?Estuvimos tres días largos aquí?
Héctor Molinaro fue secuestrado el 20 de enero de 1978, junto a su hijo de 17 años, cuando estaba comiendo un asado en la terraza de su casa, ubicada en Mitre y Chacabuco. ?Entró abruptamente un grupo de 5 ó 6 personas, nos tiraron al suelo, nos taparon y después nos sacaron tipo 23.15?, relató.
Señaló que en el momento del secuestro estaban cerca el señor Ruiz ?de la concesionaria de automóviles- y su esposa, y Beto Manna: ?Pasaron enfrente de ellos enfundándonos con el revólver como si tal cosa. Me metieron en un Falcon o un Torino?.
Mirando a La Huerta desde la ruta expresó: ?Estuvimos tres días largos aquí?. También explicó que ya había reconocido el lugar, pero que necesitaba verificarlo otra vez: ?Está igual, que es un dato para mí importante. Está como estaba?.
En esos tres días y medio que estuvo secuestrado, Molinaro recordó que ?me torturaron, tengo secuelas de las torturas. Me rompieron la cápsula de la carótida?, pero además tiene cicatrices ?donde me ponían la pinza y en el dedo, tengo un zapato 42 y uno 41?.
-¿Cómo llega a ser un secuestrado? ¿Era militante?
-Sí, yo era militante peronista, jamás usé un arma, ni de chico ni de grande, y supongo que fue una denuncia anónima.
Cuando nos sacaron, nos dieron vueltas por distintos lugares y después nos llevaron camino a Mar del Plata. Ibamos nueve o diez en una camioneta con chapa. Yo buscaba a mi hijo, que no sabía si lo habían sacado también ese día, si lo llevaban. Como mi hijo se comía las uñas, yo buscaba los dedos, y lo encontré.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl regreso
Héctor Molinaro tenía 44 años cuando atravesó la pesadilla de ser secuestrado ilegalmente y torturado en La Huerta.
-¿Qué sintió cuando volvió a entrar?
-Vine a re-reconocer algo y a ser solidario con los demás compañeros porque estoy trabajando con los derechos humanos que es lo menos que se puede hacer, y he visto que está igual.
Así, a los 76 años, retomó la historia: ?Lo demás? Siguieron las amenazas, me tuve que ir del país, estuve 8 años en España, exiliado. Retorné a la Argentina en el 86?.
Aseguró que siempre lo pudo manejar bien, ?porque mi conciencia estaba tranquila, yo no había cometido ningún hecho mayor a trabajar en política y volantear?.
Hoy, repuesto, expresó: ?No obstante lo que hemos vivido, invito a que seamos ciudadanos y al ciudadano le corresponde hacer política, no importa el color partidario?.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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