Escobar
Un periodista amigo de Buenos Aires me mandó un correo con una apreciación muy valedera. ?Ganó Escobar, el Loco Lima hubiera perdido?. Esta aparente sentencia inocente encierra una gran verdad. El record irregular, aún perdiendo con Nazareno Ruiz, muestra a las claras que hay dos boxeadores diferentes, uno con una preparación que no sabemos si es la óptima llamado Sergio Escobar y otro, que pelea en pésimas condiciones que es el ?Loco Lima?.
En Tandil no tenemos ningún boxeador profesional que ofrezca un atractivo cierto. El ?Loco Lima? tuvo la oportunidad no hace mucho tiempo en Unión y Progreso de que el público empezara a prestar atención a Sergio Escobar. Una actuación nada convincente frente a un mediocre rival como es Diego Ramón Acosta, al que le ganó por un puntaje mínimo a través de seis rounds, en los que no pasó absolutamente nada lo único que se vio fue que en el tercer round el tandilense estaba ?fundido?.
Si vamos al principio de su carrera sabemos que empezó bien. Hasta que se regaló a un pirata que anda a la pesca de los que el boxeo es todo, menos responsabilidad. Y allí cosechó sus peores resultados. También le robaron la ilusión, irresponsablemente hasta ?lo largaron solo? y le rapiñaron las bolsas más allá de lo prudente.
Con todo eso a cuestas pareció que un enfrentamiento con Nazareno Ruiz era una tentación al suicidio. Sin embargo, hizo una gran pelea. Ante un ex campeón argentino de gran calidad y muy fogueado, en diez round, que hacía por primera vez, hizo una sorpresiva pelea en la que apenas perdió por pocos puntos. Lo que todos afirman es que: ?se entrenó a fondo?.
Y parece que para la pelea del sábado pasado volvió a repetir la rutina de un entrenamiento serio. Julián Aristule tiene un buen record, una pegada del demonio y es zurdo. Más complicado imposible. Pero como dijo Hernán Loiacono -el periodista amigo- enfrente lo tenía a Sergio Escobar. Sobre la base de un buen entrenamiento puso en acción todo el bagaje de conocimientos y habilidades que solamente puede demostrar cuando tiene aire para hacerlo. Y fue de punto y salió banca. Y si no ganó por nocaut fue simplemente por la torpeza del árbitro y la falta de humanidad de los segundos de Aristule.
Sergio Escobar tendría un buen cartel en Tandil, nunca lo va a tener ?El Loco Lima?. Pero para que aparezca la figura el secreto está en transpirar todos los días, en donde se forjan los boxeadores, en su mejor amigo: el gimnasio.
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