?Este valle no puede darse el lujo de crecer sin el sector agropecuario? dijo el Intendente
Con pasajes de suma emoción, ayer al mediodía se concretó el acto conmemorativo de los 80 años de la Sociedad Rural de Tandil, encuentro al que asistieron autoridades municipales, de entidades comunitarias y representantes del sector agropecuario.
Durante su alocución, el intendente Miguel Lunghi destacó el rol del campo para el desarrollo de Tandil, al señalar que “este valle no puede darse el lujo de crecer y desarrollarse sin el sector agropecuario”, a la vez que tuvo un mensaje integrador y evitó antinomias (ver aparte).
El presidente de la Sociedad Rural de Tandil, Mariano Harguindeguy, recordó al “grupo de emprendedores, vecinos productores de Tandil, que se reunían con el fin de fundar una institución que se ocupara de las necesidades del sector y gestionara para eso, y a favor de toda la comunidad”.
Admitió que seguramente esas razones “eran muy distintas a las necesidades de hoy, pero los valores que impulsaron en ese momento son los mismos y están intactos, como son el trabajo, la honradez, el respeto y la solidaridad”.
El dirigente revalorizó el rol de la Sociedad Rural de Tandil como una de las fundadoras de Carbap.
“Han pasado en estos años muchas situaciones: momentos de alegrías y de tristezas; de logros y de fracasos; y siempre la Sociedad Rural de Tandil ha estado acompañando al productor, ya sea en los grandes cambios que ha sufrido en la manera de producir como en la vida cotidiana, en momentos de complicaciones climáticas, problemas comerciales, de seguridad y sanitarios”.
Harguindeguy sostuvo que “el productor siempre encontró en nuestra casa un lugar donde se ha sentido respaldado, representado y contenido”, en tanto que “toda la ciudad de Tandil ha podido contar con la Sociedad Rural cuando las situaciones lo han requerido”.
Al momento de los agradecimientos, el presidente remarcó su gratitud “a los productores que han pasado por la dirección de nuestra institución, por haber sabido llevar adelante los objetivos y la razón de ser; por habernos transmitido los valores y las formas a través de las generaciones”.
También reconoció el rol de los socios y del personal, así como de los integrantes del Ateneo Juvenil, “que día a día van haciendo su experiencia en esta carrera dirigencial”.
Finalmente Harguindeguy auguró que la entidad permanecerá “a la vanguardia de los desafíos y la defensa del sector, y bregando -como dice el lema de nuestra confederación- por la libertad y la dignidad del campo argentino”.
Los actos
Inicialmente los socios Julián García Lunghi y Osvaldo Vitullo descubrieron una placa conmemorativa instituida por la Sociedad Rural de Tandil para conmemorar la fecha.
Posteriormente el intendente Miguel Lunghi junto al presidente del Concejo Deliberante, Marcos Nicolini, y al presidente ruralista descubrieron otra placa.
Tras la bendición e invocación religiosa del padre Marcos Picaroni, hubo sendos mensajes del anfitrión, Mariano Harguindeguy, y del jefe comunal.
Luego fue plantado un ceibo –flor nacional- como tributo de la Sociedad Rural de Tandil a las generaciones pasadas y futuras.
En tanto, luego de un almuerzo se entregaron reconocimientos a los descendientes de los integrantes de la primera comisión directiva.
Mariano Harguindeguy y los vicepresidentes –Marcos Pío Nazar y Gastón Peirano- entregaron sendos cuadros con la copia del acta de la primera reunión a familiares de Luis Erreçarret, Juan Elissondo, Manuel Otero, Benigno Diez, Indalecio Mendiberri, Clemente Elissondo, Miguel Usandizaga, Tomás Vidaguren, Anselmo Zubeldía, Andrés Copes y Lorenzo Larreategui.
Similar recuerdo se hará llegar a los familiares de Carlos Larsen Bille, Emilio Romero, Pedro Alchourron y Antonio Beraza, quienes también formaron parte de la primera directiva ruralista.
Más emociones
Además, los asociados a la Sociedad Rural de Tandil con mayor antigüedad recibieron placas. Como persona física se distinguió a Juan Luciano Elissondo, mientras que como persona jurídica el reconocimiento fue para la firma PAM Redolatti e hijos S.A. Tal empresa tiene más de 70 años como socia ruralista.
También se tributó a los ex presidentes institucionales que aún siguen colaborando con la entidad. Se trata de Ricardo Vidaguren, Roberto Trueba, Manuel Santiago Otero y Mariano Harguindeguy.
En otro momento, la Sociedad Rural de Tandil entregó una donación a la Asociación Tandil para la Salud Mental, en recuerdo de Alicia “Tita” Brivio.
La dirigente desaparecida recientemente fue colaboradora de la entidad y miembro del Tribunal Arbitral.
Por su parte, la Cooperativa Agropecuaria de Tandil Limitada y la Cámara Empresaria hicieron entrega de sendos recordatorios, en tanto que Carbap donó su escudo distintivo, el que será colocado en el frente de la entidad tandilense.
Antes del espectáculo folclórico programado y del brindis final, se proyectó un video que resumió la historia y la filosofía de la octogenaria entidad.
“El campo siempre fue el motor”
Al referirse a los 80 años de la Sociedad Rural de Tandil, cumplidos el 14 de junio pero conmemorados ayer, el intendente Miguel Lunghi mencionó que “ya en 1883 Tandil tuvo su primera exposición feria rural e industrial. En 1897 nació La Tandilera, nuestra siempre emblemática fábrica de quesos y en 1914 se fundó la Escuela Granja Dr. Ramón Santamarina”.
Concluyó que “en este valle el campo siempre fue el motor” y recordó que “hace muchos años hablaba con un amigo –con el que tenía diferencia de edades, pero era un señor: Ambrosio Renis- y siempre me repetía y decía que si el campo está triste la ciudad se llena de yuyos”.
Agregó Lunghi que “crecí en esa simbiosis de ciudad y campo; ciencia, tecnología y chacareros. Crecí en ese paradigma de integración que aún hoy me inhibe separar la producción del comercio, el campo de la ciudad; y el oligarca es para mí un desconocido. En mi casa siempre se lo llamó gente de campo”.
Al referirse a los fundadores de la Sociedad Rural sostuvo que “nadie por entonces pensó en los beneficios del sector en términos políticos o económicos, sólo se trazaron líneas gruesas para el desarrollo del sector rural”.
Luego de mencionar a los socios iniciales de la entidad, aludió a Ceferino Pedersen y a las exposiciones que se realizaban en el viejo predio de La Agrícola Ganadera.
El Intendente posteriormente hizo alusión al “amor incondicional por sembrar, enterrando esperanzas para depender de tantos otros factores al momento de recoger los frutos y poderlos vender”; en tanto que el ganadero realiza un proceso que lleva más de cinco años. “¡Cómo saber en la Argentina qué puede pasar en cinco años!”, exclamó.
Luego se refirió a los avances en tecnología, en tanto que “cada superficie que el derecho sucesorio fue achicando debe ser más eficiente, porque este valle no puede darse el lujo de crecer y desarrollarse sin el sector agropecuario”.
Finalmente auguró por el crecimiento de un sector “que se hace cargo de la responsabilidad de la tierra con amor y con pasión, asumiendo riesgos”.
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