Enviaron a peritar las cuatro armas y la ropa que secuestraron en el allanamiento en Pinto al 1600
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDesde fuentes ligadas a la instrucción penal preparatoria se confió que en las últimas horas no se registraron avances significativos más allá que las tareas de inteligencia se mantienen a un ritmo vertiginoso para que el paso del tiempo no diluya y atente contra la posibilidad del esclarecimiento.
En ese tren, se insistió en aclarar que las últimas diligencias practicadas que derivaron en el ventilado allanamiento en la propiedad de Pinto al 1600, no es más que una hipótesis de trabajo de otras tantas, que van desde un intento de robo “al voleo” que se topó con la resistencia de la víctima (conociendo su irascible carácter) a un ajuste de cuentas por deudas que mantenía con acreedores varios, entre ellos, el propietario de la casa en la antevíspera allanada.
Lo secuestrado
A propósito de dicho procedimiento, se pudo confirmar con el paso de las horas de qué se trató el recogimiento de los elementos que hasta ayer se prefirió no detallar.
Según se confió, la policía recogió de la propiedad varias armas, una escopeta antigua (no registrada) y tres revólveres, calibre 22, 32 y 38. Asimismo, se retiró una prenda de vestir con manchas que podrían ser de sangre.
A este último elemento cabe consignar que si bien el propietario de la casa dijo que se trataba de manchas de pintura de anti óxido, la policía consideró que la textura no parecía ser de dicha procedencia, por ello el secuestro.
Todos los elementos ya fueron remitidos a su análisis en la asesoría pericial, que servirá para acreditar o descartar vinculación alguna con el hecho fatal.
Sobre vinculaciones y más allá de las expresiones del hombre al que le allanaron su casa (ver página 2), para los investigadores está más que claro que había una relación nada amistosa con la víctima de años, detallada por distintas personas que ya prestaron su testimonio ante el fiscal. Frente a dichas descripciones era lo más obvio que se tenía que investigar si dicho sujeto tenía algo que ver con el luctuoso final de Gómez.
Tal lo expresó la titular de la Sub DDI local, Patricia Perrota, en la edición pasada sobre el allanamiento, una de las hipótesis “más firmes” apunta a determinar si la víctima “tenía algún ‘inconveniente’ con alguna persona”. No obstante, remarcó que “no se puede descartar nada. Se sigue esta línea pero hay otras que también se siguen”.
Los testimonios
Tal cual se informó en estas páginas, la concubina de Gómez declaró el martes por la mañana ante el fiscal Marcos Egusquiza y describió los sucesos de las últimas horas.
En esa oportunidad sindicó a un hombre mayor, del mismo grupo etario que el asesinado, con quien habría mantenido diferencias por motivos económicos. Hacia ese dato se inclinó la investigación.
Patricia Perrota expuso que en las últimas horas, y gracias al contacto con la mujer de la víctima “fueron surgiendo cosas, dudas que se van dirimiendo”.
Y agregó que dentro de las declaraciones testimoniales “todo apuntaba a que se dieran los elementos suficientes como para allanar la vivienda”.
En este sentido, habría una situación “conflictiva” entre Adrián Luis Gómez y el propietario de la finca. “Si bien la víctima aparentemente no tenía conflictos con personas, con los residentes de este domicilio sí habría una causa en el medio”. “Y una de las primeras medidas es hacer este allanamiento”, aunque se continuará con otras diligencias, remarcó la jefa de la Sub DDI.
Finalmente, confirmó que por el momento no se tomarán medidas para con el titular del domicilio hasta tanto se pueda determinar el supuesto nexo con la víctima y se conozcan los resultados de los peritajes sobre los elementos incautados.
El caso
Tal se vino detallando en ediciones pasadas, el martes a la madrugada se produjo el hecho de sangre en la propiedad ubicada en Piedrabuena 160, entre avenida Falucho y Rivas del cual resultó víctima Adrián Luis Gómez, de 65 años.
El crimen se descubrió cerca de las 2.30 cuando Mónica Echeverri regresó del Casino a su casa, donde también funcionaba un taller de electricidad del automotor, y encontró a su concubino tendido en el patio, en medio de un charco de sangre.
Por estas horas, los investigadores profundizan las diligencias tendientes a dar con el autor del hecho.
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