En una nueva acción solidaria de la firma Loimar, se pintó la guardia del Hospital de Niños
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En esta oportunidad, el lugar elegido fue la guardia del Hospital de Niños “Dr. Debilio Blanco Villegas”, donde empleados y directivos, junto al personal médico y administrativo del lugar coincidieron en las tareas para pintar las instalaciones con el objetivo de “devolverle a la comunidad de Tandil lo que nos brinda”, confiaron desde la firma dedicada a la fabricación de cerámica roja para la construcción.
Así, entre el sábado y el domingo desfilaron por los pasillos del edificio personas vinculadas a ambas instituciones.
“Algo concreto”
Inicialmente, el proyecto surgió hacia el interior de la fábrica donde se brinda ayuda a los operarios, pero con el tiempo los propietarios decidieron dar un paso más y llevar esa colaboración hacia fuera.
“Tati” Loitegui de Castro Medero, una de las integrantes de la familia de Loimar, explicó ayer que la idea del programa es “ayudar a la gente que trabaja en la firma a mejorar su calidad de vida” y en esa línea “nos pareció muy bueno salir” del contexto de la fábrica.
Así, el año pasado los dueños de la empresa donaron pinturas y trabajaron junto a la comunidad educativa en una mejora integral de las instalaciones del Jardín de Infantes 910, en el barrio La Movediza.
Y ahora “decidimos pintar la guardia del Hospital de Niños para devolverle a la comunidad de Tandil la ayuda que brinda hacia nuestra familia de Loimar”, destacó “Tati” Loitegui de Castro Medero.
“Es algo concreto y que es bueno que se vea”, agregó.
Durante las dos jornadas “vinieron los trabajadores junto con sus familias” a colaborar con las tareas, “con un rodillo, con un mate o galletitas”, dijo.
Destacó además que las autoridades del centro asistencial pediátrico “estaban muy contentos de ver a la familia Loimar ayudar a embellecer un poco la guardia. Ellos también hacen su labor y realmente hay que sacarse el sombrero porque la tarea humana que hay acá es muy buena”.
Y al finalizar cada intervención “nos vamos con el corazón lleno, con una gratificación enorme, que es lo más importante”, confió.
“Y es poder transmitir esta semilla a cada uno, dejarles la inquietud de que todos, con una pequeña obra, podemos ayudar a mejorar la calidad de vida de todos”, concluyó “Tati” Loitegui de Castro Medero.
“Una tarea que
valió la pena”
A su turno, la directora médica del Hospital de Niños, Marta Brea, quien colaboró con las tareas, se mostró “más que agradecida” por la propuesta de la firma y expresó que es “un alegrón realmente porque se ve el compromiso de la empresa con la comunidad”.
“Vimos trabajar a la familia Loitegui, a las familias de sus operarios, también a algún empleado del Hospital también. Es una maravilla”, confió la profesional.
Y valoró que esta iniciativa “ojalá sea un virus que se contagie porque realmente da gusto. Fue una tarea que realmente valió la pena”.
“Loimar ya está en esto, me interesaría que lo tomen otras empresas como esta tarea comunitaria”, concluyó Marta Brea.
Cabe indicar que en promedio circulan por la guardia del Hospital de Niños entre 100 y 150 personas en forma diaria. En algunas jornadas, especialmente durante los meses de la bronquiolitis, se superan las 200 atenciones. u
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