?Estamos donde el prójimo tiene cara?
A lo mejor ya son las 8 y justo en este momento muchos de ustedes están abriendo las páginas del Diario. Mientras tanto, un grupo que suma unas veinte personas delibera en el salón parroquial de la parroquia Santísimo Sacramento. Son integrantes de las organizaciones civiles que conforman la Mesa Solidaria, pero además cada uno tiene sus actividades: trabajo, estudios, familia, amigos; como cualquiera de ustedes. Se unieron por la esperanza, ése es el valor que comparten.
A pesar de los embates de la vida cotidiana, todos los lunes ceden 1 hora y media para colaborar entre sí y fortalecerse, siempre preservando la identidad de cada organización y con la solidaridad como primer objetivo.
Alrededor de la mesa hay caras jóvenes, como las que representan a Aiesec o al Banco de Tiempo ?el programa de voluntariado de la Unicén-, pero también está la de la experiencia de Paloma Cabana a través de su labor en Cáritas, entre muchas otras.
Esta red surgió a fines del año pasado, cuando se declaró ?y parece que para quedarse- la crisis, a instancias del padre Raúl Troncoso. Uno de sus fundamentos es trascender en el tiempo, más allá de la coyuntura.
Esta mesa de ONGs no busca suplir al Estado y tiene una relación fluida con el Municipio, que participa a través de la Secretaría de Salud. Es que trata de potenciar los recursos disponibles para encontrar las soluciones.
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Si bien tuvo origen en la demanda alimentaria, hoy por la Mesa transitan diversos proyectos que pertenecen a las distintas organizaciones, a más de una o a todas. ?A nadie se le pide perder la identidad, la red da confianza para que cada una pueda hacer?, concluyen. Es más: ?La Mesa facilita el trabajo que cada uno sabe hacer?.
Y comienza la reunión que cada lunes ejecuta, resuelve. ?Necesito transportar a Cáritas de Olavarría cuatro bolsas?, lanza Paloma Cabana. ?¿De qué tamaño??, suena rápida la réplica. ?Tipo consorcio?, contesta. ?Ya está, lo tenemos?, salta otra voz? e inmediatamente pasan a otro pedido.
Y durante la semana, una fluida cadena de mails da cuenta de lo urgente, siempre con ese tono breve y resolutivo.
En la Mesa Solidaria reina la esperanza, la apuesta a trabajar por el cambio para que todos puedan contar con igualdad de posibilidades. Se declara apolítica, pero entiende que el Estado es un actor más bien recibido para trabajar a la par.
Y así, las historias de los barrios y las problemáticas con nombre y apellido salen a la luz. ?Estamos en el lugar donde el prójimo tiene cara?, manifiestan.
Reiteran que ?en Tandil hay gran cantidad de gente que pone el hombro?, subrayan que ?no se trabaja ni parecido en otras localidades? y reconocen que ?el proceso es lento?.
Con el diagnóstico en claro, avanzan a paso firme y de manera silenciosa, entre todos, en la Mesa Solidaria.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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