En Tandil reforzarán acciones para que las niñas de 11 años se vacunen contra el VPH
El Gobierno provincial informó que el 95 por ciento de todas las niñas de 11 años que viven en territorio bonaerense ya se vacunó contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), dosis que las protegerá del cáncer de cuello uterino.
Se estima que siete de cada diez mujeres tendrán contacto con el virus en algún momento de su vida sexual y los especialistas advierten que con el preservativo no alcanza para prevenirlo. Por esa razón, la vacuna fue incorporada al calendario nacional, es gratuita y obligatoria para todas las nenas nacidas desde el año 2000.
Según la Dirección de Atención Primaria de la Salud, Tandil está por debajo del promedio provincial. “Es una población la de los 11 años muy difícil de captar, entonces estamos buscando estrategias de acercamiento. Son tres dosis de la vacuna. Se torna difícil a veces”, explicó el titular del área, el doctor José Ignacio Gilabert.
Por ese motivo, una de las estrategias elegidas para llegar a las tandilenses de esa edad es dirigirse a las escuelas y trabajar con los gabinetes psicopedagógicos, que van reuniendo las distintas libretas sanitarias para aplicar las vacunas en cada establecimiento educativo.
Desde la Dirección de Atención Primaria confirmaron que retoman con fuerza la campaña contra el VPH, una vez que terminaron con la de la gripe. “Ahora volvemos a las escuelas a ofrecer la vacuna de los 11 años”, señaló el doctor Gilabert.
Y explicó que las niñas de 11 años “es difícil que se quieran vacunar”, pero además influye que “en algún momento esta vacuna tuvo mala prensa, al principio cuando salió. Ahora es una vacuna que ya está instalada, y quedó en parte de la población, y más en los chicos que son preadolescentes, esta cuestión de ‘me va a hacer mal’. Creo que eso se está superando. Los temores ante una vacuna nueva a veces generan resistencia”.
Tres dosis
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Se va planificando semana a semana. Por lo general tenemos vacunas porque la gente viene gradualmente. Por lo general a la persona que se acerca se la vacuna en el día y si no hay, se la cita para los próximos diez días cuando llegan de zona sanitaria”, indicó el director.
Las pacientes no necesitan ningún tipo de preparación especial para recibir la dosis. El único recaudo es que “una vez que se vacuna hay que esperar diez o veinte minutos, porque en algunos casos ha bajado la presión. Se controla que las chicas estén bien, ya que todas las vacunas pueden tener un pequeño efecto adverso”.
Por este motivo, les brindan las “pautas de alarma”, que son enrojecimiento local y febrícula (no llega a ser fiebre). Lo que preocupó en su momento fue que se registraron algunos casos de shock anafiláctico, aunque en Tandil no se han presentado. De todos modos, se advierte a los progenitores para que consulten ante cualquier duda.
La vacuna contempla tres dosis: se arranca a los 11 años, otra se aplica al mes y la última a los 6 meses. “Es sencillo. Lo que pasa es que los chicos a los 11 años le esquivan un poco”, reflexionó Gilabert.
Se llama VPH a un grupo de más de 100 virus, que comprenden los de bajo y alto riesgo. Los primeros, especialmente el VPH 6 y 11, causan lesiones no cancerosas como las verrugas genitales. En tanto que los de alto riesgo, principalmente el VPH 16 y 18, pueden producir cáncer de cuello uterino, genital y anal, y la vacuna gratuita inmuniza justamente contra estas dos variantes del virus.
En el caso de las mujeres, este tumor es la segunda causa de muerte a nivel mundial. Sin embargo, es totalmente prevenible y no conlleva riesgo si se trata a tiempo. La jefa del servicio de ginecología del hospital San Martín de La Plata, Blanca Campostrini, aseguró que “las infecciones persistentes de VPH son las únicas que presentan riesgo de cáncer”. Ahí está la importancia de la prevención.
La vacuna aplicada a las niñas de 11 años fue incorporada al Calendario Nacional el año pasado. En la provincia de Buenos Aires se aplica en forma gratuita en los 1.640 centros vacunatorios desde el 4 de octubre de 2011.
Los números de la Dirección de Epidemiología indican que ya se vacunaron con la primera dosis un total de 132.643 niñas. El universo a inmunizar contra el VPH en la Provincia es de 140 mil. En tanto que se vacunaron 69.614 (casi el 50 por ciento) con la segunda dosis y 8.729 (el 6 por ciento) con la tercera dosis.
La vacuna contra el Virus del Papiloma Humano tiene un costo en el mercado que ronda los 1.500 pesos, sumando las 3 dosis. La inclusión de esta inmunización en el calendario la convierte en gratuita para toda la población.
Detectan por año 4 mil casos de cáncer de cuello uterino
En Argentina, según datos del Instituto Nacional del Cáncer, se detectan 4 mil casos por año de cáncer de cuello uterino que, además, es causa de 1.800 muertes anuales.
“Estos cánceres pueden ser fatales si no se detectan a tiempo”, afirmó la doctora Campostrini.
Según las últimas estadísticas del Ministerio de Salud provincial, correspondientes a 2010, la tasa anual de muertes por casos de cáncer de cuello de útero en la provincia de Buenos Aires es de 3,8 por ciento sobre 100 mil mujeres. Ese mismo año se diagnosticaron 486 casos de cáncer de cuello uterino entre las bonaerenses.
El VPH se transmite de una persona a otra por contacto directo durante el sexo vaginal, oral o anal. El riesgo de contraer el virus persiste durante toda la vida sexual activa de una mujer, aunque se sabe que el pico de incidencia de la infección ocurre entre los 16 y 20 años.
“Las adolescentes pueden tener una mayor vulnerabilidad a la infección por VPH a causa de una menor producción de mucus cervical, que sirve como barrera protectora”, explicó Campostrini.
La especialista agregó que “por lo general, la infección desaparece por sí sola”, y detalló que “alrededor de la mitad a tres cuartas partes de las personas que han tenido contacto sexual tendrán el VPH en algún momento de su vida”.
La prevención no se logra con el preservativo, ya que el virus puede infectar las áreas que no están cubiertas por este método anticonceptivo. Por eso, la única forma de reducir el riesgo de contraerlo y detectarlo en forma temprana se logra evitando las múltiples parejas y realizando los controles ginecológicos en forma anual.
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