Esteban De La Fuente y el Quilmes que se viene
Se lo nota sereno, con voz pausada, apasionado sin demostrarlo en su habla, aunque toque temas que lo llenan: Su incursión como coach, la Liga Nacional que se viene, el equipo que está armando y los recientes Juegos Olímpicos. Cualquiera que lo viera pensaría: ?Qué tipo tranquilo este Esteban?. Pero Esteban? es Esteban Pablo De La Fuente, un titán que supo ser alero de la selección nacional en los mundiales de 1990 y 1998 y los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Honrando con su presencia otros tantos equipos argentinos como su querido y eterno Quilmes (años: 92-93-96-97-05-06-07), al cual conduce actualmente, Peñarol de Mar del Plata (94), Independiente de General Pico (95), Boca (98-99) y por último, este año, se retiró en Independiente de Neuquén. Colgó los zapatillones con cámara de aire y se sentó en el banco, a donde tantas veces se arrojó de cabeza para no dar por pérdida ninguna pelota.
-Culmina la Copa Argentina (Quilmes superó el jueves en su despedida del torneo a Peñarol por 83-71), ¿para qué está Quilmes en la Liga Nacional?
-Con el inicio de la Copa Argentina y los viajes y la maratón de partidos no nos está quedando mucho margen para entrenar. Hemos perdido muchísimas horas de entrenamiento y hoy por hoy nos estamos estructurando y el equipo sigue incompleto. Tenemos un solo extranjero y estamos probando a otro, por lo que es muy aventurado decir algo. Lo que sí, tenemos un grupo de nacionales que cualquier entrenador de la Liga Nacional quisiera tener. Nos quedan dos semanas para el inicio del torneo así que? a laburar duro. Intentaremos buscar un plus con los extranjeros que vienen para potenciar el equipo pero estamos en la búsqueda. El lunes viene Tiras Wade, un alero de dos metros (quien llega con buenos antecedentes).
-Apenas asumiste decías que buscabas un equipo solidario y con contracción defensiva, ¿lo estás encontrando?
-Hemos tenido algunos partidos, salvo el de Peñarol que terminamos con ochenta y pico de puntos, bastante buenos. Por lo menos defensivamente no mostramos tantas falencias, sí en la parte ofensiva y estamos buscando un extranjero que nos solucione eso. El equipo es solidario y con una entrega fantástica. Es cuestión de laburar. Hasta ahora, igual, los partidos no nos dejan respiro, no hemos tenido mucho tiempo para buscar eso. Perdimos a (Hernando) Salles hace algunos días, Esteban López con un broncoespasmo, un extranjero menos? poco tiempo para entrenar. Igual, obviamente las distintas circunstancias del juego y la liga nos van a ir llevando a amoldar el juego según nuestras características.
-¿Te motiva, como entrenador, tener al lado en Mar del Plata a Peñarol y al coach de la selección (Sergio Hernández)?
-Ya de por sí jugar contra Peñarol es más que motivante, un equipo que apostó este año de nuevo a ir a buscar ahí arriba. Más allá del marco, siempre es importante e interesante enfrentarlos por la rivalidad que existe y por la categoría que tienen. En cuanto a Hernández, también, es uno de los técnicos más respetados del país.
-¿Fuiste jugador hasta hace poco, ¿con qué te fuiste sorprendiendo ahora en tu labor de técnico?
-Saber diferenciar, ¿no? Saber marcar los límites, aunque no ha sido necesario. Igual el rótulo de jugador ya lo abandonamos, más que nada con el manejo del grupo, nunca nadie me faltó el respeto, pero a uno le da cierta cosa. No sé si la palabra es obediente, pero el grupo siempre está bien predispuesto, son jugadores profesionales y desde mi nuevo lugar, yo que fui compañero de varios, voy aprendiendo cosas a diario. Es una situación distinta, pero uno se fue preparando para esto desde hace tiempo.
