?Es hora de que se retire y deje de dañar al peronismo?
Un grupo de dirigentes reaccionó a las críticas del viejo actor del PJ tandilense. Le pidieron que, definitivamente, dé “un paso al costado” y “deje de hacer daño” al movimiento “tal como lo viene haciendo desde la década del ‘90”, cuando afilió a Zanatelli y organizó una conducción paralela partidaria que desconocía la voluntad de los afiliados.
“No da para discutir de armado político con quien siempre ha logrado sus objetivos personales a fuerza de destruir cualquier proyecto colectivo local”, señalaron.
Días atrás, Roberto Mouillerón, en estas mismas páginas, señaló que el conflicto durante la toma de Anses había demostrado la falta de capacidad de los jóvenes dirigentes de la entidad para negociar con el movimiento piquetero de la Corriente Clasista y Combativa.
“Si los encargados de la Regional de Anses no fueron capaces de resolver la toma que llevó adelante la CCC, es muy difícil que organicen el peronismo de Tandil”, dijo.
Las palabras de Mouillerón se apoyaron en un hecho coyuntural (la toma de Anses) pero fueron mucho más allá al cuestionar el armado del peronismo local que tiene como referencia nacional la figura de Diego Bossio, el tandilense que conduce Anses y tiene llegada directa a la Presidencia.
Habló de fracasos y de falta de un proyecto “superador”. Sus dichos también dejaron entrever que el ex ministro de Felipe Solá apadrina a un grupo que en sus pasos incipientes pretende disputar el protagonismo que en los últimos tiempos han ido ganado los dirigentes más jóvenes que Bossio bautizó ya como el “recambio generacional”.
Rogelio Iparraguirre, titular de la UDAI Tandil, se mostró sorprendido por las declaraciones de Mouillerón: “Cuesta entender la resistencia que muestra para dar un paso al costado quien históricamente está identificado con el desmembramiento del peronismo local. No olvidamos que fue él quien afilió a Zanatelli, en contra de la voluntad de la militancia local, y quien montó una agrupación propia (con fuerte referencia duhaldista) que siempre se manejó como organización partidaria paralela, destruyendo cualquier intento de proyecto local legítimo”, puntualizó.
“Desde lo ideológico nos separa un abismo, por eso sus críticas vienen a reafirmar la convicción que tenemos en este proyecto de país. Asignación Universal por Hijo, políticas de viviendas con el ProCreAr, Conectar Igualdad para los estudiantes de las escuelas públicas, aportes para la industrialización y el desarrollo nacional, estas son nuestras banderas hoy y son justamente las que nos ponen en otro lugar muy distinto al de Roberto. De una vez por todas debe dejar de hacer daño al peronismo de Tandil”, añadió.
Por su parte, el concejal Fernando Rossi coincidió con que las “críticas de Mouillerón son halagos” porque la gente conoce la historia de cada uno y sabe qué ha hecho y qué ha dejado de hacer en Tandil. Recordó que el ex funcionario duhaldista ya había tenido su oportunidad cuando fue candidato a intendente y obtuvo el porcentaje de votos más chico en la historia del partido.
“Hay quienes construyen desde lo colectivo y otros que lo hacen desde lo personal. Lo primero es lo más difícil. Es a lo que apostamos. Es lo que perdura y permite cambiar la realidad para mejorarla en beneficio de toda la ciudad. Los personalismos sólo significan beneficios individuales, un cargo o una posición económica acomodada, pero nada más. El problema es que históricamente en Tandil hay quienes han logrado sus objetivos personales a fuerza de boicotear los objetivos colectivos. Y la gente lo sabe muy bien, por eso mismo estos funcionarios eternos nunca tienen los votos de sus vecinos”, remarcó.
Roberto Mouillerón y Mario Choli Pedersoli fueron fundadores del Centro de Estudios Luis María Macaya. Durante los mandatos del coronel retirado, intendente de facto y luego jefe comunal constitucional, el centro de estudios apoyó al oriundo de Batán. Incluso “distribuyendo boletas de Zanatelli, dicen los afiliados más memoriosos. En todo ese tiempo, Mouillerón y su socio político, Pedersoli, desconocieron la conducción partidaria que rechazaba la figura del golpista dentro de la estructura del PJ. Y ahora es Mouillerón quien dice que no ve capacidad para armar en Tandil. Es muy ridículo todo esto cuando viene de su parte”, agregó el concejal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailOtra de las voces que se hizo escuchar fue la de la titular de la UDAT de Anses, Erica Lanzini, quien defendió la posición asumida por la conducción regional de Anses durante la toma.
“La decisión fue la de no negociar en condiciones de extorsión y cuando sabíamos que la toma tenía objetivos políticos que iban mucho más allá del petitorio presentado. Y el desenlace nos dio la razón”. Y añadió: “Mouillerón se equivoca al valorar lo que el vecino de Tandil piensa de su pretendida capacidad de ‘negociación’. Estamos convencidos de que los tandilenses no están dispuestos a que se negocie a cualquier costo tal como sugiere el ex ministro”.
“Hay dos formas de entender el trabajo de armado político. Hay quienes lo ciñen a los acuerdos entre los dirigentes, a las famosas negociaciones que algunos valoran tanto. Preferimos pensar que se puede saltar ese cerco y llevar la discusión, el debate y la organización fuera de esas cuatro paredes. Cuanto más amplio mejor, porque se extiende la base de legitimidad. La capacidad de algunos de negociar sin importar el costo no está dentro de nuestras estrategias de armado. A la toma del edificio y a críticas como las de Mouillerón respondimos con trabajo: visitamos más 450 comercios de Tandil para sumarlos al programa Argenta y atendimos consultas desde una Unidad de Atención Móvil, además de realizar operativos por la Asignación Universal por Hijo”, concluyó Lanzini.
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