situación no se da sólo con dólares, tampoco se pueden comprar euros, pesos chilenos, pesos uruguayos, porque “el tema es salirte del peso a otra divisa”.
Por este motivo, antes de que se liberara la compra destinada a turismo y viajes, nueve de cada diez personas que ingresaban a la casa de cambio se retiraban sin dólares.
Trama indicó que “por lo que se habló”, porque no existe un comunicado formal de AFIP, se puede comprar “supuestamente, el 20 ó 25 por ciento del ingreso de cada persona. Pero si esa persona compró dólares de noviembre hasta mayo por el valor del 50 por ciento de sus ingresos, estaría desfasado del 20 por ciento actual. La norma es retroactiva”.
Las reacciones
En cuanto a la situación del público que ingresa a la casa de cambio y se va sin dólares, el subgerente relató que “hay mucha gente que tiene que pagar cuotas, por ejemplo de propiedades como terrenos, o tienen algún tipo de crédito en dólares, y se preocupa bastante porque no lo va a poder saldar”.
Analizó que “la gente que viaja era la que estaba más preocupada porque era un proyecto a un futuro inmediato, tenía que concretar un viaje y no podía comprar dólares. A partir del martes pasado, se puede comprar dólares por turismo”.
En este caso, una persona que va a salir del país debe ingresar a la página web de la AFIP con su clave fiscal, cargar los datos del viaje que va a realizar y el monto de pesos que desea adquirir en divisas. Luego se pide una validación y se autorizaría a realizar la transacción.
Según lo que pudieron observar en Jonestur la semana pasada, algunos clientes concretaron el trámite y adquirieron moneda extranjera. De todos modos, la AFIP define el monto de la operación y “no hay un criterio. Por ejemplo, una persona que se iba de viaje tres días podía comprar 10 mil pesos, parecía demasiado pero la dejaban. Hay gente que se va una semana con su familia, son cuatro personas, y pueden comprar mil dólares”.
El refugio
En cuanto al análisis sobre el “cepo” al dólar, sostuvo que “se quiere pesificar la economía, que el argentino no compre dólares para su ahorro. Lo consideran también fuga de capitales el ahorro en dólares”.
Agregó que desde la empresa “históricamente vivimos de la venta del dólar, conocemos mucho a nuestros clientes y más o menos la conducta de los argentinos hacia el dólar es la de un refugio por todas las cosas que se vivieron en el pasado”.
Por este motivo, evaluó que “aunque no sea una buena inversión en comparación con otras, el dólar le da la seguridad que no le da ninguna otra”.
Desde su visión, las “trabas” incrementan la intención de comprar, porque “siempre lo que está prohibido es lo que llama más la atención. La gente siempre pudo y ahora no puede comprar dólares, entonces se asusta y va a querer comprar a toda costa”.
Y agregó que “ahora se puede comprar por turismo y tratan de darle la vuelta para hacer un viaje sin gastar para volver con los dólares”.
El dólar “blue”
Trama marcó que “se lee en los diarios que hubo un incremento del precio en el mercado paralelo. Antes de la última disposición, había una diferencia del 10 por ciento con el dólar oficial, que ha aumentado a un 30 por ciento”.
Esa variación está directamente ligada al aumento de la demanda, ya que el público acude a las denominadas “cuevas” en busca de los billetes norteamericanos.
Desde su punto de vista “al Gobierno no le interesa el precio del dólar, sino que no se les vayan (los billetes), porque con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, consiguió la caja que son las reservas para libre disposición. Entonces, si el Banco Central tiene que intervenir para mantener el precio del dólar, tiene que salir a vender y estaría perdiendo reservas y el Gobierno perdería caja”.
Le sumó que “este año tiene que enfrentar dos pagos muy grandes que se vencen (compromisos externos), entonces creo que es una medida que se ha tomado para frenar lo que llaman una fuga de capitales”.
En cuanto a la duración de esta medida, dijo que por comentarios “vino para quedarse” y confió que “estamos preocupados y viendo qué se puede hacer porque nosotros vivimos de la compra y venta de dólares y si no podemos vender algo, tendremos que buscar otro camino”.
Por último, manifestó que la gente acude a cambiar poco “hasta 500 ó 1000 dólares, para las operaciones grandes creo que se van a buscar el mercado informal e ilegal porque tiene una ventaja significativa”.*
****nota secundaria************
Cronología de las trabas
En noviembre, el Gobierno nacional puso la primera restricción para la compra de dólares, donde había que obtener una autorización a través del ya conocido sistema de la AFIP. Habilitaba la adquisición según el poder adquisitivo de cada persona.
“Fue una traba que repercutió en el mercado. Con el miedo de la gente por no poder comprar dólares, se volcó a comprar más dólares todavía. Los primeros meses funcionó bien, pero cuando pasó el tiempo empezó a autorizar más montos a la gente”, recordó Bruno Trama.
Una de las razones fue que permitía comprar el 50 por ciento de los ingresos y se iban acumulando los montos de los meses que un contribuyente no adquiría dólares. Esto provocó que a seis meses de la medida, muchos se acercaran a comprar por cifras cercanas a los 5 mil dólares.
En tanto, las empresas tenían un sistema especial, en donde se calculaba un porcentaje a partir de las ganancias.
Pese a algunos inconvenientes que surgieron en el inicio, el sistema se normalizó y funcionaba para aquellas personas que necesitaban obtener moneda extranjera.
La situación se complicó a partir de los primeros días de mayo, ya que el 24 de abril hubo una nueva disposición para la AFIP. Antes, alguien vendía un automóvil y con el boleto de compraventa y el formulario Zeta conseguía la autorización para adquirir dólares por ese importe. Lo mismo ocurría con las propiedades.
“Si se justificaba el ingreso de los pesos, dejaban comprar dólares. Entonces, toda la gente iba y cargaba legajos para que la autoricen. El 24 de abril le dijeron a AFIP que ya no se autorizaba más nada”, explicó.
Efecto “cuevas”
Entre abril y mayo, con un dólar a 4,49 en el mercado oficial y a 5 pesos en el “negro” muchas operaciones consistían en comprar a menor valor y hacer la diferencia en las llamadas “cuevas”.
“Había una diferencia entre el mercado formal y el informal que era del 10 por ciento. Había gente que compraba dólares y los cambiaba en el mercado informal y se quedaban con la diferencia”, aseveró Trama.*
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