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La celeste y blanca
-¿Qué te produjo el bronce obtenido por la selección en Beijing?
-Como argentino y hombre de básquet no se le puede pedir más a un equipo. Desde el mundial de Indanápolis hasta la fecha ha sido más que meritorio, muchas selecciones quisieran hacer el 50 por ciento de lo que hizo Argentina a nivel selecciones en los últimos años. El equipo fue creciendo con el correr de los partidos, aparecieron los jugadores que tenían que aparecer; después muchos de ellos no estaban en su plenitud física y lo sufrieron. Pero por cómo se fue el seleccionado se podía levantar una sospecha en cuanto a lo que se podía llegar a alcanzar y, al cabo, lograron algo muy importante. Es un orgullo enorme. Conociéndolo a Sergio (Hernández) y a los chicos era cuestión de tiempo para que llegaran al nivel que llegaron. Más que conforme, una selección que ha jugado brillante, con un corazón enorme.
-Salvando la distancia, por una cuestión de puesto, entrega y garra ?por no decir otra palabra-, te veo un poco reflejado en Nocioni, ¿te compararon alguna vez con él?
-Sí? obviamente Andrés es mucho mejor jugador (sonríe). Jugué y compartí muchos momentos con él, es un chico que ha evolucionado ya desde su ida a Europa, tiene unas cualidades físicas notables, un tiro de tres excelente y, además, entrega y unos cojones que son envidiables, cualquier entrenador quisiera tenerlo en su equipo.
-Conmovió en ese último encuentro jugando con la rodilla lastimada?
-Sí, todos conmovieron. Emanuel (Ginóbili) haciendo toda la preparación con molestias en el tobillo y no bajarse hasta quedar directamente al margen por la lesión. Lo de Paolo Quinteros reemplazándolo. El esfuerzo de todos ha sido monumental porque se enfrentaron a selecciones de mucho poder interior, y con poderío interior me refiero a rivales altos y fuertes físicamente. Lo de Scola, Delfino y el Chapu? fue lo más destacable porque sacaron la cabeza. Y el resto, cuando entró, rindió.
-¿Referentes como entrenador?
-Tengo varios, pero me gustaría ser el 5 por ciento de lo que fue León Najnudel. Con eso me sobraría (sonríe).
Sobre la ciudad y algunos tandilenses
El jugador nacido en Tandil, Maximiliano Iturrioz, de tan sólo 16 años integró el plantel profesional de Quilmes de Mar del Plata en algunos partidos de la Copa Argentina sin debutar aún.
-¿Qué me podés contar de Maximiliano Iturrioz, a quien venís reclutando entre los mayores?
-Maxi es un chico que está entrenando con nosotros. Un chico que empezó jugando en otras posiciones y está aprendiendo una nueva posición, con un potencial bastante interesante y destacable. Lo estamos trabajando junto a sus entrenadores de categoría formativa y cadete. Es un proyecto interesante para ir siguiéndolo e ir destacando sus cualidades. Después el tiempo dirá si logra convertirse en un jugador completo.
-¿Qué me contás de los Zulberti?
-Un saludo a la familia Zulberti. Son dos grandes personas y buenos entrenadores, los dos están coacheando. El Chino es de ésos que ya no salen, tenía una mano… y buena visión de juego. A veces con algunas limitaciones pero con un potencial increíble y sabiendo disimular las falencias defensivas, porque en ofensiva tenía un porcentaje de tiro y visión más que interesantes. Al Chino lo recuerdo con gran cariño porque es un tipo maravilloso y compartimos un lindo campeonato juntos.
-¿Tandil?
-He ido un par de veces, estuve sí, pero hace rato que no paso. Nuestra participación en la Copa Argentina termina recién hoy (el jueves pasado) pero seguramente ya armaremos algún juego como para andar por la ciudad.
Para aportes, críticas, comentarios o sugerencias de entrevistados en esta sección usted puede escribir a luispepoibarra@yahoo.com.ar
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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