En Unión se duda acerca de participar en el Provincial
Aún es una incógnita la participación de Unión y Progreso en la próxima edición del Provincial de Clubes de básquetbol.
Si bien todavía faltan alrededor de cuatro meses (si es que el certamen comienza en los primeros días de octubre, como habitualmente ocurre) para el nacimiento de la temporada, en la institución de Villa Italia reina la incertidumbre.
Sabido es que, al menos de acuerdo con la perspectiva que puede apreciarse por estos días, el caudal de recursos económicos del que dispondrá la entidad tricolor será ostensiblemente menor a aquél del que disfrutó en la campaña previa.
Por ende, de producirse finalmente la participación, la misma se llevaría adelante con un plantel mucho más austero que el de otrora y, consecuentemente, con aspiraciones más humildes.
Tras muchos años, Unión y Progreso volvió a ser protagonista en la 2007/08, llegando a ser semifinalista y quedando a sólo un triunfo de conseguir un lugar de la definición del certamen, resignando esa posibilidad ante Villa del Parque de Necochea.
Para lograr esa performance fue necesario un considerable despliegue financiero, incluido el invalorable apoyo de algún allegado.
Así fue que llegaron a la ciudad refuerzos de jerarquía como el base Alejo Meire o el pivote Ernesto Currat, quienes junto al escolta Darío Arenas (ya vivía en la ciudad y optó por regresar al básquetbol) lideraron al elenco dirigido en ese entonces por el nicoleño Nicolás Arámburu.
Con la ayuda de valores locales como Gustavo Argüeso, Miguel Arrizabalaga, Mauricio Orellano y Luciano Ponce, los de Villa Italia llegaron a ilusionarse con su regreso a la Liga Nacional B, posibilidad que se vio definitivamente frustrada en Necochea.
Hoy, el presente por calle Quintana parece distar bastante de aquellos venturosos momentos. Un problema familiar terminó desafectando a Arámburu, tomando Luciano Ponce la conducción técnica, al precio de resignar su condición de jugador.
Existieron movimientos para contratar a Maximiliano Salgueiro, conductor táctico de Villa del Parque de Necochea, y a Irineo Galli, entrenador formativo de Olavarría. Desechadas ambas alternativas, se optó por continuar con Ponce por cuatro meses (desde el inicio de junio hasta fines de septiembre), a sabiendas de que invertir en un director técnico ?foráneo? cuando los ingresos económicos en esta época de la temporada no son demasiado elevados, era marcadamente complicado.
Por ahora, en lo deportivo la estructura no se he resentido demasiado. El equipo de primera división -defensor del título- se instaló en las semifinales del torneo de Necochea, instancia en la que se medirá con Rivadavia de esa localidad desde el viernes 4 de julio. Mientras que las divisiones inferiores continúan presentando un nivel competitivo.
Claro que desde octubre, cuando aparezca la exigencia máxima, la tendencia podría modificarse…
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