En un emotivo acto, recordaron a los operarios fallecidos en el accidente de Metalúrgica Tandil
El encuentro, organizado por las viudas de los trabajadores, Soledad Bastarrica, Analía Donini y Natalia Fiori, se concentraron ayer por la tarde junto a amigos y familiares para recordar a los chicos y pedir justicia para que “salga a la luz la verdad de lo que realmente pasó”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de un centenar de personas, entre las que se encontraba el secretario general de la UOM Tandil, Carlos Romano, se acercaron al acto que comenzó recordando la noche del accidente y de lo que estos tres jóvenes les dejaron a sus familias y amigos. Luego se descubrió un cerámico conmemorativo en honor a Luciano, Lucas y Juan Cruz. Estaba pautada la proyección de un video realizado con las fotos de quienes se sumaron a esta campaña de pedido de justicia que realizaron por medio de las redes sociales, pero la luz del día impidió que se pudiera apreciar por lo que luego se subirá a internet.
Sumergidas en una profunda emoción traducida en llanto, Soledad, Analía y Natalia dialogaron con El Eco de Tandil,agradecieron la compañía de amigos, familiares y la comunidad en general para que esto no quede en el olvido. “Le pedimos a la comunidad de Tandil que nos sigan ayudando, que se sigan sumando con las fotos a las redes sociales y que se solidaricen porque hoy nos tocó a nosotras pero mañana le puede tocar a cualquiera”, destacaron.
En lo que respecta a la causa, manifestaron que actualmente está parada y que la dos últimas veces que realizaron un pedido, lo denegaron así que están a la espera de lo que suceda. “Ellos dicen que en la causa está claro que no había supervisor, pero tienen que decir quién lo autorizó a que ese día no esté y eso lo están negando”, advirtieron.
Por último, manifestaron que la semana pasada elevaron una carta al intendente Miguel Lunghi pidiéndole que se las autorice a colocar una placa el 7 de septiembre, que es el día del trabajador metalúrgico y eso está autorizado por medio de un llamado. Además solicitaron también que las autoricen a utilizar la vereda para colocar algún recordatorio para los chicos y una pared para realizar un mural, ambos pedidos pasarán al Concejo Deliberante.
Un discurso cargado de dolor
Soledad Bastarrica fue la encargada de leer el discurso que prepararon las tres mujeres, quienes en primer lugar agradecieron a todos los que se acercaron para recordar a los chicos.
Conmovida hasta las lágrimas, Soledad comenzó recordando aquel 9 de enero cuando se despertaron en medio de la madrugada con un inesperado llamado. “Una voz al otro lado del teléfono nos decía que Luciano, Lucas y Juan Cruz habían sufrido un accidente. En medio de un pasillo frío de hospital, nuestra familias se cruzaron por primera vez, intercambiamos saludos, palabras de aliento, pero sobre todo miradas. Miradas que se unían en un mismo brillo de esperanza con el fuerte deseo de volverlos a ver, poder oír sus voces, llevarlos a casa y que todo haya sido una mala pasada. Jamás pensamos en ese trágico final. Las horas fueron pasando y sus vidas se fueron apagando una a una durante tres agonizantes días; primero Luciano, después Lucas y todo terminó con Juan”.
Luego de una pausa cargada de dolor y emoción, Soledad continuó: “a los pocos días y con un dolor desgarrador en el alma, empezamos a levantarnos, a unirnos con un mismo propósito: obtener justicia para ellos y que sus nombres resuenen y no queden guardados en el olvido. Nada nos los va a devolver, nos quitaron maridos, padres, hijos, hermanos y amigos. Nos quitaron la alegría del día a día, la idea que el mundo era un lugar bonito para nuestros hijos, las ganas de sonreír y por momentos las de vivir. Sólo nos dejaron los buenos momentos que ellos mismos supieron hacer. Luciano, Lucas y Juan pasaron por nuestras vidas sembrando sonrisas y recuerdos hermosos; pero lo más importante es que nos dejaron un pedacito de ellos: sus hijos; en donde siempre los podremos ver y encontrar a través de sus ojitos pero a quienes también les robaron la posibilidad de crecer en una familia completa. Hoy sólo nos queda reforzarle a ellos los momentos vividos, aferrarles en sus corazoncitos el mejor de los recuerdos a los que están y formarle una imagen y un sentimiento a quien vendrá”.
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