En una sesión agitada y al límite, la UCR aprobó el ajuste en la tarifa de colectivos
El oficialismo aprobó por mayoría la nueva escala de la tarifa para el transporte público de pasajeros, que entrará en vigencia el 1 de diciembre próximo y llevará el boleto plano a 2,60 pesos; el nocturno y alargue a 3,10; el obrero y el universitario a 2,05; el secundario a 1,30; el alargue escolar a Granja a 2,05; el combinado a 2,90; el suburbano a Granja a 3,10; el combinado secundario Escuela Granja a 3,50 y el primario se mantendrá en 50 centavos.
La agitada tarde en el Concejo Deliberante comenzó con el tempranero desembarco de unos 150 choferes de colectivos que respaldaron el ajuste de la tarifa y se apostaron en el primer piso del palacio municipal.
En la Plaza Independencia, un numeroso grupo de estudiantes, militantes de organizaciones sociales, del Partido Obrero y de Suteba se concentraron para repudiar la medida.
Antes de comenzar la sesión, los concejales recibieron al presidente de la Cámara del Transporte, Daniel Albanese; al secretario general de la UTA local, Gustavo Morales; y a representantes de los universitarios, organizaciones sociales, Suteba y el PO. En esa previa, se acordó repartir la barra entre los dos grupos para que ambos sectores pudieran estar en el recinto.
Esta suerte de ?pacto de no agresión? fue condicionado por los ediles, quienes establecieron que al mínimo incidente se suspendía la sesión. También fijaron apartarse del orden del día y tratar el aumento de la tarifa en primer término.
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Con el ruido de los bombos, los cánticos de los choferes de la UTA y la amenaza latente de los ánimos exacerbados al extremo, los concejales tomaron sus lugares en las bancas. En ese momento, se dio un fuerte cruce entre el radical Daniel Salvi y el justicialista Eduardo Ferrer, que casi llegan a las manos.
Ferrer reclamaba que los estudiantes tuvieran la posibilidad de acceder a la barra, como habían acordado en la previa, o su bloque se retiraría del recinto. Finalmente, intercedieron ediles de ambos bloques para calmar los ánimos, y una decena de jóvenes pudo tomar lugar en el recinto.
El inicio de la sesión se vio demorado algunos minutos por el retraso de la concejala del PJ-FPV Graciela Ubach, que desembarcó justo cuando se comenzaba a leer el proyecto de convocatoria.
La única posibilidad
En un clima de griterío, bombos y golpes en las puertas del recinto, la edil Alejandra Marcieri dio los argumentos del bloque radical para aprobar un incremento promedio del 20,44 por ciento en los boletos de colectivo.
La edil reiteró que hacía 22 meses que no se modificaban las tarifas del transporte en Tandil, contrariamente a lo que ha ocurrido en Provincia y Nación, pero también marcó las subas en otros servicios y en la canasta básica de alimentos.
Además, criticó la ?asimetría? que existe entre los subsidios que reciben los colectivos del Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el interior del país.
En este sentido, mencionó las gestiones que ha realizado el Legislativo ante la Secretaría de Transporte de la Nación para pedir mayores subsidios y habló de una ?discriminación? por parte del Gobierno nacional.
Reiteró que la Cámara del Transporte solicitó un ajuste del 39 por ciento, fundamentada por el aumento de los costos, que el bloque de la UCR no aceptó, aunque sostuvo que la única posibilidad de garantizar la sustentabilidad del servicio era otorgar el aumento.
Culminada su intervención, la presidenta de la Comisión de Transporte se llevó un fuerte aplauso de la UTA, que casi inicia una trifulca con los estudiantes que alcanzaron a meterse en la barra.
Propuesta alternativa
Por su parte, el concejal de Unión PRO, Mario Bracciale, presentó escuetamente un proyecto alternativo al del oficialismo, al tiempo que Marcos Nicolini clamaba, alternativamente, por orden en la barra y en la galería.
Unión PRO propuso establecer ahora un incremento del 10 por ciento en el boleto plano, llevándolo a 2,30, y otro 10 por ciento en julio. Mientras se cumplían los plazos, ?deberá elaborarse una matriz de costos para la ciudad, la cual se aplicará siempre ante la necesidad de un aumento?.
También contempló que si se lograban más montos en el combustible subsidiado, ?quedarán sin efecto los aumentos sugeridos?.
Servicio público
Ferrer fue el encargado de plantear la postura del PJ-FPV, con un acalorado discurso e imponiéndose ante los gritos e insultos por parte de los choferes. El edil le achacó al radicalismo tratar al servicio público como ?una actividad empresarial típica?.
En otro tramo, señaló que el ajuste ?afecta a los sectores más vulnerables? y que el colectivo ?no debe ser un artículo de lujo?, sumando críticas para el estudio de costos que realizó la Unicén, al que calificó de ?escueto y extremadamente general?, más aún ?pobre de explicaciones?.
?Ponemos en discusión el rol del Estado municipal?, dijo y llamó al Departamento Ejecutivo a ?hacerse cargo?, por ejemplo, ?con un fondo compensador? que esté contemplado en el presupuesto.
Decepción de las
organizaciones
Una vez aprobada la tarifa, los estudiantes y las organizaciones realizaron una improvisada asamblea en las puertas del palacio municipal. Desde ese ámbito cuestionaron que el incremento no se discutió en las cinco reuniones que realizó el Legislativo para debatir la problemática del transporte en una mesa multisectorial.
Acusaron una ?movida política? del oficialismo ?para legitimar una posición tomada?, y anunciaron que ?la mesa es un espacio que no vamos a dejar?.
El secretario general de Suteba Tandil, Hugo González, cuestionó que el transporte ?es un derecho y acá se lo está tomando como un servicio?. Al mismo tiempo, advirtió que otra vez ?tenemos el boleto más caro de toda la provincia?.*
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