En un nuevo robo domiciliario se llevan un importante botín
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2015/04/04-MOVIL-POLICIAL.jpg)
La ola delictiva en la ciudad no se detiene y las estadísticas siguen en franco ascenso de un tiempo a esta parte. Una familia que estaba a punto de irse a vivir a su casa, sufrió la visita de delincuentes que burlaron todos los mecanismos de seguridad existentes en el lugar para apoderarse de varios objetos de un alto valor económico.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl hecho ocurrió en la calle Matorras de San Martín al 100, domicilio que Mariela Gasparoni estaba equipando para mudarse en un breve tiempo. Ayer le avisaron lo que había ocurrido e inmediatamente se dirigió hasta el lugar para constatar lo sucedido y los elementos que le habían sustraído.
Tranquilidad
para robar
Se presume que más de un delincuente perpetró este nuevo robo, que recién en la mañana de ayer la policía se enteró.
Los ladrones tuvieron el tiempo necesario para elegir qué elemento llevarse, estimándose que cargaron todo en algún vehículo que los aguardaba, teniendo en cuenta el faltante de cocina, termotanque, caldera, bomba de agua, juegos de canillas, entre otras cosas.
“No sé si me voy a mudar”
Gasparoni, propietaria de la casa, en diálogo con El Eco de Tandil manifestó que “ingresaron por el frente, pegándole una patada a la puerta y han estado supuestamente mucho tiempo, porque se llevaron muchas cosas”.
Luego mencionó que “no me había mudado porque estoy con los trámites para la instalación del gas natural. Hasta no tener el servicio, y como estamos en pleno invierno, decidí no trasladarme al nuevo domicilio”.
Los malvivientes actuaron con absoluta tranquilidad, como sabiendo que su accionar no sería detectado por los uniformados ni vecinos. “Me robaron la caldera, arrancaron la cocina de la pared, se llevaron la bomba de agua, un termotanque, un espejo del baño, una escalera de aluminio y juegos de canillas. El baño está terminado, de ahí sólo se llevaron el espejo”, soltó la damnificada para luego agregar “no sé cómo voy a seguir, ahora junto con mi hijo no sé si me voy a mudar. No tengo dinero como para volver a adquirir lo robado. Además, al estar la casa deshabitada no le puedo hacer seguro”.
Dentro de lo narrado a este medio la mujer mencionó que “ni bien me conectaran el gas, ya podía pintar e irme a vivir. Ahora el servicio no me lo van a poder instalar porque no tienen los artefactos que había hecho colocar para que la gente de Camuzzi pudiera probarlos y que todo estuviera en condiciones”.
La pérdida
Al ser consultada Gasparoni a cuánto ascendía el monto del robo sufrido expresó que “realmente no tengo ni idea el valor económico que representa lo que se llevaron. Lo había comprado hace un año y medio”.
Por último, la indignada mujer mencionó que “tengo alarma de la empresa ElectroDan y rejas por todos lados. Ingresaron por la puerta de enfrente, pegándole una patada. Sonó la alarma y no pasó nada, es más, me tiraron el teclado de la alarma en el jardín. No hubo patrulleros, ni policías, nadie se entera. Arrancaron cables de telefonía fija, que no hay, pero los delincuentes los quitaron por las dudas, como para estar más seguros”, concluyó.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios