Escuelas de la ciudad ya se encuentran trabajando en medidas para disminuir la deserción escolar
La semana pasada la directora general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, Silvina Gvirtz, dio a conocer una resolución que determina que desde las escuelas se deberán comunicar con los padres de los alumnos que no asistan a clase durante más de dos días consecutivos y que si no se los ubica en los primeros cinco días, y el alumno sigue sin concurrir a la escuela, desde la institución deberán acercarse al domicilio.
Respecto a dicha medida, que ya se viene implementando desde principios de este año en las escuelas de la Provincia, las opiniones son diversas, ya que algunos directivos y docentes creen que esto ayudará a disminuir la deserción escolar, mientras que otros son menos optimistas y piensan que eso no tendrá ningún resultado.
Mónica Bertucci, directora de la ESB 12 y vicedirectora de Media 2, manifestó que “si el chico no asiste por dos días seguidos hay que comunicarse con la familia, primero telefónicamente. El que detecta esa anormalidad suele ser el preceptor y es él quien llama, escribe en una planilla lo que le respondieron en el llamado, por ejemplo que está enfermo, guarda reposo por tres días. En esos días como el preceptor tiene un nuevo rol pedagógico debe buscar la forma de que al chico le lleguen las actividades. Pero si falta dos días y se comunica a la casa y no lo atienden, entonces hay que ir a la casa para ver qué pasa”. “Normalmente va el directivo con otra persona, generalmente alguien del equipo de orientación escolar. Antes nunca iba a un domicilio el director, siempre lo hacía el equipo”, explicó.
Y recalcó que “esto apunta a evitar la deserción, a prevenir el abandono que lleva indudablemente a un fracaso escolar. El Plan Mejoras también evita el fracaso escolar con la implementación de las tutorías, que es el apoyo escolar que los chicos tienen en contra turno”.
En ese sentido, Bertucci remarcó que “este seguimiento ayuda a disminuir la deserción. El hecho de que el director vaya a la casa a buscarlo, a la familia la compromete un poco más con la educación de su hijo. Nosotros les explicamos que la escuela sola no puede, que necesita de la familia para el acompañamiento del aprendizaje de su hijo”.
“Hay chicos que están muy solos, que la familia no está muy presente con el seguimiento de sus aprendizajes, ni el compromiso escolar que tiene que tener ese chico. Por eso nosotros ahora estamos en este trabajo minucioso”, sostuvo en diálogo con El Eco de Tandil.
Por otra parte, contó que “hay escuelas que no tenemos equipo propio como la mía y lo compartimos. Eso hace todo más difícil porque hay un solo equipo para 870 alumnos, un trabajador social y un orientador escolar. Por eso tengo muchas veces que ir yo a hacer domicilios”.
Bertucci aseguró que no nota tanta deserción como en años anteriores y que “esta medida es muy positiva porque antes había mucha deserción, con esto ven que están más controlados. Se intenta de que el chico que ingresa, permanezca y egrese”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMientras que algunos docentes coincidieron con la opinión de la directora de la ESB 12, otros se mostraron reticentes a creer que esta medida sea eficaz a la hora de prevenir la deserción.
Todos los profesores consultados manifestaron su preocupación por la deserción y consideraron que se debe, principalmente, a la responsabilidad de las familias.
Aquellos que no creen que esta nueva resolución solucione el problema consideran que el ir a buscarlos a sus hogares no cambiará la situación, ya que los chicos concurrirán por obligación y sin motivación a los establecimientos escolares, lo cual repercutirá en el proceso de aprendizaje.
Algunas docentes sostuvieron, además, que ir a buscarlos a sus casas constituirá solamente una solución transitoria por unos días, ya que el chico volverá a la escuela pero poco tiempo después volverá a faltar. Asimismo, aseguran que el tema de la deserción no se va a solucionar con ir a buscarlos a sus casas sino que hay que ver la raíz del verdadero problema, y que hay que buscar otra manera de concientizar a las familias de la importancia que tiene que sus hijos concurran a la escuela.
Asimismo, manifestaron que parece un poco difícil que las autoridades de la escuela, en el caso de establecimientos muy grandes, estén al tanto de la asistencia de todos los alumnos y que la psicopedagoga disponga del tiempo y medios necesarios para ir a la casa de cada uno de los alumnos ausentes.
Posteriormente, se especifica que, en el caso de no poder lograr el contacto con la familia cumplida una semana de la primera inasistencia, se deberán encontrar otras alternativas tales como la visita al domicilio por parte de los integrantes de los Equipos de Orientación Escolar (EOE). Si una escuela no cuenta con EOE, la directora deberá solicitar, al inspector de psicología del distrito, personal para poder realizar la visita”.
Por otra parte, cuando un alumno se ausenta por estar hospitalizado durante un período mayor a una semana se deberá tramitar con el inspector de Educación Especial la posibilidad de que el menor sea asistido por un maestro domiciliario u hospitalario.
En caso de que el lapso sea menor, los docentes deberán elaborar las tareas para que el estudiante reciba educación a distancia y no pierda horas de aprendizaje.
realizamos hace mucho tiempo”
“Esta es una tarea que los docentes venimos realizando hace mucho tiempo, creo que todas las instituciones educativas dentro de su proyecto contemplan todo el tema que tiene que ver con la deserción, y con el acompañamiento a la familia para que estén dentro de la escuela”.
“Hay una práctica docente institucional que hace esto, visitan los hogares para ver cuál es la situación. Para los trabajadores de la educación esta resolución no representa mucho porque es algo que venimos realizando hace mucho tiempo en todos los niveles del sistema educativo”, explicó.
Por otra parte, señaló que “detrás de la deserción de un chico hay una situación que lo lleva a no concurrir a la clase entonces hay que ver qué es lo que está pasando. Ahora lo están sistematizando, que me parece bien pero uno puede hablar con el director de cualquier escuela que le va a mostrar las acciones que se están realizando para tener un seguimiento de los chicos”.
“Sí está claro que hay que ver bien cuáles son las causas de la deserción, que muchas veces tienen que ver con situaciones que viven los chicos o el entorno familiar y que hace que no concurran. Hay que trabajar sobre eso y saber que esas causas no son responsabilidad de la escuela, sino que tienen que ver con otros aspectos ajenos a lo educativo”, recalcó.
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