En un emotivo acto, la Universidad Nacional del Centro celebró los 50 años de un sueño hecho realidad
En primer lugar, brindó sus palabras al público el profesor Francisco Serrano, quien expresó que “la celebración de los 50 años de una institución es mucho más que una serie de ceremonias que se pueden hacer en su memoria. Es el reconocimiento de sus raíces, y de las sucesivas etapas que constituyeron su trayectoria”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailRecordó los comienzos “muy humildes sostenidos por la fuerza de un gran mentor: el doctor Osvaldo Zarini. El tuvo una idea que para esa época parecía más que una quimera, más que un proyecto con algún sentido de factibilidad. Corrían los años 60 y no solamente el país estaba en crisis, el mundo estaba sumido en la llamada guerra fría que se recalentaba día a día. En nuestra nación había desorden institucional producto de una revolución que no calibró bien las consecuencias del proceso que vendría después”.
“En lo económico la situación era desastrosa. En Tandil, las cosas no andaban mejor. De este ambiente tan poco propicio surgió un grupo liderado por el doctor Zarini que propuso, en una reunión realizada a fines de 1962, que había que crear una universidad”, rememoró.
Luego de varias reuniones, “le explicó a un grupo de docentes su proyecto de universidad en la cual los alumnos debían pagar una cuota mínima y que contribuirían al sostenimiento de la institución los llamados suscriptores de cuotas. Para ello, voluntarios visitarían casa por casa para conseguir aportes de los vecinos”.
Así fue que el 30 de mayo de 1963 se inauguró el Instituto Universitario de Tandil. Empezó a funcionar los primeros días de junio con las cátedras de la Facultad de Ciencias del Hombre. En 1965 iniciaron sus actividades las facultades de Ciencias Económicas y Ciencias Físico Matemáticas.
Luego del fallecimiento de Zarini, el doctor Juan Carlos Pugliese presentó en el Senado un proyecto para nacionalizar la universidad, el cual fue aprobado por unanimidad en el año 1974.
Serrano remarcó que los fundadores “no fueron empresarios exitosos sino un grupo de docentes y profesionales que seguimos a Zarini”.
Una utopía hecha realidad
A continuación se proyectó un video conmemorativo y luego, la decana de la Facultad de Ciencias Humanas, Alicia Spinello, se remontó a los comienzos de la unidad académica que representa y que alberga las disciplinas que dieron comienzo a la Unicén.
“Esta es una celebración muy especial para mí porque formo parte de esta historia que inicié hace más de 30 años como alumna en esta facultad. No puedo evitar que lleguen a mí recuerdos de momentos alegres, tristes, pero todos siempre con un convencimiento de lo que hemos ido construyendo desde ese 30 de mayo hasta hoy. Creemos fuertemente en las mismas utopías y proyectos colectivos de quienes hace 50 años en la búsqueda de formación y de darle la posibilidad a las próximas generaciones fundaron esta universidad”, resaltó.
Y recordó particularmente a “Osvaldo Zarini que fue el verdadero artífice de este proyecto. Si bien nació siendo una institución de carácter privado, fue siempre y es indudablemente una institución con espíritu público y una esencia regional”.
La Facultad de las Ciencias del Hombre comenzó sus clases el 5 de junio de 1964 en Rodríguez 1036, con casi cien tandilenses, entre profesores y alumnos que iniciaron “una de las aventuras más valiosas y significativas en la historia de la ciudad: el comienzo de los estudios universitarios”.
Finalmente, Spinello llamó a renovar “nuestro compromiso con la educación pública de calidad y de relevancia política, social y cultural y con igualdad de oportunidades para todos”.
Ilusiones cercanas
Posteriormente, el rector de la Universidad, Roberto Tassara; el vicerrector, Omar Lozardo; la decana de la Facultad de Ciencias Humanas, Alicia Spinello y el profesor Francisco Serrano, junto a Lidia Pina de Zarini, descubrieron una placa recordatoria de este cincuentenario. A su vez, integrantes de la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional del Centro hicieron entrega al rector de una placa conmemorativa.
Por último, el rector recordó “hace 50 años me sentaba en el Salón Blanco del Municipio de Tandil para escuchar y enterarme con enorme expectativa del inicio de los estudios universitarios en la ciudad. Yo tenía 15 años, mi padre gravemente enfermo, y ya sabía que no podría irme a estudiar ni a La Plata, ni a Buenos Aires, ni a Bahía Blanca, los destinos posibles para estudiar”.
“Cuando se fueron desgranando los discursos del intendente Lunghi, de otros oradores, la expectativa y la ilusión se me volvían lentamente una posibilidad cercana a la realidad. Se anunciaba que comenzaban a fin de mayo las clases para la Facultad de Ciencias del Hombre y casi se aseguraba que al año siguiente comenzarían la de contador público, que era mi deseo de estudiar. Estaba en cuarto año de perito mercantil y si todo iba bien cuando egresara, la carrera iba a estar funcionando y podría tratar de convertirme en un profesional”, rememoró.
Tassara explicó que hizo referencia a su experiencia personal con el fin de graficar “la significación profunda que para los jóvenes de ese entonces tuvo la idea del querido Osvaldo”.
“Sin duda, muchos tandilenses tuvimos una oportunidad única e inesperada que nos llenó de ilusión. Osvaldo Zarini inauguró una nueva etapa de utopías para nuestro pueblo”, subrayó.
La semilla germinó
“Ese 30 de mayo de 1964 escuché a Osvaldo decir ´la semilla está plantada en buena tierra, cuidemos su germinación poniendo los mejores abonos de capacidad, perfeccionamiento, prudencia, de fe y responsabilidad, así crecerá a pesar de las inclemencias y dificultades´. Un hermoso desafío a las convicciones propias y a las de sus sucesores. La semilla germinó abonada por aquellas convicciones que hoy siguen siendo las mismas”, manifestó.
Y afirmó que Zarini “llegó al extremo de hipotecar su propia vivienda para sostener a la joven universidad y diariamente en tempranas horas de la madrugada llegaba a Pinto 348 para, en solitario, dejar instrucciones de trabajo. Luego, tomar un colectivo para dar clase en la Escuela Normal, luego en Comercio y volver a Pinto 348 para seguir abonando el sueño”. “Las arcas estaban vacías de recursos pero llenas de entusiasmo”, concluyó.
Se presentó la muestra “Cimientos de la Unicén”
Luego del acto, se presentó la muestra itinerante “Cimientos de la Unicén: imágenes de los cincuentenarios 1964-1975” que surgió del programa memoria institucional coordinado por Ana Montenegro y Ana Taborga.
Las coordinadoras explicaron que esta muestra surgió como parte de un proyecto compartido entre la Facultad de Ciencias Humanas y la Secretaría de Relaciones Institucionales.
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