?Este no es mi Tandil Soñado?, dijo un comerciante de Espora
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Tras mencionar que se escuchaban voces de aprobación a la movida generada por el masivo recital, no dudó en marcar que “la otra cara es que -como tandilense- me avergüenza cómo veo hoy a la ciudad”.
Se consideró como “obvio perjudicado, porque mi empresa (Fapal), está en Espora entre Primera Junta y Piedrabuena y la mugre que vemos ya la vimos el año pasado”.
Añadió que “pensamos que no se iba a volver a repetir, pero hoy no sólo hay mugre sino también vidrios rotos”.
Señaló que “el sábado a la mañana estábamos atendiendo al público y vimos gente orinando, en presencia nuestra. Había mujeres adentro del local y afuera eran chicos alcoholizados que estaban totalmente sacados”, se quejó.
Palacios dijo que “vi algo que nunca había visto en mi ciudad como eran chicos –que no eran de acá seguramente- aspirando cocaína en la calle y a la luz del día”.
El comerciante fue terminante al marcar que “no estoy de acuerdo con que se haga más este espectáculo en Tandil, aunque evidentemente hay gente que tiene mucho interés porque debe ganar mucho dinero con esto. No sé si el Intendente recibe plata por esto, pero de lo contrario no justifico que se haga esta mugre y este caos”.
Más adelante dijo que los padecimientos comenzaron “el viernes a la noche y no justifico esto”.
Finalmente, Palacios enfatizó que “éste no es mi Tandil, no es mi Tandil soñado. Sueño con un Tandil limpio y la ciudad es un asco”.
“Que agarren la palita”
A pocas cuadras, en Méjico y Darragueira, una vecina dio una visión totalmente contrapuesta.
Araceli señaló que esa cuadra era el ingreso masivo obligado al recital y pidió “que la gente que se queja tanto, que agarre la palita”.
Ejemplificó que “en 25 minutos limpiamos una cuadra, en calle Méjico, que fue la entrada y la salida”.
Añadió que tanto el ingreso como el egreso “fue con una tranquilidad divina. En los otros recitales a veces salían por acá, pero siempre la gente ha sido genial. Lo de la droga, lo vemos todos los días acá también”.
